Nuevo puente vehicular al norte de Mazatlán permite el desahogo vehicular
En su segundo día de operación, el nuevo paso a desnivel vehicular sobre la Carretera Internacional México 15 y el libramiento Óscar Pérez Escobosa ha dejado ver sus primeros efectos en la movilidad urbana y regional con un desahogo en el flujo vehicular en una de las zonas de mayor carga de tráfico en la ciudad.
Aunque el proyecto aún no cuenta con una inauguración oficial por parte de las autoridades, fue el martes 17 de febrero cuando se dio la apertura al tránsito de vehículos en esta obra federal ubicada en la salida norte del puerto, cumpliendo con su objetivo de aliviar la saturación vehicular, hacer más fluida la circulación tanto de automóviles particulares como de transporte de carga, y disminuir los tiempos de desplazamiento en uno de los puntos con mayor concentración de tráfico en la ciudad.
Desde las primeras horas de los últimos dos días, automovilistas y transportistas han comenzado a optar por este puente elevado como alternativa para evitar congestionamientos en esta intersección, donde convergen rutas de acceso a la ciudad y hacia zonas residenciales y comerciales.
Con esta apertura al tránsito sobre el puente, el flujo de vehículos ha registrado un ritmo más constante, con menos filas y menor tiempo de desplazamiento para quienes circulan entre la México 15 y la Pérez Escobosa.
La obra fue promovida por autoridades federales y estatales como una pieza estratégica dentro del plan de modernización vial del puerto, misma que inició sus trabajos formalmente el 19 de agosto del 2025, los cuales se ejecutaron con un ritmo intenso, incluido turnos nocturnos con el fin de acelerar su puesta en marcha, la cual se alcanzó en tan solo seis meses.
El proyecto fue financiado con recursos federales y representó una inversión aproximada de 350 millones se pesos, destinados a la construcción de una estructura de concreto reforzado con cuatro carriles elevados destinada a descongestionar uno de los puntos viales más concurridos del municipio.
El paso superior, con carriles para ambos sentidos de circulación, fue diseñado para separar el tráfico de largo recorrido del tránsito local, eliminando la necesidad de detenerse en semáforos y reduciendo cuellos de botella que, históricamente, generaban severos embotellamientos en horas pico.
Aunque la estructura ya permite el paso de vehículos, la obra no está concluida en su totalidad, ya que aún se realizan trabajos en la zona inferior, como la adecuación de retornos, banquetas y señalización, con un plazo de terminación previsto aproximadamente para abril de este año.