ICE dispara arrestos a récord: 41 por ciento son mexicanos
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos realizó 49 mil 91 arrestos durante julio de 2026, la cifra más alta registrada desde que Donald Trump asumió por segunda ocasión la Presidencia estadounidense, en enero de 2025.
Del total de esas detenciones, 41 por ciento correspondió a personas de nacionalidad mexicana.
Los arrestos de connacionales sumaron 20 mil 294 en julio de 2026, lo que representó un incremento de 10 por ciento respecto a junio del mismo año, cuando la agencia reportó 18 mil 397 detenciones de mexicanos.
La cifra de julio se convirtió en la más elevada en un solo mes desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
Previo a julio de 2026, el mes con mayor número de detenciones de mexicanos había sido diciembre de 2025, con 16 mil 975 casos.
Los volúmenes actuales se ubican muy por encima de los alcanzados durante la administración de Joe Biden, cuando los arrestos de mexicanos oscilaban entre 3 mil y 4 mil por mes.
Detrás de los mexicanos, las nacionalidades con mayor número de detenciones fueron la guatemalteca, la hondureña y la venezolana. Los registros de personas salvadoreñas, nicaragüenses, ecuatorianas y cubanas mostraron cifras similares entre sí, todas por debajo de 2 mil arrestos mensuales.
Markwayne Mullin, titular del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, prometió durante su audiencia de confirmación, celebrada a principios de 2026, mantener al ICE fuera de los titulares, lo que anticipaba un enfoque más moderado en la ofensiva migratoria del Gobierno estadounidense.
Su gestión, sin embargo, quedó marcada por diversos tiroteos mortales contra personas migrantes durante encuentros con agentes de la corporación.
Al menos 17 migrantes mexicanos murieron en operativos o bajo custodia del ICE desde el retorno de Trump a la Casa Blanca.
Ante ese saldo, el Gobierno de México presentó 20 denuncias ante autoridades estadounidenses por las muertes de connacionales, con el objetivo de determinar si existió responsabilidad de agentes de Estados Unidos o de las empresas privadas que operan la custodia de los centros de detención.
La administración encabezada por Trump ha sostenido de forma reiterada que sus operaciones de control migratorio se dirigen contra personas que cometieron delitos en territorio estadounidense y que las detenciones buscan convertir al país en un lugar más seguro.
Los datos disponibles muestran que la mayoría de las personas arrestadas no contaba con condenas ni enfrentaba cargos penales.
El comportamiento de las cifras anticipa una presión creciente sobre los servicios consulares mexicanos en Estados Unidos y sobre la agenda bilateral en materia migratoria, en un contexto en el que las detenciones mensuales de mexicanos ya superan cinco veces el promedio del sexenio estadounidense anterior.