Celebran equinoccio de primavera con cultura y conciencia ambiental en Mazatlán
MAZATLÁN._ Bajo la luz cálida del atardecer y con la brisa marina como telón de fondo, el Monumento al Pescador se convirtió en un punto de encuentro para decenas de personas que se reunieron para celebrar por cuarto año consecutivo el Equinoccio de Primavera Mazatlán 2026, en un ambiente de reflexión y convivencia con la naturaleza.
Durante esta jornada, en la cual se combinó la cultura con la conciencia ambiental y la conexión espiritual, el emblemático espacio comenzó a recibir a jóvenes, familias, colectivos y activistas que se sumaron a una serie de actividades diseñadas para fomentar la educación ambiental y reflexionar sobre la importancia de preservar los recursos naturales, base del desarrollo económico y turístico del puerto.
Entre música y movimiento, el ambiente se envolvió por una energía dinámica y participativa, donde los asistentes formaron parte de actividades como baile y sesiones de yoga frente al mar, donde el sonido de las olas acompañó cada ejercicio, generando un momento de armonía entre el cuerpo y el entorno.
Fue en punto de las 15:00 horas cuando se llevó a cabo la ceremonia inaugural, en donde estuvo presente el director de la Operadora de Playas Mazatlán, Ángel García Contreras; la regidora My-lai Quintero Beltrán, así como Itzá Mar Eliseo, principal organizadora de este evento.
Además, hicieron acto de presencia Mariana I, Reina de los Juegos Florales del Carnaval de Mazatlán 2026, junto a Noelia I, Reina de la Poesía, ambas representantes de la cultura mazatleca.
En diversas zonas aledañas al Monumento al Pescador se instalaron espacios informativos en los que asociaciones, proyectos locales e instituciones educativas compartieron acciones enfocadas en la producción de los ecosistemas, la conservación de especies como la tortuga marina y la promoción de prácticas sostenibles.
La jornada no solo fue un espacio recreativo, sino también un llamado a la responsabilidad colectiva a través de actividades, las cuales buscaban sembrar conciencia sobre el hecho de que los recursos naturales no son inagotables y que su cuidado requiere la participación de la sociedad.
Al caer la tarde, el evento tomó un matiz más simbólico, cuando los asistentes se congregaron para participar en la ceremonia de recarga de energía, un ritual que invitó a reconectar física y espiritualmente con la naturaleza, en sintonía con el cambio de estación.
El ritual se desarrolló en un ambiente de respeto y contemplación, en el cual se destacó el significado del equinoccio como un momento de equilibrio, renovación y nuevos comienzos.
De esta forma, entre expresiones culturales, reflexión ambiental y una profunda conexión con el entorno, Mazatlán dio la bienvenida a la primavera.