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Reconocimiento

Noruega lamenta entrega de medalla Nobel de Machado a Trump; ‘es inaudito y patético’, dice

Líderes políticos y académicos cuestionaron la decisión de la galardonada de ceder su medalla a un político que socava la democracia
16/01/2026 11:25

La decisión de la líder opositora venezolana María Corina Machado Parisca de entregar la medalla del Premio Nobel de la Paz al Presidente de Estados Unidos Donald Trump, generó una ola de indignación en Noruega, donde políticos, académicos y analistas calificaron el gesto como “inaudito”, “patético” y “vergonzoso”.

El jueves 15 de enero, Machado Parisca se reunió de manera privada con Trump en la Casa Blanca, donde le entregó la medalla del galardón que recibió el 10 de diciembre de 2025.

El encuentro, realizado en un comedor privado sin acceso a la prensa, se extendió por más de dos horas y culminó con la entrega de una placa enmarcada que contenía la medalla, junto con una dedicatoria en la que se reconocía “el extraordinario liderazgo” de Trump para promover la paz.

Trump confirmó posteriormente en su red social Truth Social que Machado Fajardo le había entregado su Premio Nobel de la Paz, “por el trabajo que he realizado”, calificando el gesto como “un acto maravilloso de respeto mutuo”.

La líder opositora venezolana, quien recibió el galardón por “su incansable trabajo promoviendo los derechos democráticos del pueblo de Venezuela”, justificó la entrega haciendo una comparación histórica.

En 1825, dijo, el marqués de Lafayette entregó a Simón Bolívar una medalla con el rostro de George Washington, que el libertador conservó durante toda su vida.

“Justo 200 años después, el pueblo de Bolívar le entrega al Presidente de Estados Unidos en retribución una medalla por todo lo que ha hecho en el País”, declaró Machado Parisca a periodistas.

La reacción noruega no se hizo esperar.

Janne Haaland Matlary, profesora de la Universidad de Oslo y ex secretaria de Estado del Ministerio de Exteriores noruego, declaró a la cadena de radiodifusión pública NRK, que el gesto era “totalmente inaudito” y “muy patético”.

“Es una total falta de respeto por el premio”, afirmó Matlary, calificando el acto como “insignificante”.

El historiador Asle Sveen expresó al diario Verdens Gang que Machado Parisca estaba “absolutamente desesperada por obtener algo de Trump, con el objetivo de desempeñar un papel en una eventual democratización de Venezuela”.

Benedicte Bull, especialista en Latinoamérica de la Universidad de Oslo, señaló que aunque el hecho era previsible, el rechazo fue unánime en ese país.

“Es surrealista, simplemente inaudito”, afirmó Bull.

“Me parece una falta de respeto que desprestigia al premio, porque está siendo utilizado con la esperanza de obtener influencia política”.

La académica estableció una diferencia fundamental con otros casos.

“Es completamente diferente usar el premio para recaudar fondos para una buena causa que entregarlo al hombre más poderoso de la Tierra, alguien que está socavando la democracia constantemente”.

Bull se refería al periodista ruso Dmitry Muratov, quien en junio de 2022 subastó su medalla del Nobel de la Paz de 2021, por la cifra récord de 103.5 millones de dólares, destinando la totalidad de los fondos a ayudar a niños ucranianos refugiados tras la invasión rusa de febrero de ese año.

Los partidos políticos noruegos también expresaron su rechazo.

Raymond Johansen, secretario de la organización no gubernamental Ayuda Popular Noruega y ex concejal de Oslo, escribió en sus redes sociales que el gesto era “increíblemente vergonzoso y perjudicial para uno de los premios más reconocidos del mundo””

“La concesión del premio está ahora tan politizada y es tan potencialmente peligrosa que fácilmente podría legitimar un proyecto que vaya en contra de la paz”, agregó Johansen.

El izquierdista Partido Rojo noruego propuso destituir a los miembros del Comité que eligieron a Machado Fajardo como ganadora.

“Ahora, el Premio Nobel está colgado en la oficina de Donald Trump, y desgraciadamente es una consecuencia previsible de la decisión del Comité del Nobel”, afirmó Bjørnar Moxnes, portavoz del Partido Rojo, según la cadena NRK.

Kirsti Bergstø, líder del Partido de Izquierda Socialista, calificó el acto de “absurdo y sin sentido”.

En tanto que, Trygve Slagsvold Vedum, ex Ministro de Finanzas y líder del Partido del Centro, declaró a NRK que “el hecho de que Trump acepte la medalla dice mucho de él: un fanfarrón clásico que quiere adornarse con los premios y el trabajo de otros”.

Desde el espectro conservador, la portavoz del Partido Conservador, Ine Eriksen Søreide, insistió en que Machado Fajardo seguía siendo la ganadora del Premio, “aunque Trump haya recibido ahora la medalla”.

El Centro Nobel de la Paz y el Comité Noruego del Nobel había intentado prevenir la controversia.

El jueves 15 de enero, horas antes de la reunión entre Trump y Machado Parisca, el Centro Nobel publicó en sus redes sociales un largo mensaje sobre las características de la medalla del Nobel de la Paz, que mide 6.6 centímetros de diámetro, pesa 196 gramos y está acuñada en oro.

El día viernes 10 de enero, después de que Machado Parisca declarara en una entrevista con Fox News que estaba dispuesta a compartir el galardón con Trump, el Instituto Noruego del Nobel publicó que el premio no puede transferirse.

“Una vez anunciado el Premio Nobel, no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros. La decisión es final y para siempre”.

Precisó que aunque una medalla puede cambiar de propietario, “el título de Premio Nobel de la Paz no”.

El Comité Noruego del Nobel se mantuvo al margen de la polémica tras la entrega de la medalla.

Ni el portavoz Erik Aasheim o el presidente del Comité, Jørgen Watne Frydnes, respondieron a la prensa internacional.

Frydnes había explicado en octubre de 2025, durante el anuncio del galardón a Machado Parisca, que el Comité basaba su decisión “sólo en el trabajo y la voluntad de Alfred Nobel”, en respuesta a las críticas de la Casa Blanca por no haber premiado a Trump.