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Protesta

Ambientalistas protestan en Semarnat, en Mazatlán, y piden revisar permisos de planta de amoniaco en Topolobampo

Los manifestantes consideraron que el proyecto de inversión en desarrollo aún está a tiempo de poder ser frenado
17/06/2026 14:18

Con consignas, pancartas y la entrega de documentación técnica a las autoridades ambientales, ambientalistas, académicos, investigadores y ciudadanos se manifestaron frente a las oficinas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en Mazatlán para exigir la cancelación de la planta de amoníaco que se construye en Topolobampo, proyecto que consideran una amenaza para la Bahía de Ohuira y los ecosistemas que la rodean.

Los participantes se congregaron inicialmente en la Calle Puerto Ensenada y posteriormente marcharon por la Calle Puerto Mazatlán hasta llegar a las instalaciones de la Semarnat, donde buscaron entregar un paquete de documentos técnicos que, afirmaron, contienen estudios, dictámenes y opiniones especializadas que advierten sobre los riesgos ambientales asociados al proyecto.

Durante la movilización, los manifestantes portaron pancartas con leyendas como “Aquí No” y “En Alemania Sí”, en referencia al origen del financiamiento del proyecto y a las críticas que han surgido desde distintos sectores sobre la instalación de este tipo de industrias en zonas ambientalmente sensibles.

La protesta se realizó en respaldo a los habitantes y colectivos de la región norte de Sinaloa que desde hace más de una década mantienen una oposición al proyecto impulsado en la Bahía de Ohuira, ubicada en el municipio de Ahome.


‘Todavía se puede detener’

El maestro y biólogo Jaime Renán Ramírez señaló que, aunque la planta presenta un avance cercano al 80 por ciento en su construcción, aún no entra en operación, por lo que existe la posibilidad de revertir las autorizaciones otorgadas y evitar que inicie actividades.

“La construcción de la planta de amoníaco registra un avance cercano al 80 por ciento, pero todavía no entra en operación, por lo que aún existe la posibilidad de detener este proyecto”, comentó.

“Estamos convencidos de que esta planta se puede parar porque contamos con argumentos legales, científicos y técnicos, además del respaldo social que ha ido creciendo dentro y fuera de México”, agregó.

Explicó que el movimiento ciudadano mantiene su postura de exigir la cancelación definitiva de la obra, al considerar que existen elementos científicos, jurídicos y sociales suficientes para demostrar que la instalación de la planta representa riesgos para la región.

Indicó que la oposición al proyecto ha crecido en los últimos años y ha logrado trascender las fronteras de Sinaloa, sumando expresiones de solidaridad en diversas ciudades de México y del extranjero.

Según expuso, el conflicto ya no involucra únicamente a comunidades indígenas y pesqueras de la zona de influencia de la bahía de Ohuira, sino que se ha convertido en una causa respaldada por organizaciones ambientales, académicos y ciudadanos de distintos estados del País.

Asimismo, aseguró que los integrantes del movimiento continuarán recurriendo a mecanismos legales, acciones de difusión y presión social para intentar frenar el proyecto.

“A partir de las reformas constitucionales de 2024, los pueblos originarios cuentan con mayores herramientas para defender su hábitat, exigir consultas adecuadas y participar en las decisiones que afectan sus territorios”, dijo.

“Es una lucha difícil porque existe un gran poder económico detrás del proyecto, pero también existen elementos jurídicos y sociales que nos permiten mantener el optimismo”, añadió.


Entregan documentos técnicos a Semarnat

La maestra Laura Rivera explicó que uno de los principales objetivos de la manifestación fue hacer entrega formal de documentación que, aseguró, demuestra que existían opiniones técnicas previas que recomendaban no autorizar el proyecto.

Detalló que entre los documentos se incluyen referencias a la importancia ecológica de la bahía de Ohuira y de las zonas naturales que la rodean, así como opiniones de especialistas y organismos que advertían sobre posibles impactos ambientales.

“Estamos entregando documentos técnicos que demuestran que existían opiniones especializadas previas que advertían que este proyecto no debía ser autorizado, pues hay antecedentes técnicos que señalan que la planta no debía aprobarse y estamos entregando esa información para que quede constancia de que las autoridades tenían conocimiento de ella”, expresó.

“La Bahía de Ohuira se encuentra vinculada a regiones terrestres prioritarias, regiones hidrológicas prioritarias y áreas de importancia para la conservación de aves, por lo que la operación del proyecto podría generar afectaciones en toda esa zona”, agregó.

Indicó que la región se encuentra vinculada a áreas prioritarias para la conservación de ecosistemas terrestres e hidrológicos, además de zonas reconocidas por su importancia para la protección de aves y otras especies.

Rivera señaló que la información entregada busca que la dependencia federal reconsidere las autorizaciones emitidas y revise nuevamente la viabilidad ambiental de la planta.


Cuestionan actuación de autoridades

Durante el evento también participó Elmara Armenta, integrante del colectivo Mazatlán Consciente, quien afirmó que las autoridades cuentan con elementos suficientes para revisar nuevamente el proyecto.

La activista sostuvo que la lucha emprendida por las comunidades de la bahía de Ohuira se ha prolongado durante aproximadamente 13 años y consideró que las distintas administraciones gubernamentales han permitido que el proyecto continúe avanzando pese a los cuestionamientos planteados por especialistas y organizaciones ambientales.

“Estamos aquí para pedir que las autoridades privilegien el desarrollo sustentable y no únicamente los criterios económicos al momento de evaluar este tipo de proyectos, por lo que venimos a presentar argumentos científicos y técnicos para que esta administración tenga la oportunidad de tomar decisiones mejor fundamentadas”, declaró.


Alertan por valor ambiental de la bahía

Los participantes destacaron que la bahía de Ohuira forma parte de una zona de gran relevancia ecológica debido a la presencia de humedales, manglares y ecosistemas costeros que sirven de refugio para numerosas especies.

Recordaron que el sistema lagunar se encuentra reconocido internacionalmente por su biodiversidad y por los servicios ambientales que proporciona a las comunidades de la región.

De acuerdo con los manifestantes, diversos estudios han advertido que las características hidrológicas de la bahía la convierten en un ecosistema particularmente sensible a las modificaciones derivadas de actividades industriales de gran escala.

Los integrantes del movimiento adelantaron que las actividades de protesta y difusión continuarán en las próximas semanas tanto en Sinaloa como en otras entidades del País.

Entre las acciones anunciadas se encuentra una intervención artística programada para el próximo sábado en Olas Altas, donde artistas plásticos realizarán obras inspiradas en la Bahía de Ohuira con el objetivo de sensibilizar a la población sobre su importancia ambiental.

Los manifestantes reiteraron que su principal demanda es que las autoridades ambientales revisen nuevamente los permisos otorgados y determinen si la planta de amoníaco cumple con todos los requisitos ambientales, sociales y legales necesarios para entrar en operación.