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Finanzas

Falta de recursos extraordinarios complica cierre de año de la UAS: Vicerrector

Manuel Iván Tostado, vicerrector de la Unidad Regional Sur de la UAS, puntualiza que la institución necesita mil 380 millones de pesos para pagar nómina y aguinaldos en diciembre
07/11/2026 17:34

MAZATLÁN._ La falta de recursos extraordinarios mantiene a la Universidad Autónoma de Sinaloa ante un cierre de año complicado, con dificultades para pagar la nómina de noviembre y la necesidad de reunir mil 380 millones de pesos para cubrir los salarios de diciembre y el aguinaldo de casi 20 mil trabajadores, señaló Manuel Iván Tostado Ramírez.

El vicerrector de la Unidad Regional Sur de la UAS señaló que anticipar subsidios o recurrir a préstamos permitiría atender compromisos inmediatos, pero trasladaría el problema a los siguientes meses, sin resolver el déficit que enfrenta la institución.

En este sentido, afirmó que desde 2022 la UAS no recibe apoyos extraordinarios para solventar el cierre del ejercicio y debe cumplir con sus obligaciones mediante el presupuesto ordinario, integrado por aportaciones federales y estatales.

“Antes del 2022, cada año las instituciones públicas, de acuerdo a su matrícula atendida, a sus indicadores de calidad, se hace un análisis y se les daba un recurso extraordinario y podían ahí solventar el cierre de año”, comentó.

“Tenemos desde el 2022 que como universidad no recibimos un solo peso. Nos asignan el presupuesto anual con el subsidio federal y estatal y con eso tenemos que salir adelante”.

El vicerrector detalló que los compromisos de diciembre ascienden a 540 millones de pesos por las dos quincenas y alrededor de 840 millones por el aguinaldo, lo que representaría en conjunto cerca de mil 380 millones de pesos, aparte de las necesidades de noviembre.

“Las dos quincenas, que equivalen a 540 millones, y la prestación laboral, que es el aguinaldo de los casi 20 mil trabajadores, asciende a casi 800, alrededor de 840 millones, que sumada a las dos quincenas y esta prestación de fin de año es un monto de mil 380 millones”, dijo.

Ante esto, el representante de la UAS en la zona sur explicó que la presión financiera actual también está relacionada con el adelanto de recursos federales solicitado a mediados de año, cuando la institución necesitó cubrir la segunda quincena de junio y las prestaciones de julio.

“La Federación entregó los recursos de noviembre en el mes de junio para poder cubrir esos compromisos de la segunda quincena, así como las prestaciones de julio. ¿Qué se está buscando? Pues poder anticipar recursos de diciembre del Estado. Sabemos que el presupuesto anual lo integra el subsidio federal y estatal”, declaró.

Aunque aseguró que existe disposición del Gobierno estatal para atender la solicitud, reconoció que también enfrenta dificultades económicas, así como también sostuvo que adelantar esa aportación dejaría a la universidad con mayores complicaciones para cumplir sus obligaciones en diciembre.

“Esperemos que las condiciones lo den para que esa administración de diciembre se pudiese anticipar en noviembre. Sin embargo, lo que va a ser imposible de resolver va a ser en el mes de diciembre”, manifestó.

El funcionario universitario explicó que la universidad cuenta con un presupuesto anual de poco más de 8 mil millones de pesos y estimó que casi el 90 por ciento se consume en salarios, prima vacacional y aguinaldos.

Asimismo, detalló que a esos compromisos se agregan los gastos necesarios para mantener en funcionamiento más de 100 unidades académicas distribuidas en Sinaloa, entre ellos electricidad, Internet, materiales, mantenimiento de instalaciones y reparación de mobiliario.

“Pero no solamente son salarios, hay que pagar servicios como energía eléctrica. La universidad acaba de pagar un bimestre de poco más de 10 millones, tan solo de energía eléctrica”, expresó.

“La operatividad que se requiere en un centro de trabajo, pues todo eso, si lo suman, básicamente ya se excede a los 8 mil millones. Eso te genera un déficit presupuestal, el cual se ve reflejado al final del año”.

Ante este escenario, Tostado Ramírez consideró que solicitar un crédito no resolvería de fondo las dificultades y podría provocar que la institución comenzara 2027 con nuevas presiones financieras.

“Un plan B pudiese existir. O sea, cualquiera puede decir que piden prestado a una institución crediticia, pero es, como dicen en el argot coloquial, patear el bote. Vamos a estar nuevamente en el 2027 sufriendo esta situación y por eso la universidad empieza a agarrar esa fama de que cada año no nos alcanza el recurso”, señaló.

El vicerrector explicó que mientras se busca una solución para diciembre, la urgencia inmediata es garantizar el pago de la primera quincena de noviembre, señalando que esta prestación deberá cubrirse el viernes 13, debido a que el día 15 cae en domingo.

“La universidad tendría que cubrir esta prestación el próximo viernes. Estamos a cinco días laborales, porque pues hoy es sábado, mañana domingo. Estamos muy cortos de tiempo, esperemos una respuesta positiva”.

Además, reconoció que la incertidumbre ha llevado a los trabajadores a consultar a sus representantes sindicales sobre el pago y las medidas que podrían tomar en caso de que no lleguen los recursos.

“Ellos están por reunirse como comités delegacionales para hacer una propuesta de plan de acción en caso de que no haya respuesta de la Federación”, informó.

Entre las acciones mencionadas por dirigentes sindicales, añadió, están regresar a la plaza pública y salir a las calles para manifestarse; sin embargo, expresó que las autoridades universitarias esperan evitar afectaciones a las actividades académicas.

“No quisiéramos, no quisiéramos, porque ahí el más afectado siempre va a ser el estudiante”, mencionó.

Para continuar las gestiones, Tostado Ramírez detalló que el Rector Jesús Madueña Molina acudirá nuevamente a la Ciudad de México, entre martes y miércoles, para buscar una respuesta ante la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de Educación Pública.

Aunque señaló que las autoridades federales han recibido las solicitudes y los estados financieros de la universidad, reconoció que todavía no se ha definido cuándo podría llegar un apoyo ni a cuánto ascendería.

El funcionario universitario pidió también el acompañamiento de la Gobernadora Graciela Domínguez Nava en las negociaciones con la Federación y destacó la importancia de atender a una institución que, según sus cifras, reúne a casi 170 mil estudiantes y alrededor de 20 mil familias de trabajadores.

Finalmente, Tostado Ramírez reconoció disposición para escuchar las necesidades universitarias, pero insistió en que el cierre de año requiere una respuesta económica concreta.

“Esperemos que no sea solamente intención y que sea esfuerzo adicional para que se vea reflejado en recursos económicos. Es lo que ocupamos”, puntualizó.