|
Turismo

Advierten que falta de visitantes apaga el turismo rural de Mazatlán

Piden empresarios que en la promoción turística se contemple a comunidades rurales que también tienen atractivos
21/07/2026 17:27

Poblados como La Noria, con riquezas naturales, gastronomía y arraigo cultural, se desvanecen ante la urgencia de sobrevivir.

Mientras que la comunidad extranjera de Mazatlán y cruceristas prefieren tener experiencias diferentes en poblados rurales como La Noria, El Quelite y Concordia, según los transportistas y guías locales.

En recorrido realizado por Noroeste, se detectó la realidad actual de que las comunidades con vocación turística padecen escasez de visitantes, de comensales que gasten y recorran sus callejones empedrados porque los promotores de grupos de cruceristas no los incluyen a todos en la misma bolsa, dejando de lado los recorridos peatonales por el poblado de La Noria y solo llegan a La Vinata de los Osuna, en El Quelite solo promueven visitas al restaurante de Los Laureanos y el resto de los negocios no son tomados en cuenta, y en Concordia, ocurre lo mismo, solo se estacionan donde venden pan en Malpica y a los restaurantes les sacan la vuelta, para llevarlos a lugares como el de El Muchacho Alegre por Playa Norte y el de la Costa Marinera, dónde les pagan comisiones a los transportistas.

En voz del guía de turistas local, argumentó que hay un grupo de poder que no deja que los turistas lleguen a todos los sitios de la zona rural de Mazatlán, como cuando Rafael Rivera López, estaba a cargo del segmento de cruceros apoyando a los poblados, porque decía que los extranjeros preferían esas experiencias diferentes y en contacto con la naturaleza.

$!Advierten que falta de visitantes apaga el turismo rural de Mazatlán

Pero, encima, las comunidades rurales enfrentan un contexto difícil por la inseguridad, que lleva casi dos años en la entidad y ha golpeado a Mazatlán y a sus pueblos señoriales como El Quelite, reduciéndoles la actividad económica a solo fines de semana para abrir los restaurantes, por si alguien decide salir de la ciudad en busca de una experiencia de contacto con la naturaleza, narró el empresario restaurantero Roberto Osuna Valdez y originario de la sindicatura de La Noria.

Osuna Valdez representa al Consejo Nacional Gastronómico de Mazatlán y ha emprendido con un restaurante campestre con albergue, paseos a caballos, animales como un santuario de crías de 30 burros en peligro de extinción, un lago con patos pichichines que llegan cada año, becerros, vacas, alberca, rutas de razer extremas, y comidas caseras de todo tipo, pues son los mismos pobladores de La Noria quienes la cocinan y se resiste a cerrar.

$!Advierten que falta de visitantes apaga el turismo rural de Mazatlán

Por ello, pidió a los comensales locales y a los promotores de grupos que también contemplen a La Noria para que lleven a los cruceristas que llegan entre semana y se bajen a caminar, a comer y comprar porque hay varias opciones de restaurantes, talabarterias, y sobre todo, destacó, hay grandes historias por narrarles.

“Los que tienen el control de la bajada de los cruceristas, que les den más opciones y que les den la opción de bajar al poblado, porque siempre todos los años van con los mismos y a decir de Mazatlán, nosotros tenemos paseos en razer, a caballo, un restaurante campestre. Ahorita tenemos la llegada de los patos pichichines de cada año y no creo que eso no impresione más que llevarlos ahí al Centro de Mazatlán a ver lo mismo. Pedimos que sea parejo y la distribución del turismo de cruceros”.

Y es que el turismo rural ha sido el motor de poblados como La Noria, El Quelite y Concordia y ahora arrastran caídas drásticas de visitantes, desde que empezó la ola de violencia en Sinaloa y que sumado al acaparamiento de promotores turísticos no han podido restablecer su dinamismo económico.

Ni el programa de la Secretaría de Turismo Estatal “Enamórate de Sinaloa” ha regresado con grupos, desde hace más de dos meses, menos el municipal, y ya es temporada de vacaciones, reclamó otro comerciante de La Noria, quien prefirió no dar su nombre por temor a que le llamen la atención por no aplicar la política de narrativa positiva cuando hable de Mazatlán.

Expresó que los negocios en este tipo de sitios de la zona rural son el sustento diario de cientos de familias que se resisten a dejar el poblado.

Manuel maneja un safari y aseguró que cuando atiende a un grupo de extranjeros, le piden recomendaciones para otro sitio, diferente a ver a un clavadista en una Glorieta que huele mal a orines, o a un Mercado del centro que luce lucio y huele a basura o a un paseo por la bahía que les ha tocado ya recorrer el Centro Histórico y que sí está bonito recorrerlo, pero siempre es lo mismo.

$!Advierten que falta de visitantes apaga el turismo rural de Mazatlán

“Ellos nos piden otro tipo de paseos en poblados cercanos, pese a que sus gobiernos les dicen que no salgan de la ciudad, pero cuando llegan a la ciudad, se dan cuenta de que todo lo que dice en redes sociales de que hay guerra, no es cierto. Esto lo deberían de aprovechar las autoridades y promover más a los sitios rurales que ya saben cómo atenderlos y lo que les gusta”, explicó en entrevista.

En tanto, los empresarios y comerciantes invitaron a los habitantes de Mazatlán y a los visitantes que llegan que se den una vuelta en fin de semana porque continuarán abriendo solo viernes, sábado y domingo de 8:00 a 1:00 de la tarde, pero si les avisan que va algún tour con Vans de los cruceros, estarán más que listos para recibirlos, puesto que emplean a familias enteras y deben pagar la nómina puntualmente.