Extranjero residente en Mazatlán denuncia que le desmantelaron su camioneta en el corralón
El 1 de febrero, Alfredo Ramírez fue uno de los siete ciudadanos que acudieron al Cabildo Abierto para manifestar sus problemáticas al Ayuntamiento de Mazatlán.
Ahí, uno de los temas que tocó fue cómo en el corralón de Mazatlán le desmantelaron su camioneta.
Alfredo tiene doble nacionalidad, la americana y mexicana, lo que lo llevó al Cabildo fue que en donde vive, en el Fraccionamiento Sábalo Country, están sufriendo de inundaciones cada que llueve, su solicitud fue atendida por las autoridades, y hubo un compromiso de darle seguimiento a su problema.
Un punto que tocó, fue que en una de las fuertes lluvias que azotaron Mazatlán el año pasado, perdió un vehículo, mismo que lo dejó fuera de su casa, pero que el agua lo tapó.
La unidad fue llevada al corralón de Mazatlán y para su sorpresa cuando fue a recogerla, estaba toda desmantelada, Alfredo sostuvo que no le dio seguimiento, ya que sabe que son de las desventajas de vivir en Mazatlán y en México.
“Ya no le di seguimiento, ya no reclamé nada, simplemente me callé, y dije ‘es parte de vivir en México y en Mazatlán’, pero esto no solo ha pasado en su administración, son varias, se ha ido acarreando”, expresó en el pasado Cabildo Abierto.
Ya en entrevista, Alfredo explicó que cuando llovió, él no estaba en Mazatlán, que fueron los vecinos los que le avisaron que su camioneta estaba sumergida en el agua que trajeron las lluvias.
“Yo no estaba aquí, estaba en California, y los vecinos me empiezan a mandar fotos y videos, yo no estaba aquí, yo tengo esta información, y me vehículo que se quedó estacionado afuera de la calle quedó el agua arriba del retrovisor, te estoy hablando de un vehículo grande, que es Land Rover, que no sé qué altura tenga, pero yo le calculo que para llegar al retrovisor de afuera, mínimo, es un metro o metro y veinte, lo tapó, el vehículo ya no sirvió”, detalló.
El ciudadano americano subrayó que él quería recuperar su camioneta, pero al llegar, se dio cuenta que le faltaban muchas partes, y ya llegó el punto en que salía mejor comprarse un auto nuevo, que arreglar su vehículo.
“Se la llevan al corralón, me dan asistencia en la oficina presidencial, no pago nada, yo pensé que tenía que pagar, lo único que pagué fue la grúa de allá para acá y ya cuando llegó allá mi vehículo sin estéreo, sin llanta de refacción y cuando la desmontan en mi casa, el de la grúa me dice que no trae ningún catalizador”, lamentó.
“Esos vehículos traen cinco catalizadores, el costo que salía repararlo, era más que el precio completo de la camioneta, lo vendí a la gente que compra carros americanos”, añadió.