Trump amenaza con no renovar el T-MEC
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles que podría no renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
Trump realizó las declaraciones durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, donde confirmó que discutía el asunto con los líderes de México y Canadá.
La amenaza se produce en el contexto de la revisión obligatoria del acuerdo comercial, cuyo plazo formal vence el 1 de julio, aunque las negociaciones avanzan lentamente y es probable que no se cumpla esa fecha límite.
“Nunca dijeron que el TLCAN fue el peor acuerdo comercial que jamás hayamos tenido. El T-MEC hizo algo que me encantó después de seis años. Le toca renovarlo. No sé si lo voy a renovar porque, para serte sincero, en Estados Unidos lo hacen mucho mejor”, asentó.
Estados Unidos no necesita nada de lo que tiene Canadá ni tampoco necesita nada de lo que tiene México, sostuvo, pero ellos sí necesitan de lo que tiene el País.
Trump reclamó que necesita un mejor trato con los socios comerciales, pues con México y Canadá hay un déficit en el comercio.
“Deberíamos tener excedentes con ellos. No necesitamos sus coches. No necesitamos su madera. No necesitamos su energía. No necesitamos nada de lo que ellos tienen. Así que, lo principal que conseguí fue un acuerdo mucho mejor que el TLCAN. Mucho, mucho mejor”, asentó.
Fue una buena oferta, agregó, pero fue una oferta excelente por una razón: otorgaba el derecho a rescindir el contrato.
En el mismo día, el Gobierno mexicano reveló que los automóviles fabricados en el País enfrentan aranceles promedio de 18.75 por ciento, superiores a los que pagan competidores asiáticos, y que una delegación encabezada por Marcelo Ebrard, Secretario de Economía, viajará a Washington del 15 al 18 de junio para una segunda ronda de negociaciones formales.
Ebrard informó que la delegación mexicana estará integrada por funcionarios de la Secretaría de Economía, el Embajador de México en Estados Unidos, Roberto Velasco, y otros integrantes del equipo negociador.
Precisó que el 1 de julio no representa la conclusión del proceso, sino el arranque formal de la revisión prevista en el tratado.
“Lo que estamos haciendo es trabajar preparatoriamente con estas conversaciones y no esperarnos a después del 1 de julio para iniciar el trabajo. Eso fue lo que nos pidió la Presidenta y se acordó con Estados Unidos”, expuso.
Uno de los principales argumentos que México llevará a Washington es la disparidad arancelaria que afecta a la industria automotriz nacional.
Según un documento al que tuvo acceso Bloomberg, funcionarios del Gobierno mexicano presentaron evidencia de que el arancel promedio aplicado a los automóviles mexicanos exportados a Estados Unidos es de 18.75 por ciento, frente al 15 por ciento que enfrentan vehículos procedentes de Corea del Sur y Japón.
En términos concretos, eso significa que un automóvil de 50 mil dólares fabricado en México paga 9 mil 375 dólares en aranceles, mientras que uno de origen japonés o surcoreano paga 7 mil 500 dólares.
La diferencia se explica, en parte, por los acuerdos que la administración Trump firmó el año pasado con Tokio y Seúl: a cambio de comprometer inversiones conjuntas de 900 mil millones de dólares en territorio estadounidense, ambos países obtuvieron un techo arancelario del 15 por ciento para sus exportaciones automotrices, sin obligaciones de reglas de origen.
México, en cambio, enfrenta aranceles de hasta 25 por ciento cuando sus vehículos no cumplen los requisitos del T-MEC, más un recargo de nación más favorecida de 2.5 por ciento.