Jornada de protestas en Francia deja al menos mil 800 detenidos
Mil 800 personas fueron detenidas durante la jornada nacional de protestas contra el encarecimiento de la vida realizada el 17 de octubre en Francia, informó este domingo Laurent Nuñez, titular del Ministerio del Interior.
Las manifestaciones derivaron en enfrentamientos con la policía, incendios, ataques a edificios públicos y saqueos de comercios en varias ciudades del país.
El balance oficial se actualizó a lo largo de la jornada. El 17 de octubre, el Primer Ministro, Sébastien Lecornu, reportó mil 200 detenidos y 150 policías y gendarmes heridos. El 18 de octubre, Nuñez elevó la cifra a mil 800 detenidos y, en declaraciones posteriores del mismo día, a unas 2 mil personas, con más de 600 policías, gendarmes y bomberos lesionados.
La Prefectura de Policía de París registró 855 detenciones en el área metropolitana de la capital, la cifra más alta en esa demarcación.
En las intervenciones policiales en París, 13 agentes de las fuerzas del orden y dos bomberos resultaron heridos. Según el informe de la Prefectura, una persona murió tras una parada cardiorrespiratoria, sin que la autoridad aportara más datos.
La Federación de Comercio y Distribución reportó daños y saqueos en mil 500 establecimientos en todo el territorio francés. Entre los inmuebles afectados se encuentra el Ayuntamiento de Limoges, edificio inaugurado en 1883, parcialmente destruido por un incendio. También se registraron daños en Marsella, Lyon y Burdeos.
En las marchas participaron 550 mil personas, según el cálculo de Nuñez, mientras que los organizadores estimaron la asistencia en más de 800 mil manifestantes.
Las convocatorias, difundidas durante semanas en redes sociales, reunieron a estudiantes de liceo, sindicatos y antiguos líderes del movimiento de los “chalecos amarillos” en demanda de poder adquisitivo y mejores condiciones en las escuelas.
La Prefectura de Policía de París atribuyó los ataques contra las fuerzas del orden y los saqueos a integrantes de grupos radicales, en particular de ultraizquierda, y señaló que la situación se estabilizó a partir de las 23:00 horas.
Nuñez afirmó que los episodios de violencia resultaron “muy difíciles de contener” y precisó que la mayoría de los detenidos son adultos.
Lecornu atribuyó los hechos a una maniobra política y los vinculó con La Francia Insumisa, partido encabezado por Jean-Luc Mélenchon.
“No nos dejaremos intimidar”, declaró el Primer Ministro.
Mélenchon se deslindó de los destrozos y sostuvo que quienes comparten su lucha no tienen relación con los saqueos ni con la destrucción.
Marine Le Pen, dirigente de Agrupación Nacional y candidata a la elección presidencial de abril de 2027, responsabilizó a sectores cercanos a Mélenchon de arruinar las manifestaciones del 17 de octubre.
El Presidente Emmanuel Macron advirtió que los responsables de los ataques contra edificios públicos, comercios y ayuntamientos serán perseguidos y castigados.
Gérald Darmanin, titular del Ministerio de Justicia de Francia, instruyó a las fiscalías solicitar prisión provisional contra quienes atacaron a policías, bomberos, edificios públicos y comercios.
“La necesidad de ofrecer una respuesta judicial extremadamente firme”, escribió el funcionario en sus redes sociales respecto a la indicación girada a fiscales generales y fiscales. Su mensaje coincidió con una reunión de crisis en la sede del Ministerio del Interior, a la que asistieron Lecornu y Nuñez.
La Fiscalía de París abrió una investigación respecto al fallecimiento registrado durante la jornada. Nuñez indicó que continúan las indagatorias para identificar a los autores de los actos de violencia y presentarlos ante la justicia.