Ministro israeí Ben Gvir humilla a activistas de flotilla humanitaria; Netanyahu reprocha su trato
El Ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, publicó el 20 de mayo de 2026 un video en el que aparece burlándose de los aproximadamente 430 activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos en el puerto de Ashdod, al sur del país, tras ser interceptados en aguas internacionales por la Armada israelí cuando intentaban romper el bloqueo naval impuesto sobre la Franja de Gaza.
Las imágenes, difundidas en la red social X, mostraron a los detenidos maniatados con las manos a la espalda, arrodillados y con la cabeza contra el suelo, mientras sonaba el himno de Israel.
En el video, Ben Gvir aparece entre los detenidos ondeando una bandera israelí y diciéndoles “bienvenidos a Israel, nosotros somos los dueños”.
En un segundo clip, el funcionario afirmó que los activistas “llegaron aquí llenos de orgullo como grandes héroes” y le solicitó al Primer Ministro Benjamín Netanyahu autorización para encarcelarlos durante “mucho, mucho tiempo”.
Una activista que en ese momento gritó “¡Libre Palestina!” fue inmediatamente empujada al suelo por agentes de seguridad presentes en la escena.
La publicación original incluyó el mensaje “Así es como recibimos a los simpatizantes del terrorismo”.
La reacción del propio Gobierno israelí fue inmediata.
El ministro del estado Ben Gvir se comporta como un verdadero Nazi. Así trató a nuestras conciudadanas solo porque querían detener el genocidio en Gaza. pic.twitter.com/3n0oLeuMVi
— Gustavo Petro (@petrogustavo) May 20, 2026
Netanyahu emitió un comunicado en el que reconoció que Israel tiene “pleno derecho a impedir que flotillas provocadoras de simpatizantes terroristas de Hamás entren en sus aguas territoriales”, pero señaló que “la manera en que el Ministro Ben Gvir trató a los activistas de la flotilla no se ajusta a los valores y normas de Israel” y ordenó a las autoridades competentes deportar a los detenidos “lo antes posible”.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, calificó las imágenes de “vergonzosa actuación” y reprochó a Ben Gvir haber “causado conscientemente un daño al Estado” con su comportamiento.
La reprobación se extendió a aliados y socios internacionales.
El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, señaló que las acciones de Ben Gvir “traicionaron la dignidad de su nación”.
Los cancilleres de España, Francia, Italia, Canadá y los Países Bajos convocaron a los embajadores israelíes en sus respectivas capitales para exigir explicaciones.
La Primera Ministra de Italia, Giorgia Meloni, calificó el trato de “inadmisible” y exigió una disculpa formal de Israel por el trato recibido por los manifestantes, varios de ellos ciudadanos italianos.
Francia, por su parte, reiteró que sus compatriotas participantes en la flotilla “deben ser tratados con respeto y liberados cuanto antes”.
El centro legal israelí de defensa de los derechos de la minoría árabe en Israel, Adalah, denunció en un comunicado que las autoridades aplicaron “una política criminal de abuso y humillación contra los activistas”, y señaló que este patrón de maltrato se repitió en misiones anteriores de la flotilla “sin que Israel rindiera cuentas”.
La organización indicó que sus abogados y voluntarios proporcionaron asesoría jurídica a los detenidos en Ashdod y exigieron su liberación inmediata.
El movimiento islamista palestino Hamás, por su parte, calificó las escenas de expresión de “depravación moral y sadismo” de la dirigencia israelí.
La Flotilla Global Sumud, compuesta por alrededor de 50 embarcaciones que zarparon desde Turquía, representó el tercer intento en un año de activistas internacionales por desafiar el bloqueo naval que Israel mantiene sobre Gaza desde 2007.
Todos los barcos fueron interceptados el 19 de mayo de 2026. Los organizadores de la flotilla denunciaron que los activistas, provenientes de más de 40 países, estaban “siendo sometidos a abusos violentos tras ser secuestrados ilegalmente en el mar”.
Ben Gvir tiene antecedentes documentados de este tipo de visitas.
En octubre de 2025, acudió a la prisión en el desierto del Néguev a la que fueron enviados cerca de 400 activistas de una flotilla anterior.
Activistas deportados a Turquía en aquella ocasión denunciaron haber permanecido con las manos atadas durante entre 36 y 40 horas sin acceso a agua ni alimentos.
Desde su llegada al Gobierno, Ben Gvir ha impulsado políticas de escasez de alimentos, falta de higiene y maltrato hacia los palestinos en centros de detención e instalaciones israelíes, así como la pena de muerte para condenados por actos de terrorismo, medida que fue aprobada por el Parlamento israelí.
Los activistas detenidos en el puerto de Ashdod quedaron a la espera de ser deportados de Israel o trasladados a centros de reclusión israelíes, en tanto que el incidente volvió a colocar en el centro del debate internacional el trato que Israel dispensa a quienes intentan llevar ayuda humanitaria a la población civil de Gaza.