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Juicio

Fiscalía de EU pide jurado anónimo para blindar juicio de Caro Quintero en Nueva York

El narcotraficante compareció este miércoles ante el Tribunal del Distrito Este de Nueva York, con sede en Brooklyn
17/06/2026 13:26

Rafael Caro Quintero, cofundador del extinto Cártel de Guadalajara, compareció este 17 de junio ante el Tribunal del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn, en una audiencia de procedimiento presidida por el Juez Frederic Block, en la que la Fiscalía de Estados Unidos solicitó formalmente que el jurado de su eventual juicio permanezca en el anonimato y esté parcialmente aislado, a fin de evitar actos de intimidación o interferencia por parte del acusado.

La audiencia, que tuvo una duración aproximada de 10 minutos, se centró en el manejo de documentos y evidencias oficiales clasificadas como secretas que se presentarán durante el juicio, así como en las condiciones bajo las cuales dicha información será compartida entre la Fiscalía y los abogados de la defensa.

Al término de la sesión, el Juez Block fijó una nueva audiencia para el 1 de octubre de 2026.

En un escrito presentado ante la corte el 16 de junio, la Fiscalía solicitó al Juez Block que los nombres, domicilios y lugares de trabajo tanto de los candidatos a jurado como del panel definitivo no se revelen a las partes ni a sus abogados.

Asimismo, exigió que los miembros del jurado sean trasladados diariamente al Juzgado y de regreso bajo la custodia del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos y que permanezcan aislados del público durante las sesiones del proceso.

“Estas medidas son necesarias para proteger la integridad del juicio y la imparcialidad del jurado, evitando el acoso, la intimidación u otras interferencias dirigidas a sus miembros”, señaló la Fiscalía en su escrito.

Los fiscales argumentaron que el caso involucra cargos de una gravedad excepcional, y que Caro Quintero “dispone de los medios para interferir en el proceso judicial y cuenta con un amplio historial de haberlo hecho”, como lo evidencian el asesinato de un agente federal estadounidense y la continuación de su conducta delictiva mientras se encontraba recluido en una prisión mexicana.

La defensa deberá responder a la moción presentada por los fiscales para que el juez resuelva si concede o no las medidas solicitadas.

Caro Quintero acudió a la audiencia vistiendo uniforme de recluso color café claro con camiseta anaranjada, acompañado de su sobrino Ismael Quintero Arellanes, quien también está incluido como coacusado en el mismo expediente judicial.

Según la Fiscalía, Quintero Arellanes actuó durante años como intermediario del capo y contribuyó a evitar su recaptura entre 2013 y 2022, transmitiendo mensajes y órdenes a otros miembros de la organización criminal a través de plataformas de mensajería electrónica.

Durante la sesión, los fiscales informaron al Juez Block que podrían surgir conversaciones con la defensa para alcanzar un posible acuerdo de culpabilidad que evite llegar a juicio.

No obstante, aclararon que hasta esa fecha no se ha presentado ninguna propuesta formal en ese sentido.

Hasta ahora, Caro Quintero se ha declarado no culpable de los cuatro cargos que enfrenta: dirigir una empresa criminal; el secuestro, tortura y asesinato del agente especial de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) Enrique “Kiki” Camarena Salazar, ocurrido en 1985; dos cargos de distribución internacional de narcóticos; y uso ilegal de armas de fuego para promover el narcotráfico.

De ser declarado culpable, podría enfrentar cadena perpetua.

Caro Quintero fue trasladado a Estados Unidos el 28 de febrero de 2025, como parte de un grupo de 29 presuntos líderes criminales entregados por el Gobierno mexicano a las autoridades estadounidenses, entre los que también figuraron Vicente Carrillo Fuentes y los hermanos Treviño Morales, cofundadores del Cártel de los Zetas.

Su caso ha sido señalado por el Departamento de Justicia como prioritario, al girar en torno al homicidio del agente Camarena, uno de los episodios más emblemáticos en la historia de la lucha antidrogas entre México y Estados Unidos.

Por ahora, el inicio del juicio continúa programado para el 8 de marzo de 2027, aunque cualquier cambio en la estrategia legal de las partes podría modificar el rumbo del proceso.