Vecinas del Centro denuncian fuga de aguas negras y omisión por las autoridades
Lo que comenzó como un problema de drenaje, se ha convertido en una preocupación diaria para dos vecinas de la calle Luis Zúñiga en la colonia Centro de Mazatlán, precisamente en un callejón conocido coloquialmente como ‘Del Sapo’, donde desde hace cerca de un año se registra una fuga constante de aguas negras que provoca encharcamientos, malos olores y riesgos sanitarios para las familias del sector.
A pesar de los reportes realizados ante la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Mazatlán, las afectadas aseguran que el problema no ha sido atendido a fondo, sino por el contrario, señalando que personal del Ayuntamiento ha acudido para notificarles que ellas mismas deben de corregir la situación, bajo advertencias de multas o incluso la suspensión de servicios.
Rocío, quien vive al inicio del callejón, explicó que el escurrimiento de aguas residuales se localiza justo frente a la entrada de su vivienda, lo que complica su vida cotidiana, pues además del riesgo sanitario, al ser una adulta mayor que requerir de un bastón para caminar, teme sufrir alguna caída por la constante humedad que vuelve resbaladizo el suelo.
“Desde hace más de un año que tenemos este problema, está tapado el drenaje y aquí tenemos una fuga de aguas negras, por eso lo que quiero es que lo destapen para ya el agua sucia se vaya”, comentó Rocío.
“Los del Ayuntamiento ya vinieron a revisar y nos mandan papeles de que yo lo arregle, pero ¿cómo? El agua se va por el drenaje, que es el drenaje de nosotros y todos lo que estamos alineados al servicio”, agregó.
De acuerdo con la vecina, recibió un documento oficial emitido por la Dirección de Desarrollo Sustentable del Ayuntamiento, formado por un inspector identificado como Leonel, en el que se le solicita reparar el drenaje y el registro sanitario.
En el oficio se advierte que, de no cumplir con dicha reparación, podría ser sancionada económicamente o sufrir la suspensión del servicio, con un plazo denominado como ‘inmediato’.
Sin embargo, el problema se ubica en la vía pública y no dentro de la propiedad de la vecina, por lo que es responsabilidad del Ayuntamiento atender esta problemática, e incluso en la boleta de inspección se lee que el tipo de obra está clasificado como ‘banqueta’ y el objeto de la visita ‘drenaje’.
Por otro lado, otra de las vecinas afectadas por esta fuga de agua es Teresa, quien vive en este mismo callejón, la cual enfrenta un situación similar, ya que en su caso, el agua negra baja por la pendiente y tiende a estancarse dentro de su domicilio, por lo que colocó un bloqueo de concreto para evitar que ingresara a su vivienda.
La medida, explicó, fue una acción preventiva ante la falta de respuesta oficial para atender el problema, no obstante, también fue notificada por el Ayuntamiento para retirar el ‘tapón’, como le califican en el documento, bajo el argumento de obstrucción pluvial.
En el caso de ‘Tere’, el documento emitido por la Dirección de Desarrollo Sustentable fue emitido por el inspector Jael Vidal, advirtiendo las mismas sanciones que para Rocío, en caso de incumplimiento.
A esta visita, se sumó personal de la Dirección de Ecología y Medio Ambiente, cuyos inspectores, Roberto Peinado López y Mario Ernesto Tapia Jiménez, acudieron para verificar el reporte relacionado con el bloqueo.
“Al momento de la visita podemos constatar que se realizó un tapón de la parte pluvial con material de construcción, lo cual está provocando un encharcamiento . el vertimiento proviene de un tubo de la calle más arriba por lo que constantemente se está acumulando el agua en la zona antes mencionada”, se lee en el acta.
Ambas vecinas, coinciden en que la intervención de las autoridades se han centrado más en señalar responsabilidades individuales, cuando el origen del problema corresponde a una falla estructural del drenaje público.
El callejón que colinda con la calle Luis Zúñiga, es una zona habitacional de vivienda antiguas y pasillos estrechos, donde la falta de mantenimiento por parte del Ayuntamiento ha evidenciado carencias en infraestructuras básicas.
Vecinos describen drenajes improvisados, conexiones antiguas y escasa atención municipal, factores que han venido agravando la situación en los últimos días, siendo esta problemática una de las consecuencias.
Además del mal olor y la humedad permanente, las vecinas temen afectaciones a la salud, especialmente para los adultos mayores que viven en la zona, así como para personas con padecimientos crónicos.
En este sentido, las afectadas hicieron un llamado a la Jumapam y al Ayuntamiento de Mazatlán para realizar una revisión integral del sistema de alcantarillado y atender el problema de manera técnica, en lugar de trasladar responsabilidad a los habitantes.