‘La cercanía con tu familia da apoyo e impulsa para sobrevivir día a día’: Teniente de Justicia Militar
MAZATLÁN._ En 23 años que lleva en las Fuerzas Armadas, el Teniente de Justicia Militar y Licenciado, Lucio Rómulo Moreno Herena, cumple con sus deberes no solamente que le demanda el servicio como militar, sino también como padre y lo hace con el apoyo de su esposa, pues para él la familia es lo que le da el apoyo y le brinda el impulso para sobrevivir el día a día.
Moreno Herena nació en 1977 en Tuxpan, Nayarit, y desde joven, casi al terminar el bachillerato quiso ingresar al Heroico Colegio Militar, pero como el plantel está en la Ciudad de México, su mamá no lo dejó ir, sin embargo, su vocación de ser militar permaneció y más tarde ingresó como soldado en Tepic.
Posteriormente se graduó como Licenciado en Derecho y se reclasificó en el Servicio de Justicia Militar, por lo que ha laborado en diferentes partes de la República Mexicana, primero viajó solo a la Ciudad de México y en los siguientes cambios de sede laboral ya lo hizo acompañado de su familia.
“Yo quería ingresar al Colegio Militar, no se pudo, posteriormente inicié mi carrera como abogado, la culminé ya estando en el Instituto Armado y pues continúo con mi carrera como abogado, soy el asesor jurídico de este mando territorial”, dijo.
Precisó que no tiene parientes que sean militares, la mayoría son locutores, comentaristas, su familia tenía una radiodifusora en Tuxpan, pero él ingresó como soldado en Tepic, Nayarit, en el 43 Batallón de Infantería en el 2001.

“Fue en el 2011 cuando obtuve mi cédula y mi título, me clasifiqué al Servicio de Justicia el 1 de septiembre del 2016, la verdad, el Ejército me ha dado mucho, no puedo quejarme, al contrario tengo que agradecerle a la institución, gracias a mi institución conocí a mi esposa, ella trabajaba en una institución federal igual que el de la voz y pues aquí estamos compartiendo la vida juntos y tratando de salir adelante”, narró.
Reiteró que al principio tuvo un cambio de sede de trabajo, que fue a la Ciudad de México, a donde viajó solo, y otros tres ya acompañado de su familia, que fueron a Monterrey, Nuevo, León, después a la Novena Zona Militar en Culiacán, y ahora labora en Mazatlán, Sinaloa, en la Tercera Región Militar.
“Es difícil desde el primer cambio desde Tepic, Nayarit, a la Ciudad de México, pues el irte y enfréntate a una ciudad a un ritmo que no estás acostumbrado a no llegar a tu casa, a no poder verlos, a no abrazarlos, a no saber qué pasa en sus escuelas porque en realidad la cercanía con tu familia es lo que te da el apoyo y lo que te brinda el impulso para sobrevivir ese día a día”, recalcó.
“Ya habían nacido (mis hijos), el más pequeño tiene 10 años, es prácticamente todo (la familia), desde mi punto de vista la familia, las esposas hacen un trabajo que la verdad se les agradece muchísimo porque son padre, son madre, son amigos, son maestras, son todo, son un pilar muy importante en la familia, podemos a lo mejor no estar nosotros como padres o como militares, pero la mama debe de existir y de estar ahí”.

Con motivo del Día del Padre expresó que sus hijos han aprendido que él tiene que trabajar, tiene que salir adelante, avanzar y ascender.
“Y es una forma de mi parte de demostrarles lo que deben de hacer en un futuro, esforzarse, salir adelante y nada más, no siempre se puede estar (con la familia), dicen que nadie es profeta en su tierra, entonces hay que salir y tratar de superarnos y de superarte día a día”, continuó.
“Desde Monterrey vivimos poco tiempo allá, extrañamos Monterrey, por cierto una ciudad, un ritmo de vida, una educación, otra cultura importante económicamente, otra manera de pensar muy distinta a la de otras partes de la República, entonces se extraña a Monterrey”.
Manifestó que cuando realiza los cambios de lugar de trabajo ya con su familia le permite estar con ella principalmente los fines de semana.
“La institución es lo que te pide: la disposición de tiempo y ellos lo entienden así, mi familia me ha apoyado, les agradezco a ellos muchísimo, es más fácil, son esa pila que día a día, aunque vuelva 9:00, 10:00 de la noche, te da energía para levantarse al siguiente día cinco y media y estar de pie, estar en tu trabajo y estudiar”, subrayó.

Expresó que ninguno de sus dos hijos quiere ser militar, uno empezó diciendo que sí, pero ahora dice que ya no, el otro va ser ingeniero, el más pequeño de los dos todavía no se define, por lo que va esperar para ver qué decisión tomará.
Lucio dijo que su trabajo es estar a disposición las 24:00 horas del día los 365 días del año, y no sabe si este domingo, Día del Padre, estará o no con su familia, pero tratará de ir a comer con ella o a lo mejor a las albercas de conocido centro recreativo en Mazatlán.
A sus compañeros militares que también son padres de familia, que son parte de esta vida castrense, de esta profesión, les pidió que intenten amalgamar los momentos y de disfrutar el tiempo que estén con sus familias de una o de otra manera ya sea jugando videojuegos, platicando, leyendo, a lo mejor mandándose un mensaje, a lo mejor regalándose algo simbólico.
“Pero sobre todo el tiempo, la plática y el convivir todo lo que puedas y es lo que nos queda, al fin y al cabo nuestros hijos se van a ir y que tengan un buen recuerdo del paso por las fuerzas armada”, continuó.
Tras 23 años como militar también manifestó que si volviera a nacer muy posiblemente ingresarían al Heroico Colegio Militar.
“Yo en Tepic, Nayarit, el Cuartel de la 13 Zona Militar está en el interior de la ciudad y yo pasé, casi casi estaba por concluir mi preparatoria, pasé cierto día con mi abuela, en paz descanse, y mi señora madre y vi que estaban unos anuncios en unos espectaculares promocionando los planteles militares, dije yo quiero ingresar ahí, pero yo pensé que era ahí en Tepic, Nayarit”, recordó.

“Yo no tenía ese conocimiento que tengo hoy que el plantel militar se encuentra en la Ciudad de México y que hay un colegio que x, pero mi idea era ingresar ahí, mi mamá no me dejó, dijo que no vaya, las mamás ya ve como son y más las señoras de antes, no te permitían irte, entonces obedecí y aquí estoy, en otra área dentro del instituto armado, de alguna manera mi vida me llevó hacia ese curso después de tantos años”.
También dijo que el medio militar vuelve a la persona firme, pero a la vez consciente.
“El medio militar te vuelve firme, pero a la vez consciente, sabes que a lo mejor cometiste errores en tu juventud y que tus hijos necesitan aprender igual con esa prueba-error, sabedores que hay que saber decir o saber afrontar lo que tú mismo elegiste, como le comento yo estoy aquí por una decisión particular y es lo que yo deseé y al fin y al cabo ellos tendrán que tomar sus decisiones y tendrán que afrontarlas”.
Agregó que quiere pensar que sí se transmiten los valores militares a sus hijos al ver que se levanta a las 5:45 horas diariamente, que limpia sus botas, que lleva una mecanización de sus actividades.
“Espero que ellos tomen algo de eso que yo estoy realizando y que les sirva, que sepan que desde mi punto de vista a lo mejor la inteligencia al fin y al cabo es inteligencia, pero la constancia es lo que te da muchas veces los triunfos y los éxitos en la vida”, expresó.
Mientras que su hijo Leonardo, de 10 años de edad, dijo que su papá le ha enseñado muchas cosas, le ayuda con las tareas y cuando están juntos platican, juegan, cuentan chistes y a veces van al cine.
“Si me apoya demasiado”, añadió Leonardo, quien actualmente cursa el cuarto grado de Primaria.
Por su parte Kalani, de 18 años de edad, quien actualmente cursa el tercer año de preparatoria y está por pasar a la universidad, dio a conocer que tiene como meta cursar una carrera de Ingeniería.
“No me ayuda con las tareas porque son campos muy diferentes lo que es una ingeniería a lo que es el trabajo que se dedica a la justicia”, continuó.
“Últimamente no solemos convivir mucho por eso mismo de que estoy ya con los temas universitarios, el servicio social, etcétera, así que a veces no estoy mucho en casa, estoy haciendo algo, tareas, proyectos ahí en mi cuarto”.
Agregó que no se inclinaría por ser militar.
“No, es demasiada disciplina, eso no es lo mío”, continuó Kalani.
En tanto que la señora Liliana Briseño Cruz expresó que como esposo Lucio Rómulo trata de ser una persona que está en momentos importantes con su familia.
“Nosotros sabemos que es difícil, pero en la medida de sus posibilidades él busca subsanar esas ausencias, es una persona que colabora como padre con las tareas cuando está presente, como también en el hogar trata de mantener la disciplina, así combinar un poco lo militar, pero también está consciente de que bueno nosotros no somos militares aunque estemos dentro de la familia de las Fuerzas Armadas”, continuó la esposa.
“Él está orgulloso de su trabajo, de sus compañeros, mantiene patente el reconocimiento el ejercicio de las Fuerzas Armadas, entonces nosotros también tratamos de tener esa cultura de admiración, esfuerzo y compañerismo, el respeto también con los elementos y todo adaptarnos, porque también aquí hay una disciplina que debemos mantener y también estamos bien, tratamos de ser una familia unida en la medida de lo posible, porque se va, estar coordinados, somos papás y mamás, pero vaya, tenemos claro que el papel de un hombre y una mujer debe de ser equitativo, equilibrado y podemos tratar de cubrir ese espacio que no está vacío, está permanente y que se recupera”.
Dio a conocer que para este Día del Padre su familia está a expensas de lo que las obligaciones del trabajo de Moreno Heredia demanden, pero pidió que se los presten un poquito para festejarlo.
“Generalmente estas actividades no las planeamos porque sabemos lo comprometido que él está en su trabajo, pues vaya, ahora sí que improvisar”, expresó.
“Estamos listos (para festejarlo), ya tenemos el regalito ahí guardado, que ya nos escapamos (a comprarlo), pero ahora sí lo que digan sus mandos y su trabajo”.