Da la bienvenida la Diócesis de Mazatlán a Luis Gonzalo Viera como nuevo diácono
Ante una Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción llena de fieles, este viernes se realizó la ceremonia de ordenación diaconal del joven Luis Gonzalo Viera Salas, originario de Escuinapa, quien fue recibido bajo el manto de Dios en un misa encabezada por el Obispo de Mazatlán, Mario Espinosa.
Acompañado por sus familiares y gran parte de la Diócesis de Mazatlán, el seminarista Luis Gonzalo pasó por toda la procesión establecida y entregó su corazón a Dios, mientras era guiado en la ceremonia por los otros presbíteros y sacerdotes que estuvieron a su lado en todo momento.
“Danos gracias al Señor porque en este día, nuestro hermano seminarista Luis Gonzalo, va a recibir el orden sagrado del diaconado”, dijo Espinosa Contreras, quien tras preguntar sobre la dignidad del joven y recibir una respuesta positivo, llevó a cabo la ordenación con Jesucristo como testigo.
El ahora diácono, Luis Gonzalo Viera Salas de tan solo 25 años, nació un 16 de abril de 2001, y por los últimos 9 años ha estado en preparación sacerdotal para poder servir bajo la gracia de Dios en la Diócesis mazatleca; así lo confirmaron orgullosos y felices sus padres, Luis Gonzalo Viera y Fabiola Salas Flores.
Nacido en Escuinapa y perteneciente a la Parroquia de San Francisco de Asis, Gonzalo mostró su temple y se paró frente al Obispo de Mazatlán con serenidad para recibir la ordenación, contando además con el acompañamiento del Padre Rafael Macías y la bendición del Decano del Seminario Diocesano.
AGRADECEN POR UN AÑO MÁS DE FORMACIÓN SACERDOTAL
Asimismo, en la santa eucaristía de este viernes, también se dieron las gracias a Dios por el 67 aniversario del Seminario Diocesano de Mazatlán, un recinto que ha formado diáconos, presbíteros y sacerdotes para la congregación del puerto. Fue el propio Obispo Mario quien recordó la creación del Seminario y pidió porque continúe la vocación.
“Nos reunimos en las víspera de la fiesta de San Marcos, recordando que hace 67 se inició el Seminario de los sagrados corazones de Jesús y María, dando gracias a la señor por esta institución, por sus formadores, por los que han fallecido, por los alumnos que ha tenido, por los que llegaron al sacerdocio ministerial, por lo que viven en la vida laica y por todos sus bienechores”.