"'Llevamos las buenas y las malas noticias': trabajador del Servicio Postal Mexicano"
Al celebrarse hoy el Día del Cartero y del Trabajador Postal en México, se reconoce a quienes por su oficio les toca llevar las buenas y malas noticias a los destinatarios de Mazatlán, Sinaloa, y el País.
Uno de ellos es Jesús Alfredo Lizárraga Enríquez, quien siguiendo los pasos de su papá, desde el 12 de febrero de 2005 ingresó a laborar en Correos de México, en este puerto, y en donde piensa seguir hasta jubilarse.
"Yo ingresé aquí al servicio por mi papá, mi papá Manuel Lizárraga Chavarín ya es jubilado de aquí de Correos, él ahorita tiene alrededor de ocho años que se retiró, él fue quien me ingresó aquí", recordó Lizárraga Enríquez.
Agregó que su padre estuvo en dicho servicio alrededor de 34 años, la mayoría de ellos como cartero, también fue jefe de caerteros y se retiró siendo cartero.
En su caso dijo que tiene ya 15 años de servicio, los primeros 9 laboró como cartero en las calles, al igual que todos sus compañeros, y en el último año ha trabajado como supervisor operativo de Correos en Mazatlán.
"Yo ya tengo 15 años de servicio, de los cuales duré 9 años de cartero, los primeros 9 años anduve de cartero en las calles, al igual que todos mis compañeros aquí, navegando el clima, navegando a la gente, navegando a los queridos perritos que son el enemigo número uno del cartero", dijo.

"Y ahorita tengo alrededor de un año en este puesto que me lo asignaron y con las miras hacia adelante, porque no nos queda de otra más que aguantar las nuevas reglas que están poniendo los gobiernos y las actualizaciones y seguir al pie del cañón, así es como siguen Correos y carteros llevando buenas, llevando malas, pues básicamente ahorita estamos entregando ya mucho cobro, es lo que nos está sostendiendo ahorita, pero seguimos al pie del cañón".
Reiteró que así son los mensajes que llevan los carteros, a veces son buenas noticias y a veces son malas.
Mucha gente que no tiene acceso a la tecnología, como quienes radican en la sierra, por ello siguen mandando algún tipo de correspondencia por medio de cartas, por ello se sigue entregando todo tipo de correspondencia, la carta ya muy poco, las postales también son muy pocas, se niegan a morir, pero siguen saliendo.
"Son muchas satisfacciones las que tiene uno con la gente, el reconocimiento que le da la gente a uno, de repente anda uno en la calle y le hacen el saludo a uno y uno empieza a hacer memoria y uno dice es fulatita de tal parte, de tal dirección, uno como cartero hace muchas amistades con el cliente, son las satisfacciones que se llevan aquí", expresó en entrevista.
"Y mucha gente se lo reconoce a uno, que se acuerda del 12 de noviembre y le dice oiga aquí tiene un detallito por su día y lo felicitan a uno, por el buen trabajo de uno, como lo quiera llamar la gente, por el buen trabajo o regular desempeño, digamos, porque para todo hay".
Además, dijo que en sus 15 años laborando en Correos ha tenidos dos accidentes en motocicleta, uno de ellos un 12 de febrero, cuando apenas tenía tres meses de servicio, el conductor de una camioneta no respetó el alto y lo golpeó, pero a pesar de lo fuerte del golpe, no tuvo lesiones de consideración.
El segundo percance ocurrió cuando junto con su papá viajaban en una misma motocicleta y le tronó la llanta de la unidad en el paso superior salida al sur, cayendo los dos.
"Ese fue uno de los más fuertes porque tuve que ser operado de la clavícula, ya que me la hice en tres pedazos por el accidente, me aventé alrededor de tres meses y medio incapacitado, mi papá tuvo nada más por suerte un golpe en su brazo derecho, duró él un mes incapacitado".
El oficio de correo en México existe desde antes de la llegada de los españoles y con el paso del tiempo se fue mejorando.
Fue el Presidente de la República, Pascual Ortiz Rubio, quien estableció que el Día del Cartero fuera celebrado cada 12 de noviembre.
Fue en esa fecha, pero de 1931, cuando se celebró por primera vez en México el Día del Cartero y Empleado Postal Mexicano, se dio a conocer.
Lizárraga Enríquez manifestó que en años anteriores los carteros festejaban su día con una cena-baile, pero en esta ocasión por la pandemia del Covid-19 no se podrá hacerlo de esa manera.
El viernes se oficiará una misa al interior de las oficinas de Correos en este puerto, en la que asistirán nada más los trabajadores, sin exponer a nadie, y por medio de una cooperación tendrán poisteriormente un desayuno en ese mismo lugar.

"Vamos a seguir laborando aquí hasta que Dios nos preste vida, si es posible hasta la jubilación, de acuerdo con las nuevas leyes me falta un montón todavía, alrededor de 30 años me faltan todavía y ya tengo los 15 de servicio, pero con la nueva ley dice que hasta los 65 años me tengo que retirar, ahorita cuento con 35 años de edad, para la jubilación me faltan 30 todavía", expresó.
"Tenemos que seguir actualizándonos aquí en Correos, entrar a las nuevas generaciones porque ahorita si nos ponemos a pensar, si nos ponemos a ver a las nuevas generaciones que vienen, los niños ahorita ya la realidad no saben cómo se manda una carta, ni siquiera saben cómo se manda un paquete, ya están utilizando lo electrónico".
Subrayó que las nuevas generaciones ya no saben del romanticismo de mandar una carta, de la inquietud de estar esperando algo y ver pasar al cartero y que no le lleve nada, hasta el momento en que les llega lo que están esperando es cuando ya sienten la emoción.
También dio a conocer que su hijo más grande tiene 7 años de edad y el otro tiene 2 años, pero no sabe si querrán dedicarse a ese oficio.
"Ya va a ser decisión de ellos si quieren ingresar aquí o quieren agarrar su camino, yo los voy a apoyar en lo que pueda y en lo que ellos quieran", subrayó tras felicitar a todos sus compañeros por el Día del Cartero.
"Y siempre andar en la calle con toda la fe y con todos los cuidados y más en estos tiempos de pandemia (del Covid-19) porque todos tenemos familia, todos tenemos a alguien que depende de uno".