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Pesca

Despiden desde La Puntilla a pescadores que van por el camarón

Familiares acuden ante la Virgen de La Puntilla para pedir por los hombres de mar que comienzan a salir del Parque Bonfil rumbo a la temporada camaronera
04/10/2026 15:23

Con oraciones y el corazón hecho un nudo, familiares de pescadores acudieron a la explanada de La Puntilla para despedir a sus seres queridos, quienes durante estos días comienzan a hacerse a la mar en busca del camarón.

Desde tierra, entre miradas de preocupación y esperanza, los familiares levantan los brazos para decir adiós a las embarcaciones que se alejan, mientras los pescadores responden a la distancia con el mismo gesto de despedida.

A unos días de que el 7 de octubre inicie oficialmente la temporada de captura de camarón, las embarcaciones comenzaron a salir poco a poco del muelle del Parque Bonfil, llevando a bordo a los hombres que durante semanas permanecerán lejos de sus familias.

En La Puntilla, algunos de sus familiares acudieron ante la imagen de la Virgen para pedir por ellos y por una buena temporada de pesca.

A los pies de la Virgen se observan arreglos florales acompañados de listones con los nombres de algunas embarcaciones, entre ellas Moneto 9, BM Bonnie, BM Oaxaca y BM Azteca 12, como una muestra de las peticiones de quienes esperan que sus seres queridos regresen con bien.

Para Lupita Rojas, la despedida tuvo un significado especial, pues acudió por primera vez a La Puntilla para despedir a su sobrino Rodolfo, quien realiza su primer viaje a bordo del Antonio Pérez 12.

“Voy a llorar”, expresó al hablar de lo que significa despedirlo.

Dijo que espera que a todos los pescadores les vaya bien y que esta temporada puedan encontrar una buena cantidad de camarón, pues reconoce el riesgo y el esfuerzo que representa salir a trabajar al mar.

“Esperemos en Dios que le vaya bien”, manifestó.

Para otras familias, la despedida forma parte de una historia que se repite cada temporada.

Mayra Montero acudió a La Puntilla para despedir a su esposo, Ubaldo Cecilio, y a su hijo, Jesús Gerardo, quienes viajaron juntos a bordo del San Francisco.

Su hijo tiene alrededor de tres años dedicado a la actividad pesquera, mientras que su esposo suma cerca de dos décadas embarcándose.

Aunque Jesús Gerardo ya tiene experiencia, Mayra reconoce que cada salida representa preocupación para quienes se quedan en tierra.

“Uno nunca espera, ¿verdad?, que se vayan los hijos y menos en este trabajo tan duro de embarcarse”, expresó.

Explicó que la pesca también significa ausencias familiares durante fechas importantes, pues quienes trabajan en el mar pueden pasar lejos de casa cumpleaños, navidades y otras celebraciones.

“Es duro para la familia, es duro para ellos, es duro para todos”, dijo.

Aun con la incertidumbre que representa el estado del mar y lo que puedan encontrar durante el viaje, las familias mantienen la esperanza de que sea una buena temporada y de que los pescadores regresen sanos y salvos.

Para quienes acudieron a despedirlos, la pesca representa además una fuente importante de sustento para Mazatlán, especialmente en momentos en que otros sectores enfrentan dificultades.

“Primero Dios, porque aquí está muy duro ahorita, lo que es los negocios, todo eso, estamos batallando mucho”, comentó una de las familiares.

Por eso, mientras las embarcaciones se alejan del puerto, desde La Puntilla las familias alzaron los brazos para decir adiós, acompañando con la mirada a los pescadores hasta que las embarcaciones se perdieron mar adentro.

La petición es la misma, que haya camarón, que la temporada sea favorable y sobre todo, que los hombres de mar regresen con bien a casa.