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Reconoce que ha bajado la venta

María del Rosario Flores tiene 42 años vendiendo pescado

14/04/2022 20:47

MAZATLÁN._ Mientras da la entrevista, María del Rosario trata de espantar un ave que quiere llevarse uno de sus pescados, ella cuenta cómo con los años la venta de este alimento ya ha bajado, cómo desde hace más de 42 años, vende menos pescado que nunca.

Ella se gana la vida vendiendo pargo, mojarras, curvinas, filetes y dice que lo vende al precio, fresco, al punto, con la mejor calidad posible, comenta que en todos estos años ha mantenido a su familia de esto.

Su puesto es austero, no parece una pescadería, solo es una mesa, hieleras y unas paraguas para cubrirse del sol y al producto, pero con todo y ello, María tiene sus clientes fieles que día a día le compran.

Su puesto está por el Malecón, en la zona de Playa Norte, por más de cuatro décadas se ha mantenido ahí, pero reconoce que la venta con los años ha ido bajando, siendo la pandemia de Covid-19 la que terminó por bajar las ganancias.

“Yo tengo 42 años vendiendo en este punto...pero de tres años para acá ha bajado mucho la venta, a estas horas (cerca de las 13:00 horas) ya no teníamos nada de pescado, hace tres años todo se acababa”, comparte.

Mientras plática, reconoce que Mazatlán ha cambiado durante los últimos años, que si bien es una ciudad más hermosa, al vendedor como tal no le ha ido mejor, sobre todo por el tema de la ciclovía.

“Luego con esto también (de la pandemia), la ciclovía nos quitó también mucha venta, mínimo el 40 por ciento de venta, antes se paraban las camionetas y surtían, subían hieleras llenas y ahora nada, nos gritan ‘hey, qué tienen de pescado’ pero no se pueden parar”, menciona.

Cual comercial, promociona su producto en la entrevista, afirma que son los mejores pescados de Mazatlán, pero recalca lo complicado que es vender cuando los automóviles no pueden estacionarse para comprar.

“Vendemos mojarras, curvina, filetes, el parguito está 120 pesos el kilo, la mojarrita en 70 pesos el kilo...y sí, de que está bonito está bonito, pero la gente, el comerciante corre peligro, porque estaban impuestos a cobrarse en la orilla, al turismo le quitó mucha vista, la ciclovía al malecón”, lamenta.