Elecciones intermedias en EU: esto es lo que está en juego en el Congreso y lo que debes saber
Este 3 de noviembre, Estados Unidos acude a las urnas en unas elecciones legislativas de medio mandato que funcionarán como un referéndum para la administración de Donald Trump. Con el Congreso en juego, el país definirá el equilibrio de poder y el futuro político del republicano en lo que resta de su mandato.
En esta jornada electoral se renueva la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 escaños del Senado, además de 36 gubernaturas y cientos de cargos estatales.
Los republicanos deberán defender una mayoría sumamente estrecha en la Cámara de Representantes. A los demócratas les basta una victoria mínima para arrebatar el liderazgo y elegir al nuevo presidente (speaker). Este puesto actualmente es ocupado por el republicano Mike Johnson.
En el Senado, los republicanos cuentan con 53 escaños frente a los 47 del bloque demócrata e independiente. Para tener el control de esta cámara, los demócratas requieren cuatro asientos, para llegar a 51 y romper un posible empate que se inclinaría a favor de los republicanos con el voto de la vicepresidencia.
¿Qué buscan los demócratas y los republicanos?
Los demócratas buscan recuperar al menos una de las cámaras para frenar la agenda conservadora y proteccionista del presidente Trump. Además de instaurar facultades de investigación contra el republicano por temas delicados, como su relación con el delincuente sexual Jeffrey Epstein.
El partido azul apuesta por capitalizar el malestar con la economía, el aumento en los precios de la gasolina, la inflación y el desgaste presidencial por la guerra contra Irán. Su reto radica en convertir la ventaja en las encuestas nacionales en victorias locales.
Los republicanos buscarán retener ambas mayorías legislativas para consolidar la agenda de la Casa Blanca. Cuentan con ventaja en la recaudación publicitaria y la fidelidad de sus bases territoriales, pero podrían enfrentar el castigo electoral que tradicionalmente sufre el partido en el poder en las elecciones intermedias.
Los tres escenarios para Donald Trump
Gobierno dividido: Es el resultado más anticipado si se confirma la ventaja demócrata en las encuestas. Una Cámara de Representantes demócrata congelaría iniciativas fiscales o de reforma ultraconservadora.
Además, permitiría abrir comisiones de investigación parlamentaria contra el gabinete y las agencias federales. Trump quedaría obligado a gobernar por orden ejecutiva o recurrir frecuentemente al poder de veto.
Pérdida total del Congreso: Representaría el peor escenario para el mandatario. Además del bloqueo presupuestario, perdería la confirmación de jueces federales y nombramientos en el Senado.
Este escenario dejaría a Trump en una posición defensiva y con el riesgo de enfrentar intentos de juicio político (impeachment) durante la recta final de su mandato.
Retención del Capitolio: Si el Partido Republicano logra retener sus mayorías, Trump obtendrá una contundente validación política que le despejará el camino para completar reformas económicas, afianzar su política fronteriza y acelerar nombramientos judiciales sin contrapesos.
Los estados que definirán la Cámara de Representantes
La Cámara Baja se decide en un grupo de entre 30 y 45 distritos altamente competitivos, los cuales están repartidos en todo el país, donde a los demócratas les basta un balance favorable de tres escaños para arrebatar el liderazgo.
- California y Nueva York: Aportan el mayor volumen de escaños bisagra. Distritos suburbanos en Long Island, el Valle Central y los suburbios del sur de California tendrán contiendas donde miles de votos inclinarán la balanza nacional.
- Pensilvania y Michigan: Sus distritos mixtos concentran el malestar sobre inflación, manufactura y el costo de vida durante la gestión de Donald Trump.
- Arizona y Nevada: La participación del voto hispano e independiente en distritos de Phoenix y Las Vegas resultará determinante.
¿Cuáles son los estados bisagra?
Los estados bisagra son aquellos estados de Estados Unidos donde la preferencia electoral entre el Partido Demócrata y el Partido Republicano está muy equilibrada y ninguno de los dos tiene una victoria garantizada.
A diferencia de los “estados seguros”, como California o Nueva York, mayoritariamente demócratas, o Wyoming y Oklahoma, de tendencia republicana, los estados bisagra alternan con frecuencia de partido de una elección a otra.
Se suelen decidir por márgenes de menos de 1 o 2 puntos porcentuales. En el lenguaje político estadounidense, a menudo se les llama “estados púrpura”, el resultado de mezclar el rojo republicano y el azul demócrata.