Te quedan articulos gratis este mes
|
Historia

El primer panteón de Mazatlán estuvo en lo que hoy es la primaria General Ángel Flores, en la Plazuela del Burro ¿Lo sabías?

Este cementerio dejó de funcionar porque se llenó de personas sepultadas a causa de una epidemia del cólera que pegó en la década de los 50 del Siglo 19

Antes de que se levantara el panteón municipal Ángela Peralta, existió un cementerio del que poco se sabe o se cuenta, el cuéste se ubicaba en lo que hoy es la escuela primaria Ángel Flores y la plazuela del mismo nombre.

Este lugar dejó de funcionar debido a que se llenó de personas que fallecieron como consecuencia de una epidemia del cólera que pegó en los años 50 del Siglo 19.

Pero también de la presión que ejercía la Iglesia por tener un camposanto que fuera regulado por ellos, argumentando que no estaba santificado y así poder recibir el pago por sepulcro que recibían, pues en aquel entonces, la Iglesia como institución todavía podía hacerse cargo de los panteones hasta que la Ley Lerdo separó a la Iglesia del estado.

$!Foto: Noroeste/Carlos Zataráin
Foto: Noroeste/Carlos Zataráin ( )

“Fue cuando nació el segundo panteón de manera oficial, del cual la mayoría de los restos fueron exhumados y trasladados a las fosas comunes del hoy conocido como Ángela Peralta en 1869”, refirió Enrique Vega Ayala, cronista de Mazatlán.

$!Foto: Noroeste/Carlos Zataráin
Foto: Noroeste/Carlos Zataráin ( )

El lugar ganó fama como el “Panteón de los Protestantes”, ya que una cantidad importante de extranjeros estaban enterrados ahí, en una área apartada de los católicos.

$!Foto: Noroeste/Carlos Zataráin
Foto: Noroeste/Carlos Zataráin ( )

“En el origen del puerto, además de mexicanos, participaron españoles, filipinos, franceses, alemanes, ingleses, norteamericanos, peruanos, chilenos pero durante el Siglo 19 se agregaron polacos, italianos, chinos, algunos japoneses, entre otros”, abundó.

“Incluso, era común que las funerarias se anunciaran diciendo que podían realizar todo tipo de inhumaciones cualquiera que fuese la religión del difunto, porque había mucha gente extranjera”.

$!Foto: Noroeste/Carlos Zataráin
Foto: Noroeste/Carlos Zataráin ( )

Posterior a la creación del Panteón 2, el uno no se cerró hasta 1921, cuando cayó la barda de ese terreno que hizo que las autoridades prestaran atención debido a que ese territorio ya se estaban concentrando pobladores.

Para poder hacer algo al respecto, el Gobierno municipal tuvo que pedirle a la Sociedad Alemana de Beneficencia -quienes eran los dueños- prescindir del predio.

“El representante de dicha sociedad en 1921 era el señor Federico Unger. A él se le solicitó la cesión gratuita del terreno y contestó afirmativamente, pero condicionando tal acción a que “en un plazo no mayor de tres años el Ayuntamiento erigiera allí una plaza, parque o lugar de recreo”.

$!Foto: Noroeste/Carlos Zataráin
Foto: Noroeste/Carlos Zataráin ( )

Aunque el gobierno local tardó en hacerlo, levantó un parque al que nombraron como “General Ángel Flores”, pues habían pasado pocos meses en los que el revolucionario había sido nombrado gobernador del estado y además, había luchado a favor del puerto en la Toma de Mazatlán, junto a Ramón F. Iturbe.

$!Foto: Noroeste/Carlos Zataráin
Foto: Noroeste/Carlos Zataráin ( )

“En la década de los 30 eran frecuentes las quejas ante el Ayuntamiento por el descuido en que se encontraba el parque y la entrada de burros y cerdos que destruían los jardines y el desaseo de una carpa que estaba establecida en ese lugar”.

“ Y 10 años después el parque lucía muy abandonado y los requerimientos educativos llevaron a cercenarle una parte al terreno para edificar la Escuela Primaria General Ángel Flores, que fue inaugurada en 1943, junto con la remodelación del parque, ahora convertido en Plazuela”, agregó Vega Ayala.

$!Foto: Noroeste/Carlos Zataráin
Foto: Noroeste/Carlos Zataráin ( )
Descarga gratis nuestra App
Download on the App Store    Disponible en Google Play