|
Accidente

Sube a 64 la cifra de muertos en desplome de avión militar en Colombia

La aeronave transportaba 125 personas: 112 miembros del Ejército Nacional, dos policías y 11 tripulantes de la FAC, con destino a Puerto Asís
23/03/2026 19:32

Al menos 64 personas murieron y otras 60 resultaron heridas el 23 de marzo de 2026 cuando un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) se desplomó poco después de despegar del aeropuerto de Puerto Leguízamo, en el departamento del Putumayo, en el sur de Colombia. La aeronave transportaba 125 personas: 112 miembros del Ejército Nacional, dos policías y 11 tripulantes de la FAC, con destino a Puerto Asís.

El Gobernador del Putumayo, Jhon Gabriel Molina, informó la cifra más reciente de víctimas en una entrevista con CNN, al citar los datos del Puesto de Mando Unificado (PMU). Molina precisó que quedaba por verificar la condición de una de las personas a bordo. En un balance anterior, el alcalde de Puerto Leguízamo, Luis Emilio Bustos, había reportado 34 fallecidos, cifra que también confirmaron dos fuentes del Ejército, mientras que la cifra de heridos sufrió variaciones a lo largo del día conforme avanzaban las labores de rescate.

El ministro de Defensa colombiano, Pedro Arnulfo Sánchez, informó que la aeronave cubría la ruta entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís y que se encontraba en condiciones de aeronavegabilidad con una tripulación debidamente cualificada. Explicó que el avión se precipitó a tierra a aproximadamente un kilómetro y medio del aeródromo, y descartó que hubiera indicios de un ataque por parte de actores ilegales. Añadió que la detonación de munición escuchada en videos que circularon en redes sociales fue consecuencia del incendio de la aeronave.

El comandante de la Fuerza Aeroespacial de Colombia, Carlos Fernando Silva Rueda, señaló que la aeronave “sufrió algún problema” poco después del despegue. En respuesta al accidente, el comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia, Hugo Alejandro López Barreto, movilizó varias aeronaves para atender a los heridos, incluidos un King Air medicalizado, un C-130 con capacidad para 50 camillas, un C-295 con 24 camillas y un helicóptero UH-60, además de una comisión médica. El Ejército dispuso tres aeronaves adicionales, personal de la Armada colaboró en las labores de rescate y la Policía Nacional participó en las operaciones de apoyo en la zona.

El Presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció en las primeras horas tras el accidente cuando aún no había claridad sobre el número de víctimas. “Espero que no tengamos muertos en este accidente horroroso que no debió haber sucedido”, escribió en su cuenta de X, en la que también lamentó la falta de modernización de las fuerzas militares. La vicepresidenta Francia Márquez expresó su pesar y llamó a los organismos de rescate a redoblar esfuerzos. El director de la Policía Nacional, el general William Rincón, informó que todas las capacidades de la institución estaban dispuestas para apoyar las labores en el lugar.

El comandante del Comando Sur de Estados Unidos, el general Francis L. Donovan, expresó sus condolencias al Ejército colombiano y destacó el sacrificio de sus integrantes. Nicolás Ordoñez, miembro de la Guardia Indígena que participó en las operaciones de búsqueda y rescate, señaló a CNN que varios sobrevivientes fueron rescatados y trasladados al hospital local.

La aeronave accidentada era un C-130H Hércules, modelo que entró en servicio por primera vez en marzo de 1965, según el fabricante Lockheed Martin, y que había sido donado a Colombia por la Fuerza Aérea de Estados Unidos en septiembre de 2020. El siniestro se registró como el más catastrófico en la historia reciente de la aviación militar en Colombia.