‘Terrorista’ mexicano ‘lideró’ complot frustrado para atacar evento de UFC en la Casa Blanca: DHS
El Buró Federal de Investigaciones desarticuló el 14 de junio un presunto complot para atacar el evento de artes marciales mixtas organizado por la Ultimate Fighting Championship (UFC) en los jardines de la Casa Blanca, al que asistió el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Cinco personas fueron detenidas, entre ellas Abraham Hermosillo Álvarez, ciudadano mexicano señalado como el presunto cabecilla de la operación.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) identificó a Hermosillo Álvarez como el autor intelectual del ataque, quien presuntamente planeó, organizó y dirigió el complot.
Según el DHS, el detenido es originario de México, ingresó a Estados Unidos con una visa de turista B2 que expiró en 2001 y no cumplió con la obligación de abandonar el territorio estadounidense.
Posteriormente, la administración del ex Presidente Barack Obama le otorgó una autorización bajo el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés).
Los documentos judiciales revelados por el Departamento de Justicia indicaron que el plan contemplaba el lanzamiento de varios drones cargados con explosivos cerca de la residencia presidencial para generar caos y forzar la evacuación de los asistentes, quienes serían canalizados hacia posiciones donde presuntamente estarían apostados francotiradores con el objetivo de maximizar el número de víctimas.
La investigación se inició el 10 de junio, cuatro días antes del evento, cuando la madre de Tycen Proper, un joven de 19 años del estado de Ohio, alertó a la policía sobre las recientes compras de armas de su hijo y sus actividades en internet.
Según las autoridades, Proper había adquirido alrededor de 3 mil dólares en armas de fuego, municiones, cargadores adicionales y equipo táctico con dinero recibido como regalo de graduación.
La denuncia llevó a los agentes a revisar los dispositivos electrónicos de Proper, donde encontraron conversaciones que destaparon la presunta conspiración.
Los documentos indicaron que los involucrados comenzaron a comunicarse en marzo de 2026 a través de un grupo de TikTok denominado Vanguard of the Old, y trasladaron posteriormente sus conversaciones a Signal, una aplicación de mensajería cifrada.
En esos chats, integrados por cerca de 20 personas, los sospechosos intercambiaron mapas detallados de la Casa Blanca, fotografías aéreas, rutas de escape y posibles objetivos.
El DOJ informó de la detención de cinco personas: Tycen Proper, de Ohio; Bryan Omar Roa y Michael Alan Thomas, de California; Daniel Kenely Eskridge, de Missouri; y Abraham Hermosillo Álvarez, de Nebraska.
Proper enfrenta cargos federales relacionados con conspiración y otros delitos, mientras que los otros cuatro fueron acusados de conspiración para cometer asesinato.
Los investigadores atribuyeron distintos roles a cada uno de los detenidos; Thomas, por ejemplo, se habría definido ante las autoridades como el “planificador y asesor” del grupo, mientras que Hermosillo Álvarez presuntamente distribuyó documentos con detalles operativos del ataque.
Aunque los documentos describieron una operación compleja, funcionarios estadounidenses señalaron que el complot aún no estaba listo para ejecutarse.
El Vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó que los sospechosos ni siquiera habían llegado a Washington y que seguían intentando conseguir algunos de los equipos necesarios, incluidos los drones adaptados con explosivos.
“Ni siquiera estuvo cerca del punto de ejecución”, declaró Vance en una entrevista con Fox News.
El director del FBI, Kash Patel, aseguró que la rápida intervención de la agencia, junto con otras corporaciones federales, permitió detener a los sospechosos antes de que pudieran avanzar.
El Servicio Secreto confirmó que la investigación continúa abierta y que se sigue analizando el alcance real de la amenaza contra el evento, al que asistieron miles de personas y que contó con un amplio operativo de seguridad.