Iglesia Católica en Mazatlán pide bendiciones para las madres, en especial para las solteras y las buscadoras
En este Día de las Madres, el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Monseñor Mario Espinosa Contreras, pidió a Dios que bendiga abundantemente a todas las madres de familia, especialmente a quienes llevan esta tarea con más dificultad como las que son solteras y cumplen muchas veces los roles paterno y materno.
“Hoy le pedimos que bendiga abundantemente a todas las madres de familia, para que vivan con unción su misión de maternidad con sus hijos y con los hijos adultos orando por ellos para que vayan por el buen camino, y de vez en vez darles saludables recomendaciones con prudencia, con sabiduría”, añadió Monseñor Espinosa Contreras.
“Y hoy la Iglesia bendice a todas las madres de familia, especialmente a quienes llevan con más dificultad como son las madres solteras que es mayor su tarea y su responsabilidad, que son admirables en su entrega, en su solicitud con sus hijos, haciendo muchas veces los roles paterno y materno”.
En su mensaje ante decenas de feligreses, religiosas y religiosos al oficiar la misa de las 9:00 horas de este domingo en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción en este puerto, agregó que también se pide a Dios por todas las madres que ya fallecieron para que gocen de Dios, agradeciendo su labor, su servicio, su cariño, su amor, sus recomendaciones, y tratando de vivir de acuerdo a su fe y a las enseñanzas que les prodigaron.
“Entonces que el Señor tenga en su santa gloria a las madres difuntas y bendiga a las que viven, y que nosotros siempre seamos hijos agradecidos, que valoremos lo que recibimos de nuestras madres”, continuó el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, que comprende todo el sur de Sinaloa.
Ya en entrevista expresó que siempre el 10 de mayo es culturalmente en México un día festivo donde se da gracias a Dio por el don de su propia mamá, las que son madres también por el don de la maternidad.
“Es un día que a todos nos llena de unción y motivación para mantener siempre unos vínculos de gratitud y valoración hacia nuestras madres, y pues también hacia todas aquellas que Dios les ha dado el don de la maternidad, y al mismo tiempo recordar cada uno de nosotros las enseñanzas que recibimos de nuestra madre, las recomendaciones que nos dio en la vida y tratar de vivir de acuerdo con las educación que ella nos inculcó”.
A las madres buscadoras de sus seres queridos desaparecidos les dijo que deben saber que Dios está con ellas.
“Saber que Dios está con ellas, Dios siempre nos acompaña en el camino de la vida, en lo difícil, en lo ordinario y en lo fácil. Entonces siempre son amadas por Dios y ojalá que reciban siempre la solidaridad de sus familias, de sus vecinos, de sus amigos y de todas las personas para estar siempre como en esa actitud que es propia de la madre de estar buscando el bien de sus hijos”.