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"Misión cumplida una vez más"

"‘Los Reyes Magos sí cumplen’"

"Melchor, Gaspar y Baltasar cruzan entre cerros, lagunas y malezas para sorprender y entregar juguetes, ropa, calzado, dulces y hasta pases para visitar el Acuario Mazatlán, a cientos de niños de las colonias e invasiones del puerto"
07/01/2016 12:34

Fernanda González / Jesús Herrera

MAZATLÁN._ En medio de un clima helado y guiados por la Estrella de Belén, Melchor, Gaspar y Baltasar cruzaron ayer entre cerros, lagunas, maleza, cables de energía eléctrica tirados en la terracería y en medio del polvo, todo para sorprender una vez más a miles de niños de colonias e invasiones del puerto y del sur de Sinaloa y cumplirles a decenas de ellos sus sueños plasmados en las páginas de Noroeste desde diciembre pasado.

Los Tres Reyes Magos salieron en su caravana muy temprano de las instalaciones de Noroeste cargados de juguetes, ropa, calzado, dulces y hasta pases para visitar el Acuario Mazatlán, para repartirlos a los niños y provocar sonrisas.

A temprana hora y mientras los niños y sus papás dormían, Melchor y Gaspar fueron los primeros en empezar a tocar las puertas de las casas en las colonias e invasiones, mientras Baltasar bajaba los juguetes para repartirlos.

Los tres sabios que al nacer el Niño Dios le entregaron oro, incienso y mirra, recorrieron las colonias Estero, Insurgentes, Manuel J. Clouthier, Lomas de Cristo Rey, Francisco I. Madero, Francisco Villa, Quinta Chapalita, Klein, Felicidad, Milenio y las invasiones 13 de septiembre, Mundialista y San Antonio. También tuvieron tiempo para recorrer los municipios de Escuinapa y Rosario.

Con los ojos y el cuerpo aún adormilados, decenas de niños fueron sorprendidos por los Tres Reyes Magos, aunque hubo varios casos en que fue a la inversa, ya que algunos menores ya esperan despiertos para recibir un presente de los Reyes de Oriente.

Uno de los sorprendidos fue Roberto Sepulveda Ureña, en la Colonia Clouthier. Melchor y Gaspar tocaron y tocaron la puerta de la humilde vivienda y no salía Tito, como lo llaman en su casa, hasta que Gaspar se unió y eso despertó al niño, aunque al abrir lo hizo todo adormilado. Tito pidió un balón de futbol y los lectores de Noroeste al conocer su historia publicada en este diario, reaccionaron de tal modo que el niño recibió ayer más que eso, una patineta, un balón, unas espinilleras y diversos regalos.

“Muchas gracias por todo, no me lo esperaba, sí quería que vinieran los Reyes Magos, mis papás están dormidos”.

Otros sorprendidos por los Reyes Magos fueron Marisol y José Ángel, dos hermanos que viven en una casita humilde, de láminas, junto a la marisma en la Colonia Francisco I. Madero.

Los Reyes de Oriente visitaron su casa y la alegría de los hermanos borró sus caras de adormilados. Ellos recibieron sus juguetes que pidieron.

Gracias a la campaña Se Busca un Rey Mago que organiza esta Casa Editorial desde hace más de 25 años, los dos hermanos de 9 y 11 años, respectivamente, recibieron los juguetes solicitados, y al darse cuenta que Noroeste cumplió, gracias a sus lectores, pensarán en regalos más grandes para la próxima.

“Yo sólo pedí una muñeca, era lo que quería y ya veo que me trajeron dos. Los estábamos esperando. Gracias Noroeste”, expresó Marisol Beltrán.

Y así como Marisol y José Ángel, también los hermanitos Carlos David y Jessica Jasmin, de la Colonia Insurgentes, viven en una casa humilde, y su mamá, con ojos vidriosos, comenta que los niños ya estaban esperando la llegada de los Reyes Magos, especialmente Carlitos, quien pidió una mochila del Capitán América.

“Ya estoy viendo que sí cumplen, porque mi niño (Carlitos) me dice ‘Mamá, ya voy a entrar a la escuela y los Reyes Magos ya llegaron y me trajeron mi mochila’”, comentó la mamá de Carlitos y Jessica.

En su recorrido, los Reyes Magos llegaron a la Invasión San Antonio, al norte de Mazatlán, en donde cientos de niños salieron como hormiguitas de sus refugios y corrieron hacia los juguetes sin importar las piedras y el sol recio de las 10:00 horas de la mañana.

El niñito Víctor Manuel de 5 años, se encontraba descalzo, llorando por una bicicleta y un paquete de dulces, para eso, el Rey Baltasar, cesó el llanto del niño al concederle su deseo.

“Quiero mi bicicleta para ir a la tienda. Sí tengo zapatos, pero ahorita no hay espinas; en el camino de la tienda sí hay espinas”, expresó Víctor Manuel.

Los pequeños, con sus sonrisas recién levantada recibían sus regalos y los abrían inmediatamente para empezar a jugar con ellos; se los mostraban a sus amiguitos, a sus papás, quienes agradecieron de mil maneras la campaña de “Se Busca un Rey Mago”.

Fue Teresita Yamilet, de la invasión San Antonio, cuya historia se publicó el 15 de diciembre, quien recibió muchos presentes por parte de los lectores de Noroeste. La niña, de la emoción, no pudo decir más que un satisfactorio ¡Gracias!.

 

Entrega especial hasta el cielo

A pesar de entregar cientos de regalos, Melchor, Gaspar y Baltasar tuvieron una misión muy especial, entregar un juguete a Emiliano Arce Jazo, un bebé de días de nacido que falleció a finales de 2015. Los Reyes Magos buscaron entre toda la carga de juguetes que traían y sacaron uno especial, uno que les brilló. Era un grillo de madera que don Alberto Laveaga Loaiza hace cada año para apoyar la campaña de Noroeste.

Emiliano ahora tiene un juguete especial para que se divierta desde el cielo, ese grillo de madera fue colocado por los Reyes Magos junto a una foto del niño, mientras su mamá los observaba.