Hay en Sinaloa más de 4 mil familias que se han desplazado por la violencia: Sibely Cañedo
En Sinaloa hay más de 4 mil familias que se han desplazado por la violencia reciente, según datos de la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable en la entidad, la mayoría está en Culiacán, Badiraguato y en el municipio de Concordia, manifestó la coautora del libro “Solo nos dijeron que nos íbamos”, Sibely Cañedo.
“En Sinaloa hay aproximadamente, según cifras de la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable, más de 4 mil familias que se han desplazado, la mayoría está en Culiacán, Badiraguato y en el municipio de Concordia, es donde se concentra la gran mayoría de los desplazados en este periodo”, añadió.
Agregó que para escribir uno de los capítulos en el libro en mención realizó un estudio en el sur de Sinaloa sobre el desplazamiento forzado y específicamente los impactos sobre las adolescencias y las juventudes y sí fue muy significativo encontrar que en el caso que sucedió en el municipio de Concordia se detectaron dos movimientos esenciales, uno de un grupo de personas que decidieron retornar a los lugares de la sierra, en los altos, y otro que decidió por el no retorno.
Una de las principales razones para no retornar era por el riesgo de cooptación que tenían sus hijos por el crimen organizado, dijo.
“En el periodo que se hizo el estudio, que fue de 2017 a 2022 no se detectó un reclutamiento forzado como tal, pero sí había unas condiciones muy propicias debido a lo que ya se comentaba por este tema de la narcocultura, de la aceptación que existe en estas regiones hacia los grupos armados ilegales que de alguna manera son percibidos como los que ponen cierto orden en la sociedad”, continuó en entrevista previa a la presentación del libro.
“A falta del Estado muchas veces estos grupos son percibidos como algo hasta positivo en ciertos puntos, dicen ellos traen el orden o la paz, entonces en este contexto algo importante que detectamos en el estudio es el papel preponderante de las madres de familia que ellas eran como las que tomaban esta decisión de si retornar o no y gran parte tenía que ver con proteger a sus hijos”.
Enfatizó que desgraciadamente en el actual periodo de violencia entre grupos criminales se pudo ver tanto en la teoría como en la práctica que las madres tenían razón porque ahora sí en la sierra se está viendo el reclutamiento ya forzado, es lo que están reportando algunos pobladores, esto último ya no forma parte del libro, pero sí está habiendo este tipo de prácticas.
“Cuando nosotros hicimos el estudio, las entrevistas, las visitas de campo había un periodo en que no estaban los grupos en esta disputa, sino que había una especie de pax, lo que algunos autores llaman la pax narca, o sea, había un grupo que dominaba ahí el territorio, entonces había un cierto orden y las personas se sometían a ese orden, entonces no digamos que fue un retorno que se dio en condiciones de paz total porque ellas tenían que someterse a las condiciones del grupo armado”, expresó.
“Era como un tipo de violencia aleccionadora donde las personas tenían que seguir ciertas reglas, una de ellas el silencio, el no hablar de esos temas, el limitarse mucho en su vida cotidiana, por ejemplo si antes salían a cazar no hacerlo porque ya hay un contexto donde el grupo armado tiene que tener ese control, entonces los pueblos pudieron retornar, no en las mejores condiciones, pero pudieron retornar”.
Sin embargo, a partir del 2024 otra vez se vieron obligados a desplazarse y ya no fue nada más el tema del desplazamiento o los enfrentamientos armados, sino que cada vez va subiendo el nivel de violencia y ahora se tienen por ejemplo el uso de explosivos lanzados con drones, lo que ha elevado cada vez más el impacto en la población y también el miedo y el pánico, incluso se provocaron incendios forestales por esa situación.
“Sí hemos tenido reportes de algunos pobladores, de personas que mencionan que ya están acudiendo directamente al pueblo a reclutar a los jóvenes, lo que nosotros identificamos antes en el estudio como una práctica más de cooptación, más de como de atraer a los jóvenes, ahora sí está siendo como un reclutamiento mucho más dirigido”, subrayó Sibely Cañedo.
“Incluso hay familias por ejemplo, que en trabajo de campo más reciente nos han comentado que ellos prefieren mandar a sus hijos fuera de la sierra, aunque la familia se queda en el pueblo mandan al hijo fuera de la sierra con algún familiar o donde pueden para que no se arriesguen a eso, entonces estamos viendo también este fenómeno; la separación de familias se está acentuando debido a esa situación y sí el reclutamiento de jóvenes o de menores de edad o incluso es un tema de primer orden que debe ser atendido por las autoridades de manera urgente”.
Recalcó que actualmente no hay una política específicamente para atender a niñas, niños y jóvenes afectados por el desplazamiento forzado.
“No hay una política específicamente para eso, de hecho en Sinaloa existe la Ley de atención al Desplazamiento Forzado desde el 2020, por medio de esta ley existe un Fondo de Atención a Desplazados y existe un programa y un registro supuestamente, pero no hemos detectados acciones dirigidas a este segmento de la población que sea adolescentes, niños, no lo hemos detectado aquí en Sinaloa, no lo hemos detectado por el momento”, enfatizó la coautora.