|
Impacto

Persisten daños en viviendas de la Jesús García tras lluvias: familias aún enfrentan las secuelas de las inundaciones

Varias colonias de Mazatlán sufrieron los estragos de las lluvias torrenciales de la madrugada del miércoles
30/07/2026 17:49

A un día de la intensa lluvia registrada en Mazatlán, la madrugada del miércoles, habitantes de la Colonia Jesús García continúan enfrentando las secuelas del desbordamiento de los canales que atraviesan este asentamiento, el cual provocó inundaciones en decenas de viviendas y dejó importantes pérdidas materiales.

Aunque el nivel del agua disminuyó en la mayor parte de la colonia, las afectaciones persisten al interior de muchos domicilios, donde muebles, electrodomésticos, ropa y otros artículos del hogar resultaron dañados por el ingreso del agua, mientras que algunas familias continúan realizando labores de limpieza y retirando pertenencias que quedaron inservibles.

Una de las vecinas afectadas relató que el agua ingresó rápidamente a su vivienda, alcanzando un nivel suficiente para dañar las bases de madera de las camas, roperos, prendas de vestir, colchones y otros muebles.

La vecina señaló que además de las pérdidas materiales, vivió momentos de preocupación debido a que su esposo utiliza silla de ruedas, por lo que tuvo que trasladarlo a una parte más alta de la vivienda para evitar que el agua lo alcanzara, a la vez que otros miembros de la familia movían muebles y bienes lejos del agua.

La mujer afectada explicó que la rapidez con la que se presentó la inundación les impidió proteger la mayor parte de sus pertenencias, por lo que varios objetos quedaron completamente inutilizables tras permanecer varias horas bajo el agua.

Otra habitante de la colonia informó que el nivel de la inundación fue tan elevado que el agua ingresó por una de las ventanas que da hacia la calle, además de hacerlo por los accesos principales de la vivienda.

Como resultado, el comedor, la cocina y otras áreas de la casa quedaron completamente inundadas, ocasionando daños en muebles, ropa y diversos electrodomésticos, señalando que gran parte de estos artículos tuvieron que ser desechados debido a que ya no fue posible recuperarlos.

Una de las situaciones más complicada se sigue presentando en un domicilio ubicado sobre la Calle Naranjo, donde una mujer de la tercera edad permanece intentando sacar el agua acumulada dentro de su vivienda.

La afectada señaló que vive sola y que, pese a utilizar una bomba hidráulica para desalojar el agua, hasta este jueves no ha logrado retirar por completo la inundación, debido a la gran cantidad de agua que ingresó durante la tormenta.

Los habitantes señalaron que este caso refleja la magnitud de las afectaciones que dejó la lluvia en la colonia, donde todavía existen viviendas con problemas de humedad y agua acumulada.

Asimismo, las tres vecinas coincidieron en señalar que, hasta el momento, no han recibido la visita de autoridades municipales para conocer las condiciones en las que quedaron sus viviendas ni para evaluar las pérdidas registradas.

Además, aseguraron que durante las horas de mayor intensidad de la lluvia tampoco observaron la presencia de personal de Protección Civil en la colonia para atender la emergencia, por lo que consideran que la respuesta fue insuficiente.

Ante esta situación, hicieron un llamado al Ayuntamiento de Mazatlán para que realice un recorrido por la colonia Jesús García, levante un censo de las viviendas afectadas y establezca un mecanismo de apoyo para las familias que perdieron parte de su patrimonio a consecuencia de las inundaciones.

Los vecinos señalaron que, además del respaldo para reponer muebles y electrodomésticos, es necesario atender la problemática del desbordamiento de los canales que rodean el asentamiento, ya que aseguran que cada temporada de lluvias enfrentan el riesgo de que sus viviendas vuelvan a inundarse.

Mientras tanto, entre escobas, cubetas, bombas de agua y muebles inservibles acumulados sobre las banquetas y dentro de algunos hogares, los habitantes intentan regresar poco a poco a la normalidad, aunque con la incertidumbre de saber que, si vuelve a registrarse una lluvia de la misma intensidad, la historia podría repetirse.