Consejo de Seguridad busca atender las causas de la violencia en Mazatlán
Ante el contexto de violencia que vive Sinaloa, el Consejo de Seguridad Pública de Mazatlán trabaja en distintas estrategias que buscan ir más allá de la reacción ante los delitos y atender las causas que generan inseguridad, informó Jorge Ibarra, secretario ejecutivo de este organismo.
Explicó que el Consejo es un órgano colegiado en el que participan representantes de la iniciativa privada, el Ayuntamiento, instituciones armadas y el Poder Judicial, por lo que las decisiones y propuestas que se generan son resultado de un trabajo conjunto.
Ibarra señaló que una de las principales líneas de acción es el programa Plan de Convivencia Segura, mediante el cual distintas instituciones trabajan directamente con jóvenes en escuelas.
El objetivo, dijo, es abordar temas como prevención de adicciones, acoso, salud mental, ética y valores, además de promover que los estudiantes continúen con su preparación académica y encuentren alternativas alejadas de la delincuencia.
“Estamos convencidos de que la inseguridad no se resuelve solamente por la parte reactiva, sino que lo fundamental es ir al ADN de la sociedad”, expresó.
Otra de las acciones impulsadas por el Consejo dijo es un nuevo modelo de justicia cívica y restaurativa, que contempla sustituir el esquema tradicional de los Tribunales de Barandilla por mecanismos de mediación, jueces cívicos y policías de proximidad.
Ibarra explicó que el modelo también plantea rediseñar los espacios donde se atienden faltas y delitos menores, con la finalidad de evitar que personas que cometen infracciones de menor gravedad sean concentradas en lugares destinados a personas consideradas de mayor peligrosidad.
El proyecto, indicó, ya fue aprobado por el Consejo y actualmente se trabaja en detalles relacionados con recursos y capacitación para ponerlo en marcha.
Como otra vertiente, el organismo busca convertirse en un centro de generación de conocimiento sobre seguridad, mediante vínculos con académicos y científicos, conversatorios y círculos de estudio que permitan analizar el fenómeno de la violencia y diseñar estrategias sustentadas en investigación.
Estimó que entre enero y febrero de 2027 podría comenzar a articularse este grupo de especialistas, una vez que se definan criterios, recursos y espacios de trabajo.
Además, el Consejo desarrolla un proyecto de seguridad y medio ambiente que contempla un atlas satelital de geolocalización de zonas de riesgo en Mazatlán, herramienta que, señaló, permitirá identificar áreas que requieren atención y contribuir a la construcción de entornos seguros.
Ibarra agregó que también se han establecido vínculos con los consejos de seguridad de Elota, Concordia, Escuinapa y Rosario, con la intención de coordinar acciones y mantener comunicación regional en materia de prevención.
Reuniones permanentes
El funcionario precisó que el trabajo del Consejo se mantiene de manera permanente, la Mesa de Construcción de Paz se reúne cada viernes a las 9:30 horas, con participación de distintas dependencias relacionadas con prevención, seguridad y atención social.
En cuanto al Consejo de Seguridad Pública, señaló que durante el último mes se han realizado reuniones y que actualmente acumulan alrededor de cinco o seis sesiones.
Añadió que también se busca modificar el reglamento del organismo, debido a que consideran que el marco actual es obsoleto frente a las condiciones de seguridad que se viven actualmente.
“Estamos trabajando todos los días”, aseguró Ibarra, quien sostuvo que las distintas acciones buscan fortalecer la prevención y generar mecanismos de coordinación para reducir los factores que pueden llevar a los jóvenes a involucrarse en actividades delictivas.