Disminuye asistencia de feligreses por violencia en Copala, Elota y comunidades aledañas
Por la violencia ha disminuido la asistencia de feligreses en Copala, en Elota y comunidades aledañas y en Matatán, en el municipio de El Rosario, se han reducido las celebraciones religiosas por ese mismo motivo, manifestó el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Monseñor Mario Espinosa Contreras.
“Está muy disminuida la participación en los lugares donde hay más violencia y que son lugares más chicos suele sentirse la disminución, en concreto por ejemplo lo que es Copala y todos los pueblos de su entorno han sentido disminución, igual que Elota y los pueblos del contorno”, añadió Monseñor Espinosa Contreras en entrevista este domingo.
“En La Cruz de Elota la disminución ha sido menor, porque es más grande se percibe menos, pero no deja de haber disminución”.
También dijo que es muy lamentable que se de esa situación de violencia en el municipio de Escuinapa donde ya se tenía algunos meses que se daba, pero en las partes de la periferia y ahora se ha acercado un poco más a la población y al Centro, por lo que no deja de haber peligro para las personas y de vez en vez también hay peligro en la carretera.
“Cuando hay enfrentamiento entre grupos lo mejor es que se apacigüen y para eso hay que establecer una voluntad de que disminuyan las agresiones mutuas, y de parte de las autoridades estar propiciando más garantías con la seguridad pública para las personas y también en las carreteras”, continuó el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, que comprende todo el sur de Sinaloa.
“Sí se han hecho operativos en las carreteras, hay más convoy circulando de soldados o Guardia Nacional en las carreteras y eso puede ayudar”.
En el caso de la privación de la libertad de 10 trabajadores de una mina canadiense en Concordia desde el pasado 23 de enero por parte de un grupo de personas armadas, dijo que es una situación muy lamentable y lamentablemente es una realidad que no es exclusiva de ese lugar, sino que se presenta en grandes partes del país.
“Es algo muy lamentable y pues es una realidad que no es exclusiva solo de ahí, sino se está dando en grandes partes del territorio nacional y es algo que se debe considerar seriamente de parte de las autoridades públicas federales, estatales y municipales y también acrecentando como un acuerdo”, subrayó Monseñor Espinosa Contreras.
“Ojalá hubiera como un acuerdo nacional entre toda la ciudadanía para que todo mundo pusiera lo que le corresponde en aras de la paz pública y de la armonía entre las personas”.
Reiteró que en los lugares donde ha habido más violencia sí ha afectado con disminución de los feligreses a las parroquias y los mismos recursos y trabajo han disminuido.
“El mismo trabajo también ha disminuido, parroquias que tienen por ejemplo 15 pueblos se atienden 7 vamos a decir, porque en los otros 5 no se presenta la gente, en pequeños pueblitos llega el padre, toca y se llega la hora y no llega nadie, entonces en esos lugares sólo se va cuando los llaman que un difunto, que unas exequias, solo en esas realidades los están llamando, los continúan llamando de los pueblos en las exequias, pero hay pueblos que sí permanece la gente respondiendo, no deja de presentarse, pero la asistencia es menor”.
Recordó que en Tanques, en el municipio de Elota, se acaba de conmemorar un aniversario de un grave accidente vial que hubo en la carretera, hubo una misa pública, al aire libre y hubo asistencia, pero no fue mucha gente, estaba el padre y hubo algunos feligreses y es significativo que no se olviden esos acontecimientos penosos y que causaron tragedia en las familias, pero la asistencia sí está disminuida.
También dio a conocer que en Matatán, en el municipio de El Rosario, se redujo la celebración de algunas festividades por la violencia como es el caso del 2 de febrero, Día de la Candelaria.
“Por cierto en Matatán se redujo la celebración por la misma violencia, todo lo que tenían ahí de costumbre y tradición está reducido al mínimo porque vieron que no estaban las condiciones para hacer la celebración ritual como suele hacerse ahí, es un pueblo de honda raíz indígena, entonces están acotando precisamente su celebración por la violencia, no la suprimieron, pero está reducida”, continuó Monseñor Espinosa Contreras.