Desde la Basílica de Guadalupe, Diócesis de Mazatlán pide que cese la violencia en el sur de Sinaloa
Desde la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México, el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Monseñor Mario Espinosa Contreras, pidió este domingo que cese la violencia que tanto ha afectado al sur de Sinaloa.
“Especialmente, te suplicamos que todos seamos más pacíficos y que disminuya y cese la trágica violencia que tanto nos ha afectado en nuestros pueblos, ciudades, campos y carreteras”, dijo al oficiar la misa de las 10:00 horas, tiempo del Centro del País, como parte de la peregrinación anual de la Diócesis de Mazatlán a dicho recinto religioso nacional.
“San Juan Pablo II nos exhortaba en forma vibrante, decía él: hoy lo sabemos mejor que ayer, no estaremos nunca felices y en paz los unos sin los otros y mucho menos los unos contra los otros, nunca más unos separados de los otros, nunca más unos contra otros, todos juntos, solidarios bajo la mirada de Dios. Santa María de Guadalupe, madre, tierna y cariñosa, bendice a todos los presentes, bendice nuestra Diócesis del sur de Sinaloa”.
Ante cientos de fieles, Espinosa Contreras pidió que todos vivan las bienaventuranzas, la dicha y felicidad que da el ser fraternos, desprendidos y generosos; y que Dios, que nunca esclaviza y siempre dignifica, sea el tesoro y la felicidad.
“Sabiendo, como afirma San Agustín en las Confesiones, que la felicidad consiste en el gozo que viene de ti, que va a ti y que se motiva en ti, esta es la felicidad. Decía San Agustín, ni más ni menos, la felicidad plena es salvación, dolor vencido, enjugar de lágrimas, muerte superada, que esta felicidad sea para todos nosotros, que así sea”, continuó el Obispo.
“Santa María de Guadalupe, Reina y Patrona de México salva nuestra patria y conserva nuestra fe”.
En su mensaje durante la misa, en la que también fue acompañado por presbíteros y religiosas, así como laicos peregrinos y residentes en la Ciudad de México, Espinosa Contreras también suplicó por las madres y personas buscadoras, y por que termine la violencia en la región, la entidad y la violencia.
“Que en nuestros hogares exista la felicidad que solo Dios puede dar y que Él concede a los que lo aman. María de Guadalupe, Madre de la Iglesia, intercede con tu valiosa oración para que nuestra Diócesis de Mazatlán sea claramente un signo e instrumento de salvación, que cumpla su misión de anunciar sin cansarse el Evangelio, acompaña los esfuerzos y entrega de nuestros presbíteros, de nuestros catequistas, religiosas, agentes laicos de pastoral”, expresó.
“Particularmente te pedimos por quien será nuestro nuevo pastor diocesano para que el Señor lo ilumine y lo fortalezca. Yo agradezco a Dios que he venido a esta Basílica presidiendo peregrinaciones diocesanas 28 veces, porque dos años no venimos por la pandemia, 9 en la Diócesis de Tehuacán y el resto, 19 en Mazatlán”.
Y es que tras presentar su renuncia en meses anteriores, Monseñor Espinosa Contreras espera que se le sea autorizada y se nombre a quien lo sustituirá como Obispo de la Diócesis de Mazatlán para a su vez ser desigando ya como Obispo Emérito de esta Diócesis, que comprede todo el sur de Sinaloa.