"‘Encienden’ alerta por la contaminación en presas"
SHEILA ARIAS
La organización ciudadana “Voces Unidas por el Agua” advirtió de contaminación en presas de Sinaloa causada por desechos mineros y metales pesados que llegan sin restricción a los cuerpos de agua.
Su propuesta es integrar una mesa de trabajo inmediata para frenar posibles daños a la salud pública.
“El valor más grande de Sinaloa es el agua, hemos estudiado el caso y no estamos exagerando cuando les decimos que toda una población se puede ver afectada por un problema de este tipo. En el caso particular de las grandes presas de Sinaloa, sí es la minera la causa más importante de esta contaminación, tristemente no es algo que lo podamos resolver de manera particular en la región, sino que va más allá por el hecho de que el agua de una presa viene de alguna gran cuenca”, comentó Sergio Escutia, integrante de la organización.
La semana pasada, Conselva denunció la operación de una mina al pie de la Presa Picachos, la cual está clausurada, pero sigue trabajando y expandiéndose al mismo tiempo. Y esto lo han denunciaron vecinos de comunidades cercana al embalse.
El martes, Semarnat y Profepa reconocieron la operación de esta mina.
“No estamos de acuerdo que el agua se contamine, necesitamos proponer soluciones, una legislatura que regule la producción de minerales, no es posible que una mina que está cerca de un río ponga en riesgo todos los sectores productivos,”, agregó Octavio Loaiza, presidente de “Voces Unidas por el Agua”.
En su edición de ayer, Noroeste publicó la postura del Consejo Minero Empresarial de México, capítulo Sinaloa, donde reconoce la minería ilegal en el estado, pero también una actividad productiva.
En el caso de Mazatlán, la asociación ciudadana informó que hay pruebas, estudios y monitoreos que confirman contaminación en la Presa Picachos, del agua que llega al riego y al puerto por distintos canales; también advirtieron daño a un cuerpo de agua en Cosalá a causa de desechos mineros.
Los principales metales asociados con la minería que estarían llegando a los cuerpos de agua federales son plomo, mercurio y arsénico, lo que conoce como “drenaje ácido”.
Su propuesta fue integrar de inmediato una mesa de trabajo con dependencias federales ambientales y representantes del sector minero, para detener la contaminación, antes de un daño a la salud pública.
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'Huecos' legales
La operación de las minas parece “blindada”, pues no existe legislación en el estado que evite que éstas operen al pie de ríos o presas.
La organización “Voces Unidas por el Agua” urgió a los legisladores federales y estatales a no olvidar este tema, pues no hay protección para los cuerpos de agua, y por lo tanto a la salud pública; de manera legal tampoco es posible actuar si una mina deja de operar y abandona las instalaciones a cielo abierto.
“No estamos en contra de esta actividad, éste es un tema de ubicación. Nosotros daremos una plática sobre este tema, estamos preperando folletos informativos porque ni la sociedad ni los ‘gambusinos’, que manipulan mercurio, saben el riesgo en el que están, tampoco la gente que vive en las comunidades”, comentó Sandra Guido, integrante de “Voces Unidas por el Agua”.