Incumple CFE resolución federal y deja sin luz a tres adultos mayores en Mazatlán
Pese a existir una resolución judicial federal definitiva a su favor, tres adultos mayores continúan viviendo sin energía eléctrica en su hogar en Mazatlán, después de que la Comisión Federal de Electricidad no acudiera a reinstalar el servicio, como presuntamente correspondía tras perder un juicio y diversos recursos legales relacionados con el caso.
Los hermanos Palomares Lemus denunciaron públicamente que la CFE mantiene un desacato al incumplir una sentencia federal que ordena restablecer el suministro eléctrico mediante un nuevo contrato en esta vivienda, ubicada en la calle Belisario Domínguez 2208, situación que consideran especialmente delicada debido a las condiciones de salud y edad de los habitantes, siendo personas de 72, 82 y 84 años de edad.
De acuerdo con Sergio y Lourdes Palomares Lemus, el pasado lunes 25 de mayo era la fecha en que trabajadores de la comisión debían presentarse en el inmueble para colocar un nuevo medidor y reconectar el servicio.
Sin embargo, Sergio señaló que el personal nunca llegó y que, hasta el momento, no han recibido ningún tipo de explicación oficial sobre dicho incumplimiento.
“Ayer se suponía que tenían que venir a instalar la luz y no han venido. Ayer mismo le comenté a la licenciada (Guadalupe Raquel Osuna Téllez Girón), quien nos dijo que iba a meter otro amparo, con el cual se les va a ordenar (reconectar el servicio), porque están en desacato”, comentó Sergio.
Los hermanos comentaron que el origen del conflicto se remonta a cerca de ocho años atrás, cuando personal de la CFE acudió al domicilio y realizó una revisión en el medidor, el cual la familia recibió un ajuste cercano a los 175 mil pesos en recibo de energía eléctrica.
Tanto Sergio como Lourdes aseguran que dicho cobro fue completamente desproporcionado, ya que en la vivienda no cuenta con un alto consumo eléctrico, incluso, señalaron que en el lugar utilizan energía para iluminación y algunos electrodomésticos básicos, ni siquiera cuentan con aires acondicionados, por lo que decidieron acudir a la comisión para solicitar una explicación.
A pesar de esto, la familia afirma que nunca recibieron una respuesta clara sobre el origen del ajuste y únicamente les informaron que el monto derivada de una supuesta tarifa de alto cobro y se debía pagar.
“Hace tiempo llegó la comisión y sin avisar, abrió el medidor y al día siguiente nos llegó un ajuste de 175 mil pesos. Fui a reclamar a la comisión y me dijeron que porque supuestamente el DAC (Doméstica de Alto Consumo), que era una tarifa más alta, que había consumido mucho”, comentó.
“Entonces, les dije que por qué esa cantidad, si debía ser en base al consumo, u me dijeron que no, que así salió y de ahí no los saqué”, agregó.
Fue ante esta situación que decidieron iniciar un proceso legal con apoyo del despacho Téllez Girón Abogados, logrando posteriormente una sentencia favorable dentro del Juicio Oral Mercantil 54/2026.
Según los documentos presentado por la familia, el pasado 22 de abril la jueza federal María del Pilar López Rueda determinó que la sentencia había sido a favor de la familia, lo que significa que la CFE perdió de manera definitiva el litigio y quedó obligada a cumplir con la reinstalación del servicio eléctrico.
No obstante, los afectados sostienen que, pese a existir una resolución judicial federal, la comisión continúa retrasando el cumplimiento de la orden, por lo que, ante la falta de respuesta, el pasado 15 de mayo promovieron un Juicio de Amparo Indirecto a nombre de Lourdes Palomares Lemus, nuevamente para exigir que la CFE acate la resolución y coloque el medidor.
Mientras el conflicto legal sigue sin resolverse en los hechos, los tres adultos mayores permanecen viviendo en la vivienda de la calle Belisario Domínguez sin energía eléctrica, en medio de las altas temperaturas que se registran actualmente en Mazatlán.
En este sentido, la familia explicó que el calor dentro de la vivienda se vuelve prácticamente insoportable durante gran parte del día debido a la falta de ventiladores o aire acondicionado, por lo que los adultos mayores pasan horas enteras en el patio de la casa buscando sombra y un poco de aire fresco bajo los árboles.
Sin embargo, familiares como Ana Durán Palomares, hija de Lourdes, consideran que la situación representa un riesgo constante para su salud, ya que las personas mayores padecen diversas enfermedades y requieren medicamentos, descanso y condiciones adecuadas para sobrellevar el clima extremo.
“Aquí viven tres personas de la tercera edad y sí o sí necesitan la luz por sus enfermedades y por las temperaturas tan altas. Mi mamá (Lourdes) está enferma y no puede estar así”, comentó Ana.
“Gran parte del día se la pasan en el patio porque dentro de la casa el calor es insoportable sin electricidad”, añadió.
Indicaron que incluso temen que las condiciones empeoren con la llegada de lluvias, pues los adultos mayores permanecen expuestos tanto al calor intenso como a posibles tormentas, al no contar con las condiciones básicas dentro del domicilio.
“Ellos no quieren abandonar la casa. Dicen que ahí quieren estar aunque no tengan luz, pero la situación es muy difícil”, señaló.
Incluso, explicó que ha intentado llevarlos temporalmente a otro domicilio para protegerlos, aunque los adultos mayores insisten en permanecer en su hogar.
Además de las afectaciones derivadas de la falta de energía eléctrica, la familia denunció presuntos daños ocasionados por trabajadores de la comisión en la instalación particular del inmueble.
Sergio relató que en una de las visitas realizadas durante la noche, personal presuntamente retiró cables y provocó daños en la mufa y conexiones eléctricas, lo que obligó a la familia a contratar a un electricista y gastar dinero en la compra de nuevo cableado y reparaciones.
Finalmente, los familiares insistieron en que el caso ya fue resuelto judicialmente y que únicamente esperan que la Comisión Federal de Electricidad cumpla con la instalación del medidor y la reconexión del servicio, pero que hasta el momento, continúan sin recibir una fecha concreta para la reinstalación del servicio eléctrico.