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Seguridad

Autoridades y la Iglesia están rebasadas por la violencia en Mazatlán: Vicario

El sacerdote Jaime Aguilar llama a fortalecer a las familias y recuperar la responsabilidad de padres e hijos ante el repunte de hechos delictivos en el puerto
26/07/2026 13:56

MAZATLÁN._ Ante el repunte de hechos de alto impacto en el puerto, el Vicario General de Diócesis de Mazatlán, Jaime Aguilar Martínez, considera que todas las autoridades gubernamentales, incluso las instituciones religiosas como la Iglesia Católica, están rebasadas por la violencia.

”Tenemos que hablar de las instituciones, por ejemplo, todas las gubernamentales, la que trabaja por la familia, la que trabaja por el deporte, la que trabaja por la economía y entran otras instituciones, incluso las religiosas como la Iglesia Católica y otras más, sí se ha rebasado”, expresó el sacerdote.

“¿Cómo hacerle para una persona que viene y me dice: Padre, me acaban de ‘levantar’ a mi hijo y no sé por qué? O sea, ¿cuál es una respuesta que yo le puedo dar? Yo no le puedo decir nada más reza y que Dios que acompañe y pídele a Él, no es esa únicamente la cuestión, ciertamente hoy en la actualidad no es tan facilito la cuestión de manifestarse, pero debe de haber otras maneras”.

Aguilar Martínez dijo que cree que la mejor manera de manifestarse es desde la casa; se tiene que cuidar a los hijos, debe haber un cambio en toda persona, encontrar una fuente que pueda ayudar a sofocar este mal, pero se tiene que meditar, reflexionar, discernir y descubrir cuál es el valor más grande que se debe tener en la familia.

“Vamos suponiendo: una mamá, hoy ya vi que está fuerte la situación, yo tengo que educar a mis hijos; le va costar mucho trabajo porque el discernimiento va a ser me van a pelear, me van a decir tontera y media, me van a hacer esto y esto. No importa, esto es mucho más grande que lo que después les pueda pasar y eso es un signo del reino de Dios en ellos porque la discernieron que el tesoro está aquí, que es este, no los otros que tiene”, continuó.

“Y eso es importante, cuesta trabajo porque no es tan fácil poder pensar en esto y poder tomar decisiones, porque sí a veces está uno rebasado”.

En las dos últimas semanas, en Mazatlán se han registrado diversos homicidios, feminicidios, ataques con armas de fuego y explosivos y privaciones de la libertad, entre otros delitos.

Además, se ha reforzado la seguridad con más de mil 300 militares, lo que ha permitido la captura de algunas personas armadas.

El Vicario General de la Diócesis de Mazatlán expresó que no se debe preguntar únicamente por qué las autoridades no han disminuido la violencia, sino él siempre ha comentado que gran parte de esta situación también viene de las familias, de uno mismo, de todas las instituciones que inciden en la cuestión de la realidad que se vive.

“Por ejemplo, hay papás o mamás que no le exigen a sus hijos que estén en casa y no les piden ninguna explicación por qué llegan con algunas cosas; ojalá que sea de un trabajo honesto y eso sería grandioso, pero y cuando no lo es y no hay ninguna explicación, ciertamente que las situaciones actuales, especialmente la económica, pues no es tan facilita”, señaló.

El Padre Aguilar Martínez manifestó que Dios ciertamente es bondadoso y misericordioso, pero también exige la justicia y la justicia es grandiosa.

“Por eso se requiere de todo ese tipo de experiencia de todas las instituciones y algunas de las instituciones estamos rebasadas, no alcanzamos a cubrir todas las cuestiones de las situaciones que viven las personas y yo creo que ese es uno de los factores más grandes”, subrayó.

“Hay medidas que hacen los gobiernos, sí, pero como que no se ven muy bien o por lo menos a lo mejor es ir a contracorriente y en lo que va uno poco a poquito se viene la bola gigante y un pequeño grupito es rebasado por esa bola, entonces yo creo que ahí debería estar un poquito más la cuestión, se ha dejado a un lado el trabajar por la familia. Ciertamente que hay instituciones como el DIF, pero ahora se conforma uno con la cuestión de cómo pueden estar las familias y creo que una de las cosas fundamentales es no hablar acerca de las obligaciones que tenemos todos”.

El sacerdote recordó que a los niños se les habla de sus derechos y esos son para defenderse de muchas cosas, y ya hasta los papás y maestros no pueden decirles nada por ello pero ¿dónde quedan sus obligaciones?

Ahí es donde, dijo, viene un poco el problema y lo malo es que así han crecido por lo menos tres o cuatro generaciones y si siguen creciendo así al rato va ser más fuerte en tema de que se exigen los derechos, pero no se hacen las obligaciones.