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Conflicto

Víctimas de bombardeos en Líbano siguen bajo escombros mientras Israel amenaza con atacar ambulancias y hospitales

Casi 300 personas murieron y más de mil 150 resultaron heridas en los bombardeos israelíes del 8 de abril. La agencia de la salud denuncia que Israel ha notificado que atacará ambulancias, mientras los hospitales de Beirut reciben órdenes de evacuación cuando atienden a cientos de heridos
10/04/2026 11:25

Tres días después de los devastadores ataques aéreos israelíes que sacudieron Líbano, el balance de víctimas no deja de aumentar. Según las últimas cifras del Ministerio de Salud libanés, unas 300 personas murieron y más de mil 150 resultaron heridas en los bombardeos del 8 de abril, lo que lo convierte en uno de los días más mortíferos desde la reanudación de las hostilidades a gran escala entre las fuerzas israelíes y los militantes de Hizbulá el 2 de marzo.

“Muchas más personas siguen desaparecidas. Se cree que están bajo los escombros”, declaró a los periodistas en Ginebra el representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Líbano, el doctor Abdinasir Abubakar, quien presenció los ataques en primera persona desde Beirut.

“Muchas partes de cuerpos están también esperando ser identificadas”.


Amenaza a ambulancias y hospitales

El funcionario de la OMS también informó de una advertencia recibida el viernes por la mañana de que “las ambulancias también serán atacadas”.

Según explicó, Israel dice que Hezbolá usa las ambulancias para sus operaciones. La OMS ha insistido en que, si bien la atención sanitaria no debe militarizarse, el uso indebido de instalaciones o ambulancias no justifica atacarlas.

“Los trabajadores sanitarios, las instalaciones y las ambulancias están protegidos por el derecho internacional humanitario. A menos que dispongamos de estos servicios, no podremos salvar vidas”, afirmó el doctor.

El jueves, la OMS también recibió una advertencia de que las órdenes de evacuación israelíes se habían ampliado a la zona de Jneh en Beirut, que incluye “dos hospitales importantes que están gestionando la crisis de víctimas masivas: el hospital Rafik Hariri y el hospital Al Zahara”.

Ambos centros están operando a plena capacidad. El doctor Abubakar subrayó la imposibilidad de tener que trasladar a los 450 pacientes, incluidos unos 50 en cuidados intensivos tras resultar heridos en los bombardeos del miércoles.

“Decidimos no evacuar porque no tenemos ningún otro lugar adonde evacuarlos”, afirmó. El funcionario de la OMS añadió que durante la noche “recibimos algunos comentarios de que estos hospitales no serán atacados (...) si eso se materializa o no, lo veremos”.


Escasez de suministros médicos

En medio del aumento de los casos de emergencia, el funcionario de la OMS señaló que, incluso antes de la crisis de víctimas masivas del miércoles, el país no tenía suficientes suministros médicos para durar ni siquiera un mes. Los ataques aéreos del 8 de abril se produjeron pocas horas después de que se anunciara un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.

Las hostilidades entre Israel y Hezbolá han continuado, mientras que, según informes de prensa, Irán declaró el viernes que no participaría en las conversaciones de paz previstas para el sábado en Pakistán si el alto el fuego no se extendía al Líbano.


Desplazamientos y destrucción

La portavoz de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Eujin Byun, declaró que las familias que ya habían huido de las hostilidades anteriores en Beirut, el valle de la Bekaa y el sur de Líbano, algunas de las cuales habían empezado a plantearse regresar tras las señales contradictorias sobre un alto el fuego, se han visto nuevamente desarraigadas.

Zonas consideradas seguras fueron atacadas el miércoles, “lo que desencadenó el pánico y obligó a la gente a huir por segunda o tercera vez”. Byun añadió que la destrucción del puente Qasmiyeh, una arteria principal que conecta las ciudades sureñas de Sidón y Tiro, ha dificultado enormemente el desplazamiento entre el norte y el sur de Líbano.

“Para muchas familias de las aldeas del sur, el regreso ya no es posible porque comunidades enteras han sido parcial o totalmente destruidas”. La portavoz de ACNUR subrayó que se calcula que unas 150.000 personas siguen en el sur y que el acceso humanitario a ellas es esencial. “Necesitan una ruta segura para huir si se ven obligadas a hacerlo de nuevo”, insistió.


Crisis alimentaria inminente

La directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Líbano, Allison Oman, que se encontraba esta semana en un convoy hacia una aldea fronteriza del sur, ofreció un relato en primera persona de la situación.

“Lo que vi se quedó conmigo”, relató, describiendo una panadería local donde “la parte delantera de cristal estaba destruida solo una hora antes de que llegáramos, y ya estaban barriendo los cristales y habían encendido los hornos porque esperaban la harina de trigo que traíamos en el convoy”.

“Sus existencias de alimentos eran muy escasas, y estaba claro que este convoy era muy esperado (...) era esencial para ayudarles a seguir adelante”. Oman advirtió que la situación se está convirtiendo rápidamente en una “crisis de seguridad alimentaria“, con los precios de los alimentos en aumento en todo el país.

“En solo un mes, el precio de las verduras ha aumentado más del 20 por ciento, los precios del pan han aumentado un 17 por ciento (...) para las familias que ya están luchando, esto es profundamente preocupante”, afirmó, destacando una “combinación muy preocupante” en la que los precios suben, los ingresos se interrumpen y la demanda aumenta.

La funcionaria del PMA también subrayó que, en las zonas afectadas por el conflicto en el sur de Líbano, más del 80 por ciento de los mercados ya no funcionan.