Reservan mazatlecos con anticipación un sitio para disfrutar del desfile de Carnaval
A dos días de la celebración del tradicional desfile del Carnaval Internacional de Mazatlán 2026 ‘¡Arriba la Tambora!’, decenas de familias mazatlecas ya se encuentran apartando espacios a lo largo de la Avenida del Mar, con la finalidad de asegurar un lugar privilegiado desde donde disfrutar del paso de carros alegóricos, reinas y reyes, comparsas y contingentes musicales.
Desde tempranas horas se puede observar la colocación de sillas, bancos y sombrillas a lo largo del paseo costero, una escena que, año con año, marca el inicio del ambiente festivo en el puerto.
La mayoría de las personas que se encuentran apartando en el lugar son locales, los cuales iniciaron esta práctica desde el jueves 12 de febrero, fecha en la que arrancan oficialmente las actividades del Carnaval.
Sin embargo, también estuvieron aquellos que optaron por adelantarse aún más y llegaron desde el lunes 9, con el objetivo de poder ganar los puntos con mejor visibilidad durante este evento.
Según lo compartido por algunas de las personas que prefirieron mantenerse bajo el anonimato, el “apartado de lugares” se ha convertido ya en una tradición familiar, casi una costumbre heredada, que les permite vivir el desfile de cerca y con mayor comodidad.
Por otro lado, también señalaron que ante la creciente afluencia de visitantes se ha modificado la dinámica de los últimos años, pues la masividad del evento ha obligado a acudir con mayor anticipación, ya que cada vez resulta más difícil encontrar espacios libres, situación que se suma a la instalación de templetes, los cuales ocupan áreas considerables del malecón.
Esto ha sido un factor que ha motivado a que las familias se organicen con días de ventaja para no quedarse sin su lugar para disfrutar del desfile.
De esta forma, a lo largo del paseo costero ya es común ver no solo sillas y sombrillas, sino incluso pequeñas casas de campaña, donde decenas de familias permanecen por periodos prolongados con un mismo propósito, disfrutar al máximo de la fiesta más representativa del puerto.
A pesar de la intensidad de los rayos del sol y el esfuerzo que requiere estar en el sitio de manera constante, el ambiente es de convivencia y expectativa, con grupos que se turnan para resguardar los espacios, buscando cualquier medida de entretenimiento mientras se acerca la fecha del desfile.
Por otro lado, junto a esta tradición también han surgido los intentos de lucro, donde algunas personas han buscado acaparar lugares para rentar sillas durante el evento, lo cual está prohibido por las autoridades locales.
Ante ello, el municipio a través de Oficialía Mayor ha informado que se han decomisado cerca de 50 sillas que se pretendían ser utilizadas con fines de arrendamiento, por lo que se reiteró que únicamente se permite apartar espacios para uso familiar y no con fines comerciales, a fin de mantener el orden y garantizar condiciones equitativas para todos los asistentes.