Llaman a mirar más allá de las apariencias y descubrir el corazón de las personas
MAZATLÁN._ Dios no ve apariencias sino el corazón, por lo que las personas no deben guiarse con las cosas que ven de manera cotidiana, sino ver qué es lo que realmente está aconteciendo y que no siempre se dan cuenta de ello, manifestó Jaime Aguilar Martínez, Vicario General de la Diócesis de Mazatlán.
En su mensaje al oficiar misa de este quinto domingo de la Cuaresma en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción, el sacerdote agregó que lo que se debe hacer de las lecturas que se han escuchado este días, y fundamentalmente en el Evangelio, es preguntarse si verdaderamente se ve no nada más lo que se ve físicamente con los ojos, porque ese no es el punto.
“Tenemos en la primera lectura a Samuel que es profeta y el Señor le ha enviado para que pueda elegir a un rey; él pensó que el primero al que le presentaron, que era alto y fuerte, pensó que él era, quiere decir que él está viendo con los ojos físicos, pero cuando le presentan al más pequeñito (David) entonces le dice el Señor al profeta: este es, úngelo”, añadió el Padre Aguilar Martínez.
“Quiere decir entonces que lo que dice la primera lectura que el Señor no ve apariencias, sino que ve el corazón. En otras palabras, nosotros nos guiamos por muchas cosas de lo que acontece en nuestra vida cotidiana y a veces nos quedamos con esa imagen y nunca alcanzamos a ver qué es lo que verdaderamente está aconteciendo”.
El Vicario General ejemplificó que cuando se dice que la sociedad se está quebrantando, lo primero que ve y dice una persona es que es porque no hay empleo, porque el Gobierno no trabaja, pero en el fondo se tiene uno que preguntar si eso es lo que verdaderamente se ve o hay algo más.
“Y entonces aquí es donde entra la segunda lectura y la segunda lectura dice Pablo: que ya no somos hijos de las tinieblas, somos hijos de la luz y el Señor lo ha dicho de muchas maneras, ustedes son la luz del mundo, no se puede ocultar una vela debajo de una olla ni debajo de una cama sino que se pone en un candelero para que los demás la puedan ver”, continuó.
“Entonces, cuando se trata de nosotros de esta experiencia cuál sería para nosotros un camino para poder distinguir si lo que estamos viendo es físicamente como el profeta, si no que estamos viendo físicamente como lo que acontece en nuestros días y sobre todo con tanta información que tenemos tanto visual como de sonidos y si verdaderamente ahí podemos encontrar algo diferente”.
Aguilar Martínez manifestó que actualmente algo que se ve en la familia es que papá y mamá únicamente alcanzan a percibir algo que es maravilloso, que es atender desde el punto de vista material a los hijos, pero se han olvidado de la parte más bonota y grandiosa que son sus emociones, sus sentimientos, sus ideas, sus esperanzas y todo aquello que no se alcanza a ver y que tienen que explotarlos en otros medios y en otros ángulos.
“A a veces ahí son más presa de algo contrario a lo que significa vida nueva que lo que pueden aportar los papás, pues queridos hermanos, el día de hoy tenemos que tomar en cuenta esto, que hay que recordar nuestro bautismo con el cual el Señor nos hace ver no una apariencia, sino nos hace ver el corazón de las personas, que hace que nosotros nos recreemos y seamos grandiosos delante de Él, pero también que sepamos descubir cómo podemos pasar de las tinieblas a la luz y que es aquí donde tenemos la nueva vida”.
El sacerdote precisó que eso es lo que va a acontecer el día de la Vigilia Pascua, se va revivir profundamente el bautismo porque es el que mejor ilumina el ser hijos de Dios, por eso es una alegría que ya se acerca la Pascua.