Inteligencia artificial debe potenciar, no sustituir al talento humano en turismo
La inteligencia artificial avanza con mayor rapidez que la capacidad de las personas para aprovecharla, por lo que el reto no está en sustituir la inteligencia humana, sino en aprender a utilizar estas herramientas para ampliar sus capacidades, señaló Alfonso González Damián, presidente de la Academia Mexicana de Investigación Turística.
Durante su participación en la celebración por el 34 aniversario de la Facultad de Turismo Mazatlán de la Universidad Autónoma de Sinaloa, el investigador y profesor de la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo presentó una conferencia sobre pensamiento crítico, inteligencia artificial y agenda digital para el desarrollo turístico.
González Damián sostuvo que actualmente existe más incertidumbre que realidad alrededor de la inteligencia artificial, pues aunque existe interés de empresas, universidades y personas por incorporarla, gran parte de sus usos todavía se concentra en actividades que no necesariamente generan aportaciones relevantes.
“El valor no va a estar del lado de la inteligencia artificial, sino del lado humano”, afirmó.
Por ello, consideró necesario que desde las universidades se enseñe a docentes y estudiantes cómo funcionan los algoritmos, qué información utilizan y cómo verificar las respuestas que generan.
Señaló que herramientas como el prompting, el metaprompting y la triangulación de información pueden ayudar a obtener mejores resultados, siempre que exista conocimiento previo para evaluar los datos.
El especialista rechazó que prohibir estas tecnologías sea una solución y planteó que deben incorporarse de manera adecuada a las aulas, para que los estudiantes aprendan a utilizarlas de forma productiva y profesional, tanto en empresas como en gobiernos y organizaciones sociales.
En el caso de Mazatlán, consideró que la inteligencia artificial puede tener aplicaciones más amplias que las tareas cotidianas, particularmente en la planeación turística.
Propuso que las autoridades locales trabajen de manera conjunta con las universidades para desarrollar simulaciones que permitan anticipar escenarios y analizar posibles efectos de decisiones relacionadas con inversiones hoteleras, desarrollos inmobiliarios o incluso situaciones de seguridad, antes de llevarlas a la práctica.
“Ahí yo lo que recomiendo siempre es que sea un uso intensivo, pero con finalidad, es decir, que se tenga claro el para qué se quiere utilizar. Digo, las inteligencias artificiales pueden hacer cosas muy sencillas como organizarte la agenda del día, que a lo mejor no tiene mayor impacto que en la persona, pero también te pueden ayudar a hacer simulación de futuros desarrollos turísticos en el sitio”.
Y enseguida plantea directamente la recomendación para las autoridades locales.
“Y yo ahí lo que recomendaría a las autoridades locales es que se acerquen a la universidad para trabajar proyectos conjuntos que permitan visualizar hacia el futuro en Mazatlán en la parte turística y que se aprovechen las tecnologías para no tener que ensayar en la práctica”.
Para González Damián, el aprovechamiento de esta tecnología dependerá de la capacidad de las personas para definir objetivos, proporcionar información confiable y analizar críticamente los resultados.
La inteligencia artificial, dijo, puede utilizarse para realizar tareas sencillas o proyectos complejos, pero su verdadero alcance estará determinado por el conocimiento y la capacidad de quien la utilice.