Respalda Comunidad de Jubilados reingeniería de la UAS como medida para garantizar viabilidad financiera

Integrantes de asociación defienden aportaciones como medida necesaria ante la falta de un fondo específico para la jubilación dinámica
19/03/2026 22:10

MAZATLÁN._ Al considerarla una medida necesaria para garantizar la viabilidad financiera de la institución y la permanencia de prestaciones con la jubilación dinámica, la Comunidad de Jubilados de la Universidad Autónoma de Sinaloa manifestó su respaldo al proceso de reingeniería universitaria.

En encuentro con los medios de comunicación, los integrantes de esta asociación, que preside Saturnino Mascareño, recordaron que el proyecto de reingeniería inició desde 2025 y fue sometido a consulta tanto con trabajadores activos como con jubilados, lo que permitió su validación legal e implementación.

Mascareño comentó que los jubilados defienden esta medida, la cual busca garantizar que la universidad cumpla sus obligaciones actuales y futuras, tanto con quien ya goza de este derecho como con las nuevas generaciones que eventualmente accederán a él.

“Este es un tema que nos implica y nos mantiene ocupados, aún siendo ya del sector de jubilados. El proyecto de reingeniería inició el año pasado y fue consultado con trabajadores activos y jubilados”, señaló.

“Es por eso, que la consulta sirvió como base legal para validar y echar a andar el proyecto”.

En este sentido, Mascareño destacó que el fondo que se está integrando con estas aportaciones tiene como propósito asegurar el pago de jubilaciones en un largo plazo, evitando riesgos financieros que comprometan su continuidad.

“Desde el principio estuvimos convencidos de que era necesario implementar este proyecto, pero lo que nos convenció es la realidad de la jubilación dinámica, la cual es un derecho adquirido, pero no cuenta con un recurso específico para sostenerla”, dijo.

“No existe en el presupuesto un apartado destinado exclusivamente para cubrir la nómina de jubilados. La universidad tiene que buscar cómo cumplir con ese compromiso cada año”.

Los jubilados comentaron que a partir de enero se comenzó a aplicar las aportaciones diferenciadas entre el personal universitario, esquema donde los trabajadores administrativos con menores ingresos contribuyen entre un 5 y un 10 por ciento, mientras que los de niveles superiores alcanzan aportaciones de hasta el 15 por ciento.

Por su parte, en el caso del personal docente, los descuentos varían entre el 10 y el 20 por ciento, dependiendo del nivel salarial.

Según lo señalado por Mascareño, los jubilados consideran que esta decisión responde a un problema estructural que refleja la falta de un fondo específico para cubrir la jubilación dinámica, prestación que, aunque es un derecho adquirido, no cuenta con un respaldo presupuestal directo dentro de los recursos que recibe la universidad.

Los jubilados indicaron que actualmente cerca del 40 por ciento del presupuesto institucional se destina al pago de jubilaciones, lo que representa una carga significativa para las finanzas universitarias, considerando que existen alrededor de seis mil trabajadores jubilados.

Ante ello, destacaron que el proyecto de reingeniería no surge de manera aislada, sino como una respuesta a lineamientos impulsados desde el ámbito federal, ante la necesidad de dar sostenibilidad a este tipo de prestaciones.

“El fondo que se está integrando busca garantizar el pago a las futuras generaciones. Se trata de evitar sobresaltos y asegurar la prestación en el largo plazo, es por eso que los jubilados estamos haciendo una apuesta solidaria con la institución”, dijo Mascareño.

En lo que respecta a las inconformidades, reconocieron que existe un grupo minoritario de trabajadores que ha optado por recurrir a instancias legales, ya sea mediante amparos o demandas individuales.

Sin embargo, Mascareño mencionó que estos casos representan una proporción reducida frente al total de la planta laboral, que asciende a más de 22 mil trabajadores entre activos y jubilados.

“Respetamos la postura de quienes no están de acuerdo, pero no compartimos sus acciones, pues creemos que están perdiendo de vista lo importante, que es garantizar lo que ya se tiene”, expresó.

“Alrededor de 250 compañeros interpusieron amparos, pero no prosperaron. Estimamos que unos 500 han presentado demandas individuales, las cuales no llegan ni a mil, frente a una base mucho mayor”, agregó.

Finalmente, Saturnino Mascareño reiteró que la comunidad de jubilados mantiene su postura a favor de la reingeniería universitaria, al considerar que se trata de una medida responsable y solidaria que busca preservar los derechos adquiridos y garantizar la estabilidad de la institución en el futuro.

“Vamos por la defensa estricta de nuestra prestación y por garantizarla hasta el final. Es una decisión solidaria con la universidad y con quienes vienen detrás”, puntualizó.