Difunden primeras imágenes de Nicolás Maduro bajo custodia en Nueva York
Tras el arribo del Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, este 3 de enero a Nueva York, se difundieron las primeras fotografías y videos que lo muestran bajo custodia de autoridades federales estadounidenses tras su captura en Caracas durante una operación militar ejecutada en la madrugada del mismo día.
Las imágenes, que comenzaron a circular durante la noche del sábado, muestran al político venezolano sentado en una silla dentro del cuartel de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, ubicado en el barrio de Chelsea, en Manhattan.
Maduro viste un conjunto deportivo azul y sandalias, se encuentra esposado y levanta ambos pulgares mientras es custodiado por al menos seis agentes de la DEA que posan a su alrededor.
Otras fotografías registran al Presidente venezolano en la pista de vuelos tras aterrizar en Manhattan, bajo un fuerte dispositivo de seguridad.
Un video difundido por la cuenta oficial de respuesta rápida de la Casa Blanca muestra a Maduro con ropa deportiva negra y un sombrero del mismo color, sosteniendo una botella de agua mientras es escoltado por agentes federales dentro de la sede de la DEA.
En el clip, aparentemente pronuncia las palabras “Buenas noches, feliz Año Nuevo”.
Nicolás Maduro llegó a Nueva York en un helicóptero que aterrizó en un helipuerto a orillas del río Hudson, cerca de la calle 31, en el lado oeste de Manhattan. Previamente, había sido trasladado en un avión militar Boeing 757 que aterrizó en la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, un aeropuerto militar situado en el norte del estado de Nueva York.
El Presidente venezolano fue conducido inicialmente al cuartel de la DEA y posteriormente trasladado al Metropolitan Detention Center, una prisión federal situada en el distrito neoyorquino de Brooklyn.
Este centro penitenciario alberga actualmente a figuras de alto perfil del crimen organizado, entre ellas Ismael “El Mayo” Zambada, líder del Cártel de Sinaloa; y Rafael Caro Quintero, cofundador del Cártel de Guadalajara.
Maduro fue capturado junto a su esposa, Cilia Adela Flores de Maduro, durante el operativo militar estadounidense en Caracas.
La Fiscal General de Estados Unidos, Pam Bondi, informó que ambos fueron imputados en el Distrito Sur de Nueva York por cuatro cargos: conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos.
“Nicolás Maduro ha sido acusado de conspiración para narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos. Pronto enfrentarán todo el rigor de la justicia estadounidense en suelo estadounidense, en tribunales estadounidenses”, declaró Bondi.
El Presidente venezolano, acusado formalmente en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, afrontará una nueva acusación sustitutiva presentada por un gran jurado federal este 3 de enero.
Esta imputación amplía de manera sustancial la causa penal abierta hace cuatro años e incorpora expresamente a Flores de Maduro, quien no había sido mencionada en la acusación previa, así como al hijo del Mandatario, Nicolás Ernesto Maduro Guerra.
La acusación también mantiene como imputado a Diosdado Cabello Rondón, titular del Ministerio del Interior, Justicia y Paz, descrito como uno de los funcionarios más poderosos de Venezuela.
El documento judicial señala que Cabello Rondón presuntamente coordinó envíos masivos de droga y colaboró con organizaciones criminales, incluidos el Cártel de Sinaloa y Los Zetas, para enviar contenedores marítimos con cargamentos de entre cinco y veinte toneladas de cocaína desde Venezuela hacia puertos mexicanos entre 2003 y 2011.
Respecto a Flores de Maduro, el gran jurado le atribuye haber aceptado, en torno a 2007, cientos de miles de dólares en sobornos para intermediar entre un gran narcotraficante y el entonces director de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela, Néstor Reverol Torres.
Según la acusación, ese encuentro habría servido para garantizar el paso seguro de vuelos cargados de cocaína, a cambio de pagos regulares y comisiones por cada envío aéreo.