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Operativo

Con algunos puntos de conflicto en fluidez vehicular inicia el Par Vial en Mazatlán

La Avenida Gaviotas, en la zona turística, cambia de sentido ante la afluencia de visitantes en la ciudad
02/04/2026 14:39

Con la finalidad de mejorar la circulación vehicular en una de las zonas con mayor afluencia turística, entró en operación el nuevo par vial en la Zona Dorada de Mazatlán, aunque con algunos puntos de conflicto detectados en su implementación, como parte de una estrategia para agilizar el tránsito durante el periodo vacacional.

Este ajuste contempla el cambio de sentido en la Avenida Playa Gaviotas, que ahora opera de norte a sur, y responde a la necesidad de atender el congestionamiento que de manera recurrente se registra en la Avenida Camarón Sábalo, una de las principales arterias de la zona turística, especialmente durante temporadas como Semana Santa, cuando el flujo de visitantes aumente de forma considerable.

La implementación de este par vial busca distribuir de manera más eficiente el tránsito y ofrecer rutas alternas que permitan un desplazamiento más ágil tanto para locales como para turistas.

Al realizar un recorrido por la zona en este primer día de su implementación, se pudo observar que la medida contribuye a mejorar la circulación en varios tramos de la Zona Dorada, donde el flujo vehicular avanza con mayor continuidad, donde se percibe un desahogo parcial en ciertas áreas, lo que permite reducir tiempos de traslado en algunos recorridos dentro del sector.

Sin embargo, la nueva dinámica vial también ha puesto en evidencia puntos críticos que continúan generando complicaciones, siendo el más relevante el ubicado en donde se encuentran las avenidas Camarón Sábalo y Playas Gaviotas, generándose un “cuello de botella”, la cual provoca acumulación de vehículos en esta cuchilla.

La razón es el semáforo ubicado en la glorieta donde convergen las avenidas Camarón Sábalo, Rafael Buelna y Del Mar, nodo que concentra una importante carga vehicular y que, con esta nueva configuración, ha presentado una mayor presión.

En este punto, la presencia de dicho semáforo limita la fluidez del tránsito, por lo que, aunque el flujo mejora en calles previas, al llegar a esta intersección se presentan retrasos que afectan la continuidad del trayecto.

Además, la adaptación de conductores a este nuevo sentido de circulación también forma parte de los retos iniciales de esta estrategia, la cual requiere una señalización clara y de una adecuada socialización de los cambios para evitar confusiones y garantizar que el par vial funcione de manera eficiente.