"‘Soy una persona normal como cualquiera’: vecino de Santa Fe considerado héroe, en Mazatlán"

"Juan Mendiola Galván dice sentirse satisfecho por ayudar a salvarle la vida a tres hermanitos"
22/11/2020 20:32

MAZATLÁN._ Aunque la población ha calificado como héroes a los vecinos que participaron la tarde del viernes 13 del presente mes en el rescate de tres niños que se encontraban en el interior de una casa en llamas en el Fraccionamiento Santa Fe, el señor Juan Mendiola Galván no se considera como tal, sino como una persona normal, pero se siente satisfecho por haber apoyado en salvarle la vida a los menores.

"Lo que ellos sienten, valoran lo que uno hizo y están bien, ellos como quieran pensarlo, hablarlo o expresarlo, es la manera de expresión de cada persona (que los considera héroes)", dijo el señor Mendiola Galván, quien desde el pasado jueves convalece en su casa de las lesiones por quemaduras de segundo y tercer grado que presentó en la cara y en las manos.

"Ni me considero (un héroe) ni nada, yo me considero como lo que soy, una persona, si me tocó salvar a esos niños pues como lo quieran llamar a uno, como lo sienta la gente, pero decir yo soy un héroe no, no, soy una persona normal como cualquiera, ...me tocó estar en ese caso y aquí estamos, estoy satisfecho por lo que pasó y de lo que se logró que no pasara nada a mayores, nada más, eso es mi gusto".

Recordó que entre las 15:30 y las 16:00 horas de ese viernes su esposa le llevó comida y se sentó a comer frente a la planta de saneamiento de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado tiene el poniente del Fraccionamiento Santa Fe, al sur de esta ciudad, donde él estaba trabajando provisionalmente como vigilante, pues aunque es globero, por la pandemia no sale a laborar en ese oficio, y fue entonces que platicando con una persona promotora de un servicio por cable se percató que de una casa salía mucho humo y pensó que era en la suya.

"Le digo, oiga, se está quemando mi casa, corrí y me fui a ver qué era y ya vi que era la casa de mi vecina, que está cerca de la mía, llegué y no había nadie, nadie, nadie, llegué, grité, yo no sabía si había gente o no había gente, nada, grité: se está quemando la casa, volví a repetir; se está quemando la casa, volví a repetir, pero con gritos desgarradores, de preocupación, no había gente, no había nada pero el humo, las llamas ya estaban fuerte para adentro", recordó.

"Entonces ya llegó mi esposa, llegó la mamá y me dice ¡están mis hijos adentro!, todavía no lo podía creer, seguía la lumbre y yo me sentía incapaz de hacerlo, digo me meto, piensa uno, o no sé al momento de tenerlo en la mente, pero entré en una ocasión y me salí y veía a mi esposa y a la mamá de los niños que se desvanecían en decir: ¡salve a mis hijos!, pues no me quedó más que vamos adentro, a lo que topara", recordó el señor Mendiola Galván, de 59 años, quien vive con su esposa y ha tenido el apoyo de su familia, autoridades y de varias personas.

"Llegué a la puerta, pero de ahí ya no aguanté; fue la segunda vez, toqué la puerta de la recámara y estaba cerrada, como estaba cerrada la recámara salí, no sé, cinco segundos, no te puedo definir cuánto tiempo pude haber aguantado, ya me sentía asfixiado con la lumbre en la cabeza, mi gorra ya prendida, faltó que se prendiera la ropa para a lo mejor ya no salir, pero gracias a Dios salimos para contarle lo que pasó".

Dijo que al salir por segunda ocasión de la casa en llamas ubicada en la calle San Miguel, corrió hacia la azotea de su vivienda y de ahí llegó hacia la parte trasera de la casa contigüa de sus vecinos, que era la que se estaba quemando, y al ya no sentirse bien le pidió a otro vecino que se brincara a la casa, cuya recámara no había sido alcanzada por el fuego, para rescatar a los niños que ahí se encontraban.

Recordó que entre los vecinos echaron agua, tierra y el fuego que estaba entre la recámara y la cocina cedió y entre algunas personas lograron sacar en buenas condiciones de salud a los menores.

Se trata de dos niñas, una de 1 y otra de 3 años, así como un niño de 4 años.

Manifestó que esa tarde fue atendido por socorristas que llegaron al lugar del siniestro, pero le dijeron que no era necesario trasladarlo a un hospital y le dieron instrucciones para curarse las quemaduras.

Sin embargo, posteriormente después familiares suyos lo llevaron para recibir atención médica a un consultorio de dicho fraccionamiento, pero como había mucha gente decidieron llevarlo a Villa Unión, donde lo atendió un médico, pero al querer pagar el doctor dijo que no le cobraría nada, lo que lo sorprendió a él.

"Dijo mi sobrino cuánto le debo, dijo el doctor no es nada, yo me quedé sorprendido y le dije por qué no es nada, dijo el doctor 'porque a un héroe no se le cobra', luego dice mi sobrino ya súbete a la camioneta mientras Érica compra los medicamentos, los calmantes que había pedido, continuó, y fue ahí cuando su sobrino le explicó que en las redes sociales la población ya consideraba como héroes a quienes participaron en dicho rescate.

Ya en su casa se aplicó el tratamiento que le indicó él médico, pero en el transcurso de la noche se le fueron hinchando los dedos y la cara.

"En el transcurso de la noche se fue hinchando más, más, hasta que a los dedos ya no salía más que pura agua, y la cara, se fue hinchando la cara hasta ya no ver".

Recordó que al día siguiente llegó una doctora que dijo que la había enviado el Alcalde Luis Guillermo Benítez Torres, para canalizarlo al Hospital Municipal "Margarita Maza de Juárez" a donde llegaron a bordo de una ambulancia, y ahí lo revisó otra doctora y se determinó trasladarlo al nuevo Hospital General donde le dieron atención muy buena, sin que se requiriera alguna intervención de reconstrucción plástica, sólo el tratamiento para que sanen las partes de su cuerpo que se quemaron, por lo que lo agradece mucho.

"El cirujano plástico dijo ya de hoy a mañana te voy a dar de alta y así fue, el jueves (19 de noviembre) cerca de las cuatro de la tarde fui dado de alta y aquí estoy en tu casa", dijo el señor Mendiola Galván, donde le realizan las curaciones durante su convalecencia que le dijeron durará unos 15 días, por lo que no debe andar en el polvo, debe cuidar que no le pegue el sol y que donde se encuentre en su casa que no haya tanta gente y quien acuda que use el cubrebocas.

También dijo que al hospital acudió a verlo el Presidente Municipal quien le brindó el apoyo y le ofreció trabajo en Protección Civil, aunque no le precisó de qué y él no ha decidido si aceptará o no, pero lo va a pensar y ya que se alivie si decide aceptar acudirá a buscar a Benítez Torres para ver si lo puede apoyar con un trabajo, aunque en su labor provisional como vigilante de la planta de saneamiento también le han dicho que su trabajo ahí está en espera,

"Si yo me quedo cinco segundos, no sé, un paso menos, un paso ya no hubiera yo salido, si se llega a prender mi ropa no sé qué hubiera pasado, es difícil el humo también que está adentro que es de cosa de ropa, de hojas, no sé, es muy fuerte, el humo, el calor es muy fuerte nada más que alcancé a cubrir la boca por eso no me dañó (las vías respiratorias), pero sí ahí estamos", subrayó el vecino del Fraccionamiento Santa Fe que no se siente un héroe pero está satisfecho de haber colaborado para salvar la vida de tres niños y vivir para contarlo.