Papa León XIV se despide de Uruguay ante cerca de 50 mil fieles
Llegó el último día del Papa León XIV en Uruguay, antes de partir a su próximo destino de este viaje apostólico en Latinoamerica; el Santo Padre presidió la misa dominical ante cerca de 50 mil fieles en la Catedral Basílica de Florida, donde, al finalizar, escuchó las palabras de agradecimiento del Obispo de la diócesis, Alfonso María Bauer.
Con gratitud, Monseñor Bauer se dirigió al Romano Pontífice en un breve discurso al culminar la Eucaristía en el Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres; durante sus palabras, el prelado afirmó que Uruguay «con corazón agradecido» reza en unidad por el Santo Padre.
A partir de las palabras de la Virgen María, el Obispo de Florida inició su intervención con el fin de dar «gracias a Dios porque el Sucesor de Pedro nos visita. La Iglesia en Uruguay y, de manera especial, nuestra diócesis de Florida-Durazno le agradecen profundamente su presencia».
Las palabras de gratitud que evocó Bauer no provenían únicamente su propio sentir, sino que reflejaron la alegría de tantos niños, jóvenes, adultos y ancianos que se regocijaron por tener al Vicario de Cristo en medio de ellos, porque llegó a la nación sudamericana a confirmar y renovar la fe de los fieles.
Un agradecimiento vinculado a las «luchas» de su pueblo
La visitar del Papa León no sólo llegó a Uruguay a encender el amor del pueblo por Cristo, sino que también demostró que la Iglesia se asocia y se hace una con el dolor y el sufrimiento del pueblo; un ejemplo de ello, fue la visita del Pontífice a Casavalle.
Ante tal premisa, Monseñor Alfonso Bauer abrazó en su discurso esas dificultades, con el deseo de anteponerlas en las intenciones de oración del Santo Padre y de la Iglesia Universal:
“Hoy son otras las luchas que nos aquejan, y le pedimos a María que nos acompañe también en ellas: la pobreza de tantos niños y niñas y la falta de trabajo, la soledad y la falta de sentido, las adicciones y los problemas de salud mental, la fragmentación social y la violencia. Con Ella queremos defender la dignidad de cada persona, hija e hijo de Dios”.
Sus palabras, frente al Papa León y la multitud que allí se congregó para acompañar esta última jornada, retrataron a un país que acogió con alegría ese llamado a la fe a pesar de las problemáticas que le aquejan, porque el amor de Dios se extiende más allá de las dificultades y acompaña a todas la personas en sus luchas diarias.
“«Su lema, Santo Padre, nos recuerda que “en Aquel que es uno, somos uno”: frente a la fragmentación, queremos ser una Iglesia que une. No queremos quedarnos de brazos cruzados ante el desafío misionero de hoy».”
Parte Pontífice de Montevideo a Buenos Aires
Luego de tres días de permanencia en Uruguay, la tarde de este 8 de noviembre el Papa León XIV continuó hacia la segunda etapa de su viaje apostólico en Argentina. Su avión despegó desde el Aeropuerto Internacional de Carrasco, en Montevideo, a las 15:52 (hora local), con destino al Aeroparque Jorge Newbery, en Buenos Aires.
El Santo Padre fue despedido en la base aérea militar de la Fuerza Aérea Uruguaya por el presidente de la República, Yamandú Orsi. Tras saludar a la delegación uruguaya, se dirigió en automóvil a la zona comercial del aeropuerto, donde se despidió del jefe de Estado y subió a bordo de un Boeing 737-MAX de Aerolíneas Argentinas.
Al finalizar su visita apostólica y mientras sobrevolaba el espacio aéreo de Uruguay, el Papa envió un telegrama al presidente de la nación: “Al concluir mi viaje apostólico a su país, deseo expresar mi renovada gratitud a Su Excelencia, a las autoridades y al pueblo de Uruguay por la cálida acogida y la generosa hospitalidad que me han brindado durante esta visita. Con la seguridad de que seguiré rezando por el bienestar de todos, invoco de todo corazón sobre el pueblo uruguayo las abundantes bendiciones de Dios Todopoderoso”.