Presenta Conselva en Mazatlán el Explorador de Vulnerabilidad ante ciclones
MAZATLÁN._ A medio siglo del devastador paso del Huracán Olivia por el puerto, la asociación civil Conselva, Costas y Comunidades, presentó este viernes el Explorador de Vulnerabilidad para Mazatlán, durante el evento “Olivia, 50 Años después. Recordar para prevenir”, organizado en coordinación con Noroeste.
Después de cinco décadas de la llegada de uno de los fenómenos naturales que ha marcado la memoria colectiva de Mazatlán, Conselva y Noroeste compartieron esta herramienta digital que permite identificar los niveles de riesgo ante fenómenos climatológicos en cada colonia del municipio con el fin de fortalecer la prevención y adaptación ante los efectos del cambio climático.
Durante esta charla, Sandra Guido, directora ejecutiva de Conselva, explicó que este explorador surgió a partir del Estudio de Vulnerabilidad Socioambiental de Mazatlán, un diagnóstico elaborado con el apoyo de organismos internacionales y especialistas nacionales en cambio climático.
“El explorador muestra el potencial natural de inundación, el grado que pueden tener las colonias y su sensibilidad socioeconómica. Desde su celular exploran y verán un mapa de Mazatlán con sus respectivos peligros. Se pueden meter a cada colonia para ver qué tanto son vulnerables ante fenómenos naturales”, expresó.
“Estos mapas integran todos los peligros y la sensibilidad social, muestran cuáles son los sitios más vulnerables de Mazatlán”.
La especialista señaló que este estudio fue seleccionado entre 82 ciudades del País, junto con La Paz, como parte de una iniciativa para medir los niveles de exposición y resiliencia urbana frente a desastres naturales.
“Estamos hablando de temas bastante importantes, porque todo nos afecta, la temperatura, la lluvia, los planes turísticos. Tenemos que pensar nuestra ciudad y nuestros sitios turísticos a futuro”, declaró.
La directora de Conselva mencionó que los patrones climáticos se han desestabilizado lo que ha generado condiciones más extremas e impredecibles, advirtiendo que fenómenos naturales como un huracán categoría 4 podría ser un hecho catastrófico para el puerto.
El Explorador de Vulnerabilidad ya se encuentra disponible en el portal de conselva.org, el cual ofrece mapas interactivos que muestran los niveles de riesgo por inundaciones, mareas de tormenta, erosión costera, deslizamiento de laderas y aumento de temperatura.
Además, cuenta con indicadores socioeconómicos y de infraestructura, donde los usuarios podrán consultar el nivel de vulnerabilidad de su colonia, vivienda o negocio, para conocer los factores que incrementan su exposición al peligro.
De acuerdo con los resultados del estudio, cerca del 90 por ciento de la zona urbana de Mazatlán presenta niveles de vulnerabilidad alta o muy alta, principalmente por el crecimiento desordenado, pérdida de ecosistemas naturales y la saturación de infraestructura.
Según lo compartido por Guido, se identificaron 755 instalaciones urbanas críticas en riesgo, entre hospitales, escuelas, estaciones de energía y sistemas de agua potable, además de 488 unidades turísticas ubicadas en zonas propensas a inundaciones y mareas de tormenta.
“El 82 por ciento de los hoteles, el 74 por ciento de bares y discotecas y el 45 por ciento de los restaurantes están en zonas de alta o muy alta vulnerabilidad. Tenemos vialidades estatales, federales y municipales que quedarían inundadas, impidiendo acceso de ayuda en caso de desastre”, dijo.
“No podemos seguir creciendo sin considerar el riesgo. Mazatlán ya tiene un alto nivel de exposición y lo peor que podríamos hacer es agravar el problema con desarrollos que ignoren la realidad climática”.
Guido destacó que el estudio no solo identifica los riesgos, sino también soluciones, proponiendo incorporar soluciones basadas en la naturaleza, como áreas verdes, pavimentos permeables y sistemas de captación de agua pluvial tanto en viviendas como edificaciones públicas y privadas.
Dichas medidas, señaló, son económicas, efectivas y sostenibles frente a las obras de infraestructura tradicionales.
“Todos podemos contribuir desde nuestra casa o nuestro negocio: instalar sistemas de captación de agua, pavimentos permeables, áreas verdes. Esto requiere política pública y cambios en el reglamento de construcción. Ya estamos mal, no necesitamos estar peor”, expresó.
De esta forma, el Explorador de Vulnerabilidad busca servir como una herramienta de planeación y toma de decisiones para autoridades, empresas, urbanistas y la ciudadanía en general, con el objetivo de reducir los impactos de futuros eventos meteorológicos extremos.
Finalmente, Sandra Guido hizo un llamado a conformar una alianza multisectorial para la resiliencia, integrada por instituciones públicas, sector privado, academia y sociedad civil, para transformar los datos en acciones concretas.
Una mirada al pasado: El Huracán Olivia en imágenes
Al margen de la presentación del explorador, el evento contó con una muestra fotográfica organizada por Noroeste, el cual buscó reconstruir visualmente el impacto que el Huracán Olivia dejó en Mazatlán hace 50 años.
Esta exposición sirvió como un puente entre la memoria histórica y los desafíos actuales frente al cambio climático, despertando una carga emotiva entre los asistentes que pudieron revivir la magnitud del desastre y la capacidad de fortaleza del pueblo mazatleco.
Debido a que en 1975 la cobertura fotográfica del desastre fue escasa ya que Noroeste solo tenía sede en Culiacán, parte del material exhibido combinó imágenes originales con recreaciones generadas por inteligencia artificial, para mostrar con respeto y realismo las escenas vividas por este fenómeno natural.
Para Noroeste, este ejercicio simboliza el poder que tiene la tecnología como una herramienta aliada de la memoria colectiva para reinterpretar el pasado y comprender mejor los riesgos del presente.
Al evento asistieron representantes del sector empresarial, ambiental y gubernamental, que respondieron a la convocatoria de Noroeste y Conselva.