Trump insiste en que atacará en tierra a los cárteles del narco en América Latina
El Presidente Donald Trump reiteró que su Gobierno iniciará ataques militares “muy fuertes” contra posiciones terrestres del narcotráfico en América Latina, como parte de una estrategia que, según su versión, ya redujo en un tercio el flujo de drogas sintéticas hacia Estados Unidos mediante bombardeos a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico. En una entrevista con la cadena Fox Business, el mandatario estadounidense afirmó que los operativos pasarán de centrarse en lanchas rápidas a golpear objetivos en tierra, sin precisar países, blancos ni presentar evidencia pública sobre destrucción de cargamentos de fentanilo.
Trump sostuvo que, desde septiembre de 2025, su administración efectuó al menos 27 ataques militares contra presuntas narcolanchas en el océano Pacífico y el mar Caribe, en los que, de acuerdo con su versión, habrían muerto alrededor de 130 presuntos narcotraficantes. El presidente aseguró que esos operativos permitieron reducir en aproximadamente 33 por ciento el volumen de drogas, en particular fentanilo, que intenta ingresar a Estados Unidos por vía marítima.
En la entrevista con Fox Business, el mandatario explicó que su estrategia inicial se concentró en embarcaciones porque, a su juicio, si el Gobierno estadounidense hubiera empezado directamente con ataques en tierra, los grupos criminales habrían desplazado de inmediato sus operaciones hacia los barcos. “Teníamos que atacar primero a los botes porque (si no los narcotraficantes) se dirigen inmediatamente a ellos. Si los atacamos en tierra, se hubieran ido a los barcos. Ahora los vamos a atacar en tierra. Los vamos a atacar muy fuerte en tierra”, declaró Trump, sin ofrecer pruebas verificables de destrucción de cargamentos de fentanilo ni de la identidad de las personas muertas en los bombardeos.
Las afirmaciones del Presidente contrastan con la postura de agencias estadounidenses que han reiterado que el fentanilo ilegal ingresa principalmente a través de la frontera terrestre con México y no por rutas marítimas, según la información contenida en el archivo de referencia. En diversos análisis oficiales se ha señalado que el tráfico de esta droga sintética se concentra en cruces fronterizos y redes terrestres de contrabando, mientras que las operaciones en mar abierto han generado cuestionamientos sobre su eficacia real respecto a la cadena logística del narcotráfico.
El giro anunciado hacia ataques terrestres se enmarca en una escalada previa del discurso de Trump, quien declaró en enero de 2026 que los cárteles “están controlando México” y afirmó que los grupos criminales matan cada año entre 250 mil y 300 mil personas en territorio estadounidense. En entrevistas con medios como Fox News y The New York Post, el mandatario sostuvo que su administración conoce “sus rutas”, “sus hogares” y “lo sabe todo” sobre las organizaciones criminales, y advirtió que los operativos militares podrían ejecutarse “en cualquier lugar”, incluidos México, América Central y América del Sur, sin detallar públicamente reglas de enfrentamiento ni mecanismos de coordinación con los países involucrados.
Las declaraciones presidenciales se producen tras más de un año de campaña militar en aguas internacionales, durante la cual el Gobierno estadounidense destruyó al menos 35 embarcaciones desde el 2 de septiembre de 2025, de acuerdo con documentos reseñados en el archivo consultado. Esas operaciones provocaron la muerte de al menos 123 personas y derivaron en críticas de legisladores demócratas, organismos internacionales y gobiernos latinoamericanos, que han calificado algunos de esos bombardeos como posibles ejecuciones extrajudiciales y han exigido transparencia sobre la identidad de las víctimas, la naturaleza de las embarcaciones y las pruebas de su vinculación con el tráfico de drogas.
De manera paralela, la administración de Trump mantiene presión política y diplomática sobre México para ampliar la cooperación en seguridad y aceptar mayores niveles de participación de fuerzas estadounidenses en operaciones contra laboratorios de drogas sintéticas, según reportes periodísticos incluidos en el mismo archivo. El Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha reiterado que la soberanía y la integridad territorial de México “no son negociables” y ha rechazado públicamente cualquier despliegue de tropas extranjeras, al tiempo que ha reforzado la colaboración bilateral mediante traslados masivos de personas vinculadas al crimen organizado, operativos contra laboratorios y decomisos de fentanilo y metanfetaminas.