Exigen vecinos de la López Mateos, en Mazatlán solución a fugas de aguas negras
Habitantes de la Colonia Adolfo López Mateos alzaron la voz para denunciar la presencia de dos fugas de aguas negras que desde hace semanas afecta la Avenida Revolución y los cruces con Manuel Ávila Camacho y Felipe Riveros, situación que aseguran se ha convertido en un problema de salud pública para decenas de familias, comerciantes y transeúntes que diariamente circulan por el sector.
Los vecinos de la zona señalaron que los derrames de aguas residuales han permanecido por un periodo considerable sin recibir una atención efectiva por parte de las autoridades correspondientes, pese a que el problema ha sido reportado en repetidas ocasiones ante la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Mazatlán.
De acuerdo con los denunciantes, una de las fugas proviene presuntamente de un domicilio particular y lleva más de un mes derramando aguas negras sobre la vía pública, escurrimiento que se extiende por varias calles de la colonia, generando malos olores, acumulación de residuos y condiciones insalubres para quienes viven o trabajan en la zona.
Los afectados explicaron que la situación impacta directamente a residentes de las calles Benjamín Hill, Macario Gaxiola y Genaro Estrada, además de quienes transitan por la avenida Revolución, considerada una de las vialidades con mayor flujo vehicular en la ciudad.
Asimismo, los colonos advirtieron que la presencia constante de aguas residuales representa un foco de infección debido a la concentración de bacterias, microorganismos y otros agentes contaminantes que pueden provocar enfermedades gastrointestinales, infecciones en la piel y problemas respiratorios derivados de los olores que emanan de las alcantarillas colapsadas.
Además, señalaron que el agua acumulada favorece la reproducción de mosquitos, lo que incrementa la preocupación de los habitantes ante la posibilidad de que se convierta en un punto de proliferación de vectores transmisores de enfermedades.
Esta problemática no solo afecta a las familias de la colonia, sino también a los negocios establecidos en la zona, pues comerciantes señalaron que los malos olores generan incomodidad entre los clientes y afectan la imagen del sector, especialmente en una avenida de gran movimiento donde diariamente circulan cientos de personas.
Algunos locatarios indicaron que la presencia permanente de aguas negras provoca una percepción negativa del entorno y puede repercutir en la actividad económica de los establecimientos cercanos.
A las afectaciones sanitarias y comerciales se suma otro problema que los vecinos consideran igual de preocupante como lo es el tránsito vehicular, pues debido a que la avenida Revolución es una de las vialidades más transitadas del puerto, los vehículos que circulan a alta velocidad atraviesan los charcos formados por las fugas, provocando que las aguas residuales sean esparcidas hacia las banquetas y áreas peatonales.
Los residentes denunciaron que en diversas ocasiones los peatones han sido salpicados por el agua contaminada, una situación que consideran inadmisible y que refleja la urgencia de atender el problema.
Ante esta situación, los habitantes de la López Mateos solicitaron la intervención inmediata de Jumapam y de las autoridades municipales correspondientes para identificar el origen de las fugas y realizar las reparaciones necesarias.
Pidieron que se efectúe una limpieza integral de las áreas afectadas para eliminar los residuos acumulados y reducir los riesgos sanitarios para la población.
Los vecinos insistieron en que no se trata únicamente de una cuestión de imagen urbana, sino de una situación que afecta directamente la calidad de vida de quienes habitan el sector, por lo que demandaron una respuesta pronta antes de que las lluvias o el aumento de las temperaturas agraven aún más las condiciones existentes.