Denuncian presuntas irregularidades y relleno de la Laguna del Camarón en Mazatlán
MAZATLÁN._ Propietarios de terrenos aledaños a la zona de la Laguna del Camarón denunciaron presuntas irregularidades en la autorización de permisos de construcción en este espacio natural, el cual ha sido rellenado y modificado en al menos un 50 por ciento de su superficie, afectando tanto el ecosistema como el acceso a sus propiedades.
Así lo expuso Elizabeth Gaxiola, propietaria de un terreno cuyo acceso ha sido bloqueado por una nueva edificación, quien señaló directamente a la Dirección de Desarrollo Urbano Sustentable Municipal de otorgar permisos de cimentación sobre lo que anteriormente era una laguna natural, en una zona contigua al Gran Acuario Mazatlán.
Gaxiola destacó que las intervenciones realizadas han implicado el secado y relleno del cuerpo de agua sin contar con autorizaciones de la Comisión Nacional del Agua, ni con los estudios de impacto ambiental correspondientes establecidos en la legislación vigente.
“Hoy los funcionarios no están haciendo su tarea y Planeación Municipal otorga permisos de cimentación sobre lo que hace poco fue la laguna. Esta laguna se secó, se rellenó y se elevó el nivel del suelo sin la autorización de Conagua, del Código Penal Federal y de la ley ambiental correspondiente”, comentó.
La ciudadana detalló que el relleno del terreno habría modificado el nivel del suelo y alterado el entorno natural, lo que, dijo, ha provocado la desaparición de flora y fauna característica del lugar, como manglares, aves migratorias y otras especies.
Además, advirtió sobre posibles afectaciones a los mantos freáticos y el comportamiento del área en temporada de lluvias, donde se pudieran registrar inundaciones en la zona.
La denunciante también señaló que la intervención ha derivado en la obstrucción del acceso a sus terrenos, situación que mantiene en litigio desde hace ocho años, pues su familia enfrenta un juicio civil para recuperar la libre servidumbre de paso, debido a que los lotes fueron vendidos por la misma familia que actualmente les impide el acceso.
“Se nos niega el paso a nuestros lotes, que están hundidos por la elevación del nivel del terreno. Esta es nuestra inconformidad porque no se cumple la ley. Estamos atados de manos con una inversión sin poder entrar a ella”, declaró.
Asimismo, Gaxiola afirmó que existen denuncias presentadas ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y una fe de hechos notarial levantada durante los trabajos de relleno, sin que hasta el momento se haya dado una solución.
Por su parte, la regidora Maribel Chollet Morán, quien acudió en apoyo al grupo de denunciantes que acompañaron a Gaxiola, llamó a revisar el expediente del proyecto y los permisos otorgados, al advertir posibles riesgos por la intervención en infraestructura subterránea existente en la zona.
“Ahí hay pozos de visita, hay un transformador, y una infraestructura profunda de drenaje con más de 60 años. Hay que preguntarse por dónde ingresarán las autoridades o la Comisón Federal de Electricidad para dar mantenimiento en caso de una emergencia”, externó.
Chollet Morán externó que es necesario que se transparenten los estudios de impacto ambiental y que se realice una revisión exhaustiva del expediente que permitió las autorizaciones, al advertir que la falta de información genera dudas sobre la legalidad del proceso.
“Existe un antecedente en el que fue necesario incluso el apoyo de instancias jurídicas y de seguridad para poder ingresar a realizar trabajos. Se debe poner sobre la mesa la apertura del expediente con el que se otorgó el permiso y revisar la responsabilidad de la autoridad correspondiente”, dijo.
“El expediente debe contener el estudio de impacto ambiental, y si no se presenta, queda una duda razonable sobre el procedimiento”.
Elizabeth Gaxiola agregó que en la zona existía la denominada calle Laguna, la cual conectaba hasta el área del acuario y contaba con servicios públicos, pero que fue interrumpida por las obras actuales.
Afirmó que dichos servicios ya no pueden ser utilizados y que las modificaciones al trazo original habrían reducido el espacio natural para habilitar nuevas construcciones.
“La calle terminaba hasta el acuario y era una laguna que corría de manera natural. Aquí había vegetación, naturaleza y servicios, ahora todo desapareció con las construcciones”, puntualizó.
“El alineamiento original mostraba que todo era un cuerpo natural de agua. Nos están quitando el acceso a los terrenos y no hay una solución real”.
Gaxiola detalló que los trabajos de relleno han elevado de manera considerable el nivel del suelo en la zona colindante a la avenida Quirino Ordaz Coppel, donde actualmente ya se observa la instalación de contenedores metálicos que, presuntamente, serían habilitados como locales comerciales.
Aunque evitó revelar el nombre del actual propietario responsable de la obra, señaló que se trata de integrantes de la misma familia que originalmente les vendió los terrenos y que ahora les impiden el libre acceso a sus propiedades, situación que forma parte de un litigio civil se mantiene desde hace ocho años y que ha derivado en afectaciones a su patrimonio.
Finalmente, Gaxiola y Chollet Morán, junto a los manifestantes, hicieron un llamado a las autoridades municipales y ambientales para que revisen la legalidad de los permisos otorgados, al considerar que el desarrollo de la zona se ha realizado en detrimento del entorno natural y de los derechos de propiedad de los habitantes afectados.