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"DICE EL ÚLTIMO ADMINISTRADOR"

"La Casa del Marino en Mazatlán es un cascarón: Cuéllar"

"Convertir El Fuerte 31 de Marzo en un espacio turístico y demoler la Casa del Marino para volverla a construir, son proyectos factibles, señalan"
24/02/2018 23:59

MAZATLÁN._ Convertir El Fuerte 31 de Marzo en un espacio turístico y demoler la Casa del Marino para volverla a construir, son proyectos factibles, porque el edificio ya es un cascarón, expresó Ixtlilxóchitl Cuéllar.

Cuéllar fue el último administrador de la Casa del Marino, cuando estuvo a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de febrero de 1990 a mayo de 1996.

“No sé cuál es el proyecto completo, pero a como veo las cosas, es algo muy parecido a lo que propusimos nosotros hace 25 años, demolerla y reconstruirla para que los marinos mercantes pudieran recuperar su espacio y convertir El Fuerte 31 de marzo en un atractivo turístico de corte cultural. Si por ahí está orientado el proyecto, será un buen proyecto”, expresó.

Recientemente el Ayuntamiento de Mazatlán anunció que la Casa del Marino, con más de 60 años de haber sido construida, será demolida en los próximos días.

Cuéllar puntualizó que la Casa del Marino no está considerada como un edificio histórico en el puerto y El Fuerte 31 de Marzo no fue el sitio desde donde se combatió a la Fragata “La Cordeliére”.

“Ni El Fuerte vio acción guerrera, ni la Casa del Marino está considerada un edificio histórico, sí hay recuerdos de la gente local, hay cariño, pero en sí, valor histórico como tal, no”, compartió.

Además, dijo, el edificio que por muchos años dio ‘hospedaje’ a los marinos mercantes de las embarcaciones que arribaban a Mazatlán, tuvo que cerrar sus puertas por la devaluación del peso y porque la estructura ya se encontraba muy dañada.

El error, dijo, fue que se utilizó arena de mar para la construcción y que desde su primer año de gestión, recibió un dictamen en donde se daba fe del mal estado del edificio.

“El problema de la Casa del Marino, es que el agregado de arena para la construcción del concreto, lo hicieron con arena del mar. La Casa del Marino es un cascarón”, dijo.

“El error fue construirlo con la arena del mar, ahí fue donde prácticamente sentenciaron la vida útil del edificio”, añadió.

En varias ocasiones se intentó rehabilitarla y dar pie a proyectos, e incluso, durante la administración de Ixtlilxóchitl Cuéllar se presentó un proyecto para derrumbarla y volverla a construir, pero no se logró, por la devaluación del peso mexicano.

“En esas fechas se cierra la Casa del Marino, se atraviesan las vacaciones y en esos días se viene la devaluación y cuando regresamos, todos los proyectos no prioritarios se cancelaron”, dijo.