Advierte Conselva sobre impacto hídrico del turismo en Mazatlán
El crecimiento del sector turístico en Mazatlán comienza a encender las alarmas en torno al uso inconsciente del agua, recurso que cada vez es más limitado e incierto, advirtió Sandra Guido Sánchez, directora ejecutiva de Conselva, Costas y Comunidades.
El alto consumo de agua en desarrollos turísticos, particularmente los que cuentan con campos de golf, es uno de los principales focos de preocupación según compartió Guido Sánchez.
La especialista destacó que espacios deportivos como estos llegan a utilizar hasta 6 millones de litros de agua al año, volumen equivalente al consumo anual de una comunidad rural, y a pesar de esto, menos del 2 por ciento de los turistas hacen uso de estas instalaciones.
“Debemos pensar si podemos generar otro tipo de amenidades que no demanden tanta agua, pero que sigan siendo atractivas para el turista. Muchas veces primero se construye el campo de golf para vender desarrollos, cuando debería ser al revés en términos de un uso inteligente del agua”, comentó.
“Ya tenemos seis o siete campos de golf y se están regando con agua potable, en pleno sol, donde además gran parte de esa agua se evapora”, añadió.
En este sentido, la especialista consideró necesario replantear el modelo del desarrollo turístico en el puerto, privilegiando amenidades que no impliquen una alta demanda hídrica, sin sacrificar el atractivo del destino.
Asimismo, mencionó que los campos de golf existentes deberían regarse exclusivamente con agua tratada y no con agua potable, como ocurre en varios casos.
“El reúso del agua es un tema todavía pendiente en nuestra legislación y es una gran oportunidad para recuperar volúmenes. Los campos de golf deberían regarse con agua tratada, y esto tendría que ser una obligación”, declaró.
“Con la separación de aguas grises, mediante tubería púrpura, se pueden implementar plantas de tratamiento muy sencillas y eficientes. Las aguas grises, como las de regadera y lavabos, pueden reutilizarse fácilmente en patios y jardines”, agregó.
Para Guido Sánchez, el reuso del agua es primordial, representando una de las principales áreas de oportunidad en el sector, ya que los hoteles y complejos turísticos podrían implementar plantas de tratamiento para reutilizar aguas grises en el riego de jardines y otras actividades no esenciales, reduciendo así el consumo de agua potable.
Sin embargo, señaló que, aunque existe disposición por parte de algunos desarrolladores, es necesario generar incentivos y establecer regulaciones claras que impulsen este tipo de prácticas de manera generalizada.
“Existe disposición en el sector de la construcción, pero faltan incentivos para que las empresas implementen estas medidas. Esto tiene que ver con reglamentos y políticas públicas que impulsen un uso más eficiente del agua”, expresó.
Guido Sánchez advirtió que la disponibilidad de agua en la región no está garantizada, ya que depende de factores climáticos como las lluvias, por lo que insistió en que el crecimiento turístico de Mazatlán debe planearse con base en la capacidad real del recurso hídrico.
De esta forma, se podrían evitar escenarios de escasez que comprometan tanto la actividad económica como el bienestar de la población mazatleca.
“Tener agua hoy no significa que siempre la vamos a tener pues dependemos de las lluvias. La presa no es un seguro, solo almacena agua y su disponibilidad es incierta”, puntualizó.