Los nexos ocultos: El presunto rol de Nasar Dagga en el esquema de financiamiento de la ‘flota fantasma’ rusa
Según una investigación preliminar sobre una serie de transacciones financieras y estructuras corporativas, el empresario venezolano Nasar Dagga estaría presuntamente vinculado con redes internacionales que se encargan de financiar la operatividad de la llamada “flota fantasma” rusa.
Este término es utilizado por gobiernos de Occidente, analistas marítimos y organismos internacionales para hacer referencia a cientos de buques que transportan crudo y otros productos energéticos rusos, evadiendo las sanciones impuestas a ese país tras la invasión de Ucrania en 2022.
Generalmente, estas embarcaciones tienen una manera poco transparente de operar. Algunas de sus tácticas son utilizar aseguradoras poco conocidas, realizar transferencias de carga entre barcos en alta mar o cambiar de bandera con frecuencia. ¿El objetivo? Complicar el rastreo de los cargamentos y minimizar el impacto de las restricciones económicas.
Sin embargo, el Kremlin ha afirmado que las sanciones impuestas por el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, no tienen impacto en Rusia. Estas medidas abarcan la inclusión de dos de las principales compañías petroleras del país en la lista negra de EEUU, una acción frente a la cual Moscú se siente “inmune”.
El desarrollo de esta red marítima está vinculado al nuevo panorama geopolítico que ha surgido tras la guerra en Ucrania y las medidas impuestas por EEUU, la Unión Europea y sus aliados para limitar los ingresos energéticos del Kremlin.
Entre las principales medidas figuran un embargo al transporte marítimo y un límite al precio de las exportaciones de crudo hacia países que no forman parte de esos bloques, que se ubica en 44,10 dólares por barril.
Los países de la Unión Europea (UE) acordaron el 15 de julio de 2026 mantener hasta el próximo 23 de julio este tope, mientras continúan las negociaciones para aprobar un nuevo paquete de sanciones contra Moscú.
Este tope fija un precio máximo para el crudo ruso, lo que impide que las compañías europeas proporcionen servicios de transporte, seguros o financiación a los barcos que superen dicho límite de coste.
Exportaciones de crudo a gran escala
Desde que iniciaron las sanciones, Rusia ha ajustado sus rutas comerciales hacia mercados en Asia, Oriente Medio y otras regiones. De acuerdo con diversas investigaciones, estas operaciones están apoyadas por intermediarios, empresas registradas en diferentes jurisdicciones y una compleja cadena logística que hace más difícil la aplicación efectiva de los bloqueos.
En este sentido, informes de organismos especializados estiman que la denominada “flota fantasma” representa una parte significativa de las exportaciones marítimas de crudo ruso. De manera tal que se convierte en un elemento central de la estrategia económica del país frente al aislamiento financiero impulsado por Occidente.
Según una investigación publicada por Financial Times en febrero de 2026, esta red movió, al menos, 90.000 millones de dólares hacia mercados internacionales, evadiendo las sanciones occidentales contra Rusia. En consecuencia, se convirtió en una pieza clave para financiar el esfuerzo bélico de Moscú en Ucrania.
En este contexto, la corporación estatal Rosneft empleó numerosas empresas intermediarias para disimular el origen de sus cargamentos millonarios. No obstante, el anonimato de esta compleja operación se desmoronó debido a un “simple error de correo electrónico”.
El error técnico de la corrupción
La investigación del Financial Times siguió una pista digital clave. El diario descubrió que 48 empresas pantalla, que en apariencia no tenían conexión entre sí por sus nombres, propietarios o sedes en distintos países, operaban en realidad bajo la misma red informática.
Es decir, todas estas firmas compartían un servidor de correo electrónico privado. A partir de ese hallazgo, el medio identificó 442 dominios web alojados en ese servidor. Al analizar estos sitios y contrastarlos con los registros aduaneros de Rusia e India, los periodistas confirmaron que 48 de dichos dominios pertenecían a empresas vinculadas directamente al transporte de petróleo ruso.
Los actores detrás del negocio
Otras investigaciones y reportes de autoridades occidentales también han señalado la participación de empresarios, operadores navieros, firmas de corretaje y redes de sociedades mercantiles en la adquisición, gestión y financiamiento de parte de estos buques.
Y es aquí donde sale a relucir el empresario Nasar Ramadan Dagga Mujamad, quien es CEO de MultiMax, una de las tiendas multimarca más grandes de electrodomésticos y tecnología en Venezuela, y de CLX Group. Este último es un importante conglomerado empresarial venezolano que agrupa marcas reconocidas como MultiMax, CLX Samsung, XIO Latin y HONOR Store.
El nombre del ejecutivo carabobeño se ha puesto sobre la mesa luego de que se filtraran algunos documentos donde, presuntamente, su emporio habría prestado servicios comerciales relacionados con el transporte de crudo ruso. Según la fuente, el esquema de financiamiento habría incluido la intermediación empresarial, el uso de sociedades registradas en distintas jurisdicciones y la participación en operaciones vinculadas a la “flota fantasma”, utilizada para mantener el flujo de exportaciones de petróleo.
Así pues, los datos revelados han puesto el foco en la estructura de negocios y en los mecanismos empleados para facilitar las transacciones.
¿España en el radar?
Especialistas en inteligencia marítima señalaron al Financial Times que los operadores de esta red cambian constantemente el nombre de los barcos, las empresas que los gestionan y las compañías encargadas de su comercialización para dificultar el rastreo y el destino final de la carga.
Sin embargo, algunos sitios web especializados en rastreo han podido registrar algunos datos sobre la actividad de estos buques. Uno de ellos es War & Sanctions, un portal web ucraniano diseñado para exponer a individuos, empresas y entidades que apoyan activamente la invasión rusa a Ucrania.
Este sitio web recopila información de embarcaciones, como la categoría, las escalas y los puertos visitados, relacionada con la flota fantasma. Por ejemplo, según lo reseñado en la página, el buque llamado CETUS (IMO 9418482) habría participado en el transporte de crudo y productos derivados del petróleo ruso desde puertos en el Mar Báltico, durante el período del embargo petrolero del G7+.
De acuerdo con la publicación, algunos puertos visitados por este buque han sido Bahía de Algeciras (España), Aliaga (Turquía) , Izmit (Turquía) , Mundra (India) , Perama (Grecia) , El Pireo (Grecia); entre otros.
El petrolero CETUS fue construido en 2009 representando la bandera de Sierra Leona. En cuanto a las restricciones, el buque fue sancionado por el Reino Unido el 20 de mayo de 2025; la Unión Europea el 20 de julio de 2025; Canadá el 6 de noviembre de 2025 y Suiza el 12 de agosto de 2025.
Cabe resaltar que estos datos están publicados en la web TankerTrackers (Inteligencia Marítima), una compañía que rastrea los envíos de petróleo en todo el mundo. Su característica principal es que monitorean la “flota oscura” de petroleros que intentan eludir sanciones internacionales.
Otro de los buques que resalta en la lista es el VALENTE (IMO 9298272), con bandera de Tanzania, sancionado por la OFAC el 20 de junio de 2025, por estar involucrado en el transporte ilícito de petróleo y productos derivados, así como por evadir las restricciones internacionales.
Respecto a los puertos visitados, estarían Bahía de Algeciras (España), Corpus Christi (EE. UU.), Terminal petrolera de Gamba (Gabón), Vysotsk (Rusia), Gdansk (Polonia); y otros que se suman a la lista.
Finalmente, la compleja arquitectura financiera y logística que respalda a la “flota fantasma” rusa no solo demuestra una habilidad avanzada para evadir el escrutinio internacional, sino que también destaca a individuos relacionados con redes de influencia global. Así pues, la presunta conexión de Nasar Dagga con esta red de empresas abre el debate sobre cómo intereses privados estarían financiando a Rusia por encima de las sanciones.