Irán ataca tres buques en el estrecho de Ormuz y amenaza con bloquear el tránsito de petróleo
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán atacó al menos tres buques mercantes que transitaban por el estrecho de Ormuz, incluido un granelero de bandera tailandesa del que tres tripulantes permanecían desaparecidos al cierre de esta edición, mientras Teherán declaró que ningún buque vinculado a Estados Unidos, Israel o sus aliados tendría derecho a cruzar la estratégica vía marítima.
El CGRI confirmó en un comunicado difundido por la agencia iraní Fars que sus fuerzas navales atacaron el granelero “Mayuree Naree”, de bandera tailandesa, y el portacontenedores “Express Rome”, de bandera liberiana y propiedad israelí, luego de que ambas embarcaciones ignoraran advertencias de la marina del CGRI. El buque “Mayuree Naree” había partido de los Emiratos Árabes Unidos con 23 tripulantes a bordo; al atravesar el estrecho se produjo una explosión en la popa que provocó un incendio en la sala de máquinas, donde se cree que estaban de servicio los tres marineros desaparecidos. La Armada de Omán rescató a los 20 tripulantes restantes. Un tercer buque, el granelero “Star Gwyneth”, de bandera de las Islas Marshall y propiedad de la naviera griega Star Bulk Carriers, fue alcanzado en el casco por un proyectil a unas 50 millas náuticas al noroeste de Dubái, aunque su tripulación no reportó heridos.
Según la Oficina de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido (UKMTO), se han registrado al menos 13 ataques contra buques en el Golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el Golfo de Omán desde que comenzaron los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, el 28 de febrero de 2026. En ese mismo período, Irán comenzó a colocar minas en el estrecho, aunque la cantidad aún no es extensa —unas pocas decenas instaladas en los últimos días— y Teherán retiene entre el 80 y el 90 por ciento de sus embarcaciones colocadoras de minas, lo que en teoría le permitiría desplegar cientos de artefactos explosivos en el canal.
En respuesta, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció el 10 de marzo de 2026 la destrucción de 16 buques minadores iraníes cerca del estrecho. Horas antes del anuncio del Centcom, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había informado que el ejército estadounidense había destruido varias embarcaciones relacionadas con esas actividades; en un mensaje en redes sociales, Trump aseguró que las fuerzas estadounidenses habían atacado y destruido diez barcos utilizados para colocar minas. El mandatario fue más lejos en su retórica el 9 de marzo de 2026, al publicar en sus redes sociales una advertencia directa a Teherán: “Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el estrecho de Ormuz, Estados Unidos lo golpeará veinte veces más fuerte que hasta ahora”, añadiendo que Washington eliminaría objetivos que harían prácticamente imposible la reconstrucción del país.
Irán respondió con una postura igualmente intransigente. Un portavoz del cuartel general del comando militar Khatam al-Anbiya declaró que Teherán “nunca permitirá que ni un solo litro de petróleo pase por el estrecho de Ormuz en beneficio de Estados Unidos, los sionistas o sus socios”, y señaló que “cualquier buque o cargamento de petróleo perteneciente a Estados Unidos, al régimen israelí o a sus socios hostiles será considerado un objetivo legítimo”. La Guardia Revolucionaria subrayó que el estrecho permanece bajo la “gestión inteligente” de sus fuerzas navales.
El impacto económico de la crisis ha sido inmediato y severo. Los precios del petróleo experimentaron el 10 de marzo de 2026 fuertes oscilaciones: el crudo West Texas Intermediate llegó a desplomarse hasta un 19 por ciento, cayendo en algún punto por debajo de los 77 dólares el barril, aunque la caída se frenó y el indicador subió hasta cotizar en torno a los 89 dólares. El crudo Brent internacional también bajó brevemente un 17 por ciento, hasta situarse por debajo de los 80 dólares, pero luego volvió a superar los 90. Según un informe de ONU Comercio y Desarrollo, los precios del crudo ya superan los 90 dólares por barril, los fletes de petroleros han aumentado más del 70 por ciento en dos semanas y las primas de seguro de riesgo de guerra se han cuadruplicado.
Actualmente hay alrededor de 400 petroleros y buques tanque de productos inactivos en el Golfo, aunque un petrolero atravesó el estrecho de Ormuz sin incidentes el 9 de marzo de 2026, según datos del portal MarineTraffic. En el ámbito multilateral, el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó el 11 de marzo de 2026 por 13 votos a favor, ninguno en contra y dos abstenciones —Rusia y China— una resolución que condena los ataques de Irán contra Catar, Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos y otros países en respuesta a la ofensiva de Estados Unidos e Israel. Francia, por su parte, propuso una misión militar europea encabezada por su portaviones nuclear para escoltar petroleros por el estrecho.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, constituye el corredor energético más sensible del planeta: por él transita aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo y un tercio de los fertilizantes globales. Analistas del sector advierten que un cierre total o casi total que se prolongara un mes o más llevaría los precios del crudo muy por encima de los tres dígitos y empujaría los precios del gas natural en Europa hacia los niveles de crisis registrados en 2022.