La paz no se va construir con armas ni discursos, sino atacando las causas: Obispos de México
Tras manifestar que la paz no se va a construir con las armas ni con discursos, sino luchando contra quienes están medrando con el sufrimiento ajeno y atacando las causas, la Conferencia del Episcopado Mexicano recalcó que callar ante la inseguridad es traicionar el evangelio.
“Estamos llamando especialmente a que no nos desanimemos, que no nos dejemos, como decía el Papa Francisco, robar la esperanza, y que es importante estar construyendo espacios u oasis de paz como dice el Papa León XIV”, expresó el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Mario Espinosa Contreras al leer el mensaje de la CEM en la misa de este domingo en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción y en entrevista.
“El llamado es que la paz no se va construir con las armas ciertamente, ni con discursos, sino luchando contra quienes están medrando con el sufrimiento ajeno y también atacando las causas y se nos invita a no acostumbrarnos al dolor ni volvernos indiferentes ante estas realidades que se hacen presentes entre nosotros y prácticamente en todo el país, por ejemplo, los desaparecidos ve uno por las noticias que aquí, allá y acuyá desaparecen especialmente jóvenes, más hombres, algunas mujeres también, pero generalmente van de rangos de los 15 a los 40 años”.
Enfatizó que se debe ser conscientes de que va habiendo muchas personas heridas y que los familiares de las víctimas ya sea de asesinatos o desapariciones sufren mucho y esas personas necesitan ser escuchadas, ser acompañadas, ser sostenidas en la esperanza.
No se puede callar ante la inseguridad que se ha incrementado en el país a partir de febrero pasado, recalcó.
“Callar ante la inseguridad es traicionar el evangelio, un país que normaliza la muerte pierde vida, la violencia no sólo destruye vidas, corrompe la esperanza, hacemos una llamada a la sociedad civil organizada para seguir trabajando por la paz y la reconciliación en el país y construir juntos una historia cuyos frutos lo gocen las futuras generaciones”, añadió el mensaje de los Obispos de México.
“La memoria Cristera, cuyo centenario estamos celebrando (en este 2026), es testimonio de fe donde miles de personas dieron su vida por la libertad religiosa con valentía y fidelidad, no es una memoria de confrontación, se recuerda con gratitud no para dividir sino para aprender y construir, recordamos las palabras de Jesús en la víspera de su Pascua: ámense los unos a los otros como yo los he amado”.
Recalcó que se está convencido que en este amor se encuentra el camino para reconstruir el camino social y sanar las heridas más profundas, pues la mayor riqueza del pueblo no es material sino el don que Dios ha puesto en el interior de las personas que es la capacidad de amar.
”Durante este encuentro también reflexionamos sobre el valor que cada persona tiene y la relevancia de la vocación no entendida como una realidad exclusiva del ministerio sacerdotal o de la vida consagrada sino como una llamada personal que Dios, desde su infinito amor, dirige a cada persona para participar su estado de vida y sus carismas en la sociedad”, subrayó Espinosa Contreras.
”Nuestra juventud busca dar sentido a su vida desde la fe, en la escucha y acompañamiento con un lenguaje concreto para descubrir y vivir plenamente su propia vocación bautismal”.
Además en el mensaje de la Conferencia del Episcopado Mexicano en este tiempo de Pascua el que se celebra que la vida ha vencido a la muerte y como parte de la realización de la 120 plenaria de los Obispos Mexicanos en una semana marcada por contextos de guerra y corazones endurecidos, también se dijo que la realización del próximo Campeonato Mundial de Fútbol en México, Estados Unidos y Canadá invita a los participantes y asistentes a hacer de este evento un signo de la vocación humana de la comunión entre los pueblos y una oportunidad para mostrar que es posible vivir la fraternidad en la diversidad.
”Respetamos y reconocemos como una sóla familia humana, que Santa María de Guadalupe, Reina de la Paz, interceda por nuestra nación para que aprendamos a mirarnos como hermanos y a tender puentes con un futuro reconciliado que brota de la justicia y la misericordia, con nuestra bendición y cercanía: los Obispos de México”, leyó Espinosa Contreras.